¡Búscanos en las redes sociales!

Síguenos en Twitter.com/c_indigenas o como @c_indigenas.
Búscanos en Facebook como Corresponsales Indígenas y hazte fan

30/10/2009

Capacita IEEPO en currícula cultural en educación indígena

Oaxaca, Oax., (Ciudadanía Express).- El Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) a través de la Dirección de Educación Indígena, realizó cursos y talleres para la construcción de la currícula de esta área, donde participaron directivos, supervisores, delegados sindicales y jefes de zona de este nivel educativo.

El objetivo principal de la capacitación fue lograr que los maestros identifiquen la riqueza cultural y con base en diversas investigaciones coadyuven en la preparación de currícula de Educación Indígena, informó el responsable de esta ´parea en el IEEPO, Ildebrando Reyes Manzano.

El taller se denominó “Hacia la construcción de una currícula bilingüe-bicultural”, en el cual los participantes aportaron sus propuestas, investigaciones y las experiencias que ha tenido durante el tiempo en que han trabajado en este nivel educativo.

Reyes Manzano, señaló que es de suma importancia que la Educación Indígena en Oaxaca, construya una curricula cultural para que se incluya en los planes y programas de estudio.

Por ello dijo que durante el curso se abordaron temas como: La Interculturalidad, Comunalidad e Investigación –Acción.

Explicó que con la Interculturalidad se pretende inculcar en el alumno el respeto hacia las otras culturas y valorar la propia; la Comunalidad, es para que los estudiantes identifiquen los cuatro elementos básicos de toda comunidad como son: territorio, el trabajo, el poder y el disfrute comunal.

Abundó que con la Investigación-Acción, se rescatarán los saberes ancestrales comunitarios, por ejemplo: la siembra de la tierra, la medicina tradicional, los sistemas de medición y volumen, entre otros, los cuales con el paso del tiempo han dejado de practicarse.

Día de Muertos, resultado del mestizaje de dos culturas: UNAM

Ciudad de México, DF., (Notimex).- Colocar el altar de Día de Muertos es un acto con el que se evocan siglos de historia y es la evidencia del mestizaje o la hibridación que nació en la Conquista española, señaló Carlos Serrano, director del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM.

Destacó que prueba de ello son las piezas que la adornan como las calaveras de azúcar, la calabaza y camote con miel, el mole, los tamales, el pulque o tequila, el pan de muertos, el copal, las flores de cempasúchil, las veladoras y el papel picado.

En entrevista con Notimex, precisó que esta conmemoración data desde hace tres mil años, cuando las culturas azteca, maya, purépecha, náhuatl y totonaca, originarias del centro del territorio mexicano celebraban a los muertos durante todo el noveno mes del calendario azteca.

Sin embargo fueron los españoles, quienes espantados por esa "macabra" festividad, la cambiaron para noviembre. De acuerdo con las tradiciones, se cree que las almas de los niños muertos vienen de visita el 1 de noviembre, el Día de Todos los Santos, y las almas de los adultos el día 2.

El investigador apuntó que "la celebración de los muertos forma parte de las tradiciones mexicanas que tienen un origen muy lejano, la cual, por una parte tiene una idea de la muerte que proviene de la visión española, y por otra la prehispánica".

Explicó que primero "existía cierta correspondencia de los días de celebración de la muerte de los pueblos indígenas que coincidía con el levantamiento de las cosechas y la que tenían los conquistadores", además de compartir la visión católica de que existe una vida más allá de la muerte.

"Los antiguos habitantes enterraban a sus muertos en posición fetal con la idea de que regresaban al seno de la madre, tenían una visión de la muerte como un fenómeno natural que no era definitivo y daba lugar a una siguiente etapa, donde los muertos seguían presentes y regresaban a visitar a los vivos, esta es una visión que sigue vigente", agregó.

La tradicional ofrenda, dijo, también es producto de la mezcla de ambas culturas, "forma parte de la tradición del culto a los muertos en la región española, pero se matiza con la visión prehispánica".

Anotó que "los aztecas enterraban a sus muertos en el mismo espacio doméstico donde habitaba su familia pues no había el concepto de panteones, así que seguían formando parte del mismo espacio", ahí era donde depositaban semillas, vasijas, piezas de cerámica e incluso alimentos.

Fray Diego de Durán relata que los indígenas colocaban una ofrenda el 1 de noviembre y otra el día 2, y explica que esto sucedía por ser "una costumbre muy antigua entre los naturales".

Con la llegada de los españoles comenzaron las ofrendas tal y como las conocemos hoy en día, se tienen registros que en 1563 el religioso Sebastián de Aparicio, colocó la primera en la Hacienda de Careaga y fue reproducida posteriormente en otras regiones del país.

También fueron introducidos nuevos objetos como el tradicional pan de muerto, que tiene sus orígenes en el siglo XVIII, con la intención de incrementar el consumo de la harina de trigo.

Las tradicionales calaveritas de chocolate y de azúcar que se venden en los mercados de México también tienen su razón de ser en las culturas prehispánicas de quienes conservaban los cráneos como trofeos y para mostrarlos en los rituales que simbolizaban la muerte y el renacimiento.

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) declaró en 2003 a la festividad indígena del Día de Muertos como Obra Maestra del Patrimonio Cultural de la Humanidad debido a su riqueza cultural.

La proclamación de la Unesco, además de premiar y reconocer la importancia de esta fecha, pretende salvaguardarla como una tradición que debe revitalizarse y permanecer dentro del inventario mundial de ese patrimonio.

También se debe a que la celebración del Día de Muertos ha trascendido más allá de las fiestas populares, abarca áreas del arte como la pintura y la literatura, pues hay creaciones artísticas que músicos, pintores y poetas mexicanos han generado en los últimos siglos.

Ejemplo de ello es "La Catrina", de José Guadalupe Posada, inmortalizada y dada a conocer mundialmente por el muralista Diego Rivera, quien la coloca como personaje central de su fresco "Sueño de una tarde dominical en la Alameda" o por Octavio Paz en su libro, El laberinto de la Soledad, en el que dedica un capítulo a este día.

Para el investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) la vigencia del Día de Muertos tiene varios matices, "hay muchas vertientes contrastantes, tenemos grupos de poblaciones que tienen vigencia del pensamiento antiguo".

Muestra de ello son la poblaciones de Mixquic, en la ciudad de México; Janitzio en la isla del Lago de Pátzcuaro, en Michoacán; en la zona de la Huasteca en los estados de San Luis Potosí, Veracruz y Tamaulipas; así como en Guerrero, Hidalgo y Oaxaca; donde año con año se realizan grandes ceremonias comunitarias.

"En muchos hogares se sigue poniendo altares, aunque no se tenga la creencia muy profunda de que los muertos vienen a visitar a la familia, sin embargo es parte de una tradición que se toma de muy buena gana por la mayoría de los mexicanos", agregó.

Sin embargo, la Unesco alertó que el Día de Muertos se ve amenazado por otras celebraciones modernas como el "Halloween", fiesta tradicional anglosajona presente en México.

En este sentido, Serrano opinó que "es un fenómeno de tiempos modernos y corresponde al encuentro de culturas diferentes, pero hay que reconocer una tradición que ha sido nuestra y otra que nos está llegando de otras regiones y que la gente las comienza a vivir".

Admitió que las dos festividades pueden coexistir, "no hay que enigmatizar lo que viene de fuera, sino hay que verlo como otra expresión diferente; pero siempre con la idea de reconocer lo que ha sido nuestro y preservarlo".

Día de Muertos en Tepoztlán, Morelos

Ante recortes, se debe reivindicar las causas de los pueblos indígenas:MGC

Oaxaca, Oax., (Ciudadanía Express).- “Quienes formamos parte de la clase política, además de discursos, debemos expresar nuestra voluntad y desplegar nuestra capacidad para formular instrumentos que permitan construir las bases de un Estado pluricultural de derecho y, con ello, garantizar el ejercicio pleno de los pueblos indígenas”, señaló Manuel García Corpus, presidente de la Comisión de Asuntos Indígenas de la LXI Legislatura del Congreso de la Unión.

Al enfatizar que persiste la desigualdad y rezagos sociales en las comunidades indígenas del país, se manifestó por profundizar el compromiso de los poderes públicos, los partidos políticos y la sociedad a favor de la reivindicación de los pueblos originarios.

“Para nuestras comunidades indígenas y habitantes es inaceptable que el 12 de octubre siga siendo considerado día de la Raza, pues a más de 500 años la realidad social es contundente, ‘México es un país pluricultural’, espetó, en reunión con sus homólogos federales del PRI, PAN, PRD y PT, suscritos en la CAI, quienes expusieron su posicionamiento sobre la Declaración Política de los Pueblos Indígenas y su Educación.

Destacaron la importancia de retomar el contenido de ésta y realizar reformas necesarias para su cumplimiento. García Corpus enfatizó que la resistencia y la dignidad indígenas ha sido la historia de los pueblos desde 1492 y que el futuro de todos los mexicanos está sustentado en el diálogo intercultural, el cual supone equidad y respeto entre los interlocutores, sean pueblos o instituciones.

La legisladora del PAN, María Felicitas Parra Becerra precisó que México es un país pluriétnico y multicultural con 13.2 millones de indígenas que representan el 12.6 por ciento de la población total y hacia quienes la administración federal ha encaminado sus esfuerzos por promover el reconocimiento y vigencia de los derechos indígenas.

Solicitó retomar la declaración de las Naciones Unidas sobre derechos de los pueblos indígenas y avanzar en reformas integrales necesarias para su cumplimiento”. Su homólogo de bancada, Guillermo José Zavaleta Rojas expresó que su partido ratifica el compromiso de generar las reformas necesarias al marco legal vigente a fin de garantizar una vida digna para los pueblos indígenas, se reconozcan sus derechos sociales, colectivos e individuales, respetando siempre sus usos, costumbres y tradiciones.

El diputado del PRD, Domingo Rodríguez Martell, señaló que a cien años de la Revolución Mexicana y a doscientos de la guerra de Independencia, la exigencia de los pueblos indígenas sigue siendo su inclusión y reconocimiento en la Carta Magna, para ser parte de este Estado-Nación. Martín García Avilés, también de esta fracción, acotó que no solamente basta recordar día a día las severas violaciones a los derechos de los pueblos indígenas.

El legislador del PT, Jaime Fernando Cárdenas Gracia dijo que los derechos de los pueblos indígenas constituyen una asignatura pendiente. “La reforma constitucional de 2001 no dio cumplimiento cabal a los acuerdos de San Andrés suscritos por el gobierno federal y por las organizaciones, pueblos y comunidades indígenas”.

Socorro Sofío Ramírez Hernández, del PRI, puntualizó que la creciente desigualdad y discriminación social ha hecho altamente vulnerable a los pueblos y comunidades indígenas, los cuales se encuentran en condiciones de extrema pobreza y educación de baja calidad, por lo cual urgió una atención de real de parte de las diversas instituciones gubernamental.

Mazahuas dicen no al Halloween

Toluca, Méx., (El Universal).- La esencia de las ofrendas que se colocan en los hogares indígenas mazahuas mexiquenses para “saludar” a los familiares que ya fallecieron, consiste en que todos los alimentos y arreglos son realizados por los familiares y prácticamente nada se compra, explicó la mazahua Marcelina Castillo de la Cruz, del poblado San Antonio Pueblo Nuevo, en San José del Rincón.

La integrante de una de las cinco comunidades indígenas originarias en el territorio del estado de México, lamentó que hoy para “festejar” a los difuntos en su día, se requiera de varios productos y sobre todo de dinero que la gran mayoría de las personas de la zona no tiene.

“Antes las flores que colocábamos eran las del jardín; el pan y guisados que se ofrecían eran hechos en casa, y si acaso se compraban las velas, pero no veladoras”, recordó.

Por su parte, el mazahua Mario Salinas, miembro del Consejo Indígena y vecino del municipio de Ixtlahuaca, opinó que las ofrendas han cambiado a partir de que la presencia del Halloween gana terreno a las festividades del Día de Muertos.

“Hoy, en las ciudades sobre todo, las personas buscan hacer fiestas donde están presentes varias cosas del Halloween y eso creo que no esta bien”, consideró Salinas.

Recordó que las festividades de muertos en la mayoría de las comunidades mazahuas, se conservan pues hay flores, platillos y ritos que datan de hace cientos de años.

Es de destacar que el consejero Mario Salinas, al igual que doña Marcelina, ofrecen una muestra de las ofrendas tradicionales que montan, a todos los visitantes al Museo Modelo, ubicado en la capital del estado de México.