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10/10/2008

Primer Festival de Lenguas y Letras, en Oaxaca

Oaxaca, Oax., (Notimex).- Caracterizado por la multiculturalidad de las 16 etnias que conforman al estado y su larga tradición literaria, a partir del 13 de octubre, Oaxaca será sede del Primer Festival de Lenguas y Letras, informó su director, Víctor Manuel Mendiola.

En conferencia de prensa, Mendiola indicó que este festival contará con la participación de destacados escritores mexicanos, cinco de los cuales compartirán sus textos en zapoteco, una de las lenguas con mayor presencia literaria en el país, al igual que el náhuatl.

Natalia Toledo, Eraclio Zepeda, Efraín Velasco y Eduardo Lizalde, son algunos de los escritores mexicanos que han confirmado su intervención en este festival, así como el escritor francés, Jacques Darras, y el estadounidense Gerald Stern, canciller de la Academia Americana de Poetas en Nueva York, y experto en la lengua hebrea.

“Es el momento de ponernos al tú por tú”, destacó Mendiola, al indicar que este festival es una manera de articular a las lenguas indígenas en la literatura mundial, sobre todo porque es necesario darle mayor dignidad a nuestras lenguas indígenas”, aseveró.

En tanto, el secretario de Cultura, Andrés Webster Henestrosa, refirió que esta primera edición del festival en el estado y la tercera en el país, se realiza a propósito de la multiculturalidad que caracteriza a Oaxaca, con el fin de cohesionar culturalmente a la sociedad oaxaqueña, con las grandes tendencias culturales de México y el mundo.

Asimismo, agregó, el matiz de este festival que tendrá lugar en esta capital del 13 al 15 de octubre, es que por primera vez participan escritores en lenguas indígenas: “Es una combinación de escritores nacionales, con escritores internacionales, oaxaqueños y en lenguas indígenas”, subrayó.

En tanto, la escritora Jennifer Clement, destacó la participación de la actriz Angélica Aragón, como la maestra de ceremonias del encuentro; es “una mujer que se ha dedicado a combatir la violencia en contra de la mujer”, finalizó.

Oaxaca: mujeres indígenas víctimas de acoso sexual en escuelas

Oaxaca, Oax., (CIMAC Noticias).- En Oaxaca, 22.9 por ciento de las mujeres han sido víctimas de actos de violencia como discriminación, hostigamiento, acoso y abuso sexual en el ámbito escolar, cifra que supera el promedio nacional que asciende al 15.6 por ciento.

“Felícitas” y “Susana” son dos de las muchas víctimas de los centros escolares, sus cuerpos de niñas-adolescentes no son cifras estadísticas, sino el terreno de la agresión sexual por parte de sus maestros y de directivos de las instituciones educativas.

Las estadísticas producto del Diagnóstico y evaluación de la situación de violencia de género en comunidades rurales e indígenas de Oaxaca, Chiapas y Tabasco, elaborado por Católicas por el Derecho a Decidir, Equidad de Género, Ciudadanía y Familia; el Grupo de Información en Reproducción Elegida; e Ipas México, son el reflejo de una realidad que tienen nombres y vidas apenas comenzadas.

Evelyn Aldaz Velez, señala en el resumen ejecutivo de los hallazgos de Oaxaca, que las adolescentes que hablan una lengua indígena han enfrentado mayores episodios de violencia en la familia (54 por ciento de adolescentes indígenas contra 31 por ciento de adolescentes no indígenas).

En la comunidad la violencia también es mayor contra las niñas, adolescentes y jóvenes indígenas en comparación con las que no lo son, con 51 y 32 por ciento, respectivamente. Mientras que en la escuela la cifra también desigual, 29 por ciento frente a 17 por ciento, entre las niñas que hablan una lengua y las que no. Esta es la “clasificación” donde se podrían ubicar Felícitas y Susana.

Felícitas y Susana, cuyos nombres se han cambiado para proteger su identidad, son dos de las niñas afectadas por la violencia sexual en la escuela.

Se trata de los albergues de Zacatepec Mixes y de Tamazulapam Mixe, donde el director, en un caso, y un maestro en el otro abusaron de sus alumnas.

De los hechos existen denuncias, en el primero no se obsequió la orden de aprehensión en una primera instancia, por lo que se apeló la decisión. Del segundo caso, la autoridad municipal obligó al padre de la víctima a firmar un “acta convenio”.

SUERTE DE SER MAESTRO Y AUTORIDAD

En tanto de responsables de la educación como el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO), la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) y la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), optan en todos estos casos por tomar la misma determinación: cambiar a los maestros agresores de institución para “resolver el problema”.

Esa ha sido la “suerte” de los agresores de Felícitas y Susana: Eloy Nicolás Laureano y Víctor Pérez González, quienes no sólo no fueron detenidos, sino también reconocieron los hechos que se les imputaban, pero firmaron un “convenio” que a la fecha no cumplen.

En estos casos, una de las familias fue obligada a firmar un convenio o acuerdo por parte del Ministerio Público, lo que estaba fuera de sus atribuciones, y por el otro fueron las autoridades municipales las que pidieron al padre suscribir un “acto convenio”.

Flora Gutiérrez, presidenta del Centro Integral Jurídico Pro-Derechos, asociación civil que lleva la defensa jurídica de los dos casos de violación contra las menores, denuncia que la circunstancia y la relación de poder que manejan los maestros en las comunidades son elementos fundamentales para que prevalezca la impunidad.

Se trata de maestros afiliados a la Sección 22 del SNTE. A veces estos maestros tienen un cargo dentro de la comunidad, lo que establece una relación jerárquica sobre las mujeres afectadas por la violencia sexual, que además no tienen recursos económicos y cuyas familias a veces no pueden comunicarse con la autoridad porque no hablan el castellano.

A ello, plantea la abogada de Pro Derechos, se agrega la corrupción de los Ministerios Públicos, quienes en lugar de aplicar la justicia para las víctimas, “se venden al mejor postor… actuando a favor de quien les da más dinero y en estos casos son evidentes”.

Para las niñas violadas en las comunidades indígenas casi siempre no hay justicia, continúa la abogada Gutiérrez en entrevista con Cimacnoticias.

La impunidad de la justicia castiga a las víctimas. Mientras la comunidad también ejerce violencia contra las niñas al estigmatizarlas, lo que genera todas las repercusiones económicas, socales y culturales en la vida de estas adolescentes. En los casos de Felícitas y Susana, tuvieron que abandonar la escuela secundaria, pues se embarazaron producto de la violencia sexual ejercida en su contra. Ahora tienen que mantener a sus hijos mientras sus violadores, por el grado de autoridad o jerarquía que tienen, no reciben ningún castigo.

Gutiérrez informa las irregularidades: En el caso de Felícitas, agredida sexualmente por Eloy Nicolás Laureano en el albergue de Zacatepec Mixes, el Ministerio Público obligó a que el papá, en representación de la niña, firmara un convenio con el agresor, pese a que esta “modalidad” no está permitida por la ley.

Su obligación es investigar y ejercitar la acción penal, es decir, consignar la averiguación previa ante los tribunales para que, estos a su vez, libren una orden de aprehensión, pero en este caso los MP, lejos de verse de manera imparcial y estar a lado de la niña violada, están al lado del violador o presunto violador, señala la abogada.

Hubo una segunda instancia, pero como en el primero se negó la orden de aprehensión contra Nicolás Laureano, “pues no se acreditaba la violación y sí el estupro”, lo anterior porque el MP inicialmente había obligado a la familia de Felícitas a firmar un convenio.

Aunque de acuerdo con sus declaraciones Felícitas aseguró que el maestro la había obligado a tener relaciones sexuales, las autoridades de “procuración de justicia” y del Tribunal Superior de Justicia del Estado de Oaxaca coincidieron en que no ameritaba ser detenido, pues Felícitas era mayor de 12 años pero menor de 18 años, lo que se configuraba era el delito de estupro, es decir, hubo cópula, pero con el consentimiento de la niña, resolución que finalmente se acordó en marzo de 2007.

“LA CARNE ES DÉBIL”

La historia de Susana no es diferente. Por los escasos recursos económicos de su familia, la niña fue enviada al albergue Alfonso Caso de Tamazulapam Mixe para que estudiara la secundaria. Quien “resolvió” el delito de violación en su contra cometido por el director de la institución escolar, Víctor Pérez González, fueron los síndicos municipales Maurilio Monterrubio López y Juvencio Franco Marín, así como otros funcionarios municipales en agosto de 2007.

Con lenguaje sexista, el acto convenio, como denominaron las autoridades, fue la forma de solucionar “el problema”, como se refieren al abuso sexual cometido contra la menor de 15 años de edad, que como en el caso anterior también resultó embarazada producto de la violación.

Susana fue contratada por Víctor Pérez González en la escuela para que fuera a su domicilio particular a hacer el aseo, ahí “logró su objetivo de tenerla sexualmente”, señala el acta-convenio cuya copia está en poder de Cimacnoticias.

Susana no les dijo a sus padres por temor a que fuera castigada, pero su madre se dio cuenta que se encontraba embarazada y así contó lo sucedido y acudieron ante las autoridades municipales, quienes optaron por resolver el caso sin que mediara la autoridad judicial.

En el acta-convenio, Pérez González “manifiesta que reconoce su error cometido y que la menor puede acudir con las instancias correspondientes y que pagará el delito que cometió, si la menor así lo desea… pero que la joven se encontraba en malos pasos…

Aclara que sabe muy bien el problema en que se metió, que efectivamente es muy penado… y aclara que cualquiera podía hacer lo mismo ya que la carne es débil y está dispuesto a arreglarlo de buena manera y para no llegar a otras instancias ya que el delito que cometió es muy penado… manifiesta que los padres de la menor hubieran platicado personalmente con este profesor, y de dialogar sobre el asunto, y de llegar a un buen acuerdo, que no era la forma o justo que se comparecieran ante las autoridades de la Sindicatura Municipal.

LAS VÍCTIMAS, SIN NINGÚN APOYO

Tanto Felícitas como Susana no recibieron nunca el apoyo económico al que se habían comprometido los agresores sexuales con la anuencia de las autoridades violentando todos sus derechos y, en cambio, los agresores sexuales no fueron castigados, fueron cambiados de escuela donde otras niñas y niños corren la misma suerte de Felícitas y Susana, señala la abogada.

Para la abogada, quien da seguimiento a estos y otros casos que se han presentado, apunta que sobre la justicia prevaleció la solidaridad masculina y una clara discriminación hacia la vida de las niñas mixes.

Flora Gutiérrez señaló que la impunidad en los casos de violencia sexual es muy alta en las comunidades indígenas, debido entre otras cosas a la completa parcialidad de los agentes del Ministerio Público.

De 10 casos de violación, cuatro se denuncian y seis no. El miedo es otro elemento por el que las niñas no exponen la violencia de la que son objeto, la estigmatización en la comunidad, pero sobre todo la poca posibilidad de que puedan acceder a la justicia, pues esto implica contar con dinero, viajar de su comunidad a la ciudad de Oaxaca y disposición de tiempo, además de un acompañamiento legal para que el MP no les diga “que dejen de molestar, que se vengan otro día”... hasta cansar a las víctimas, quienes terminas por abandonar sus casos.

De los cuatro casos, tres no obtuvieron justicia en la vía penal, el imputado no fue sancionado, al contrario, realmente la justicia fue en contra de las víctimas. En un solo caso la justicia resultó favorable a la víctima, gracias al acompañamiento legal que desde un principio se hizo, lo que no sucedió con los otros tres.

El Centro Integral Jurídico Pro-Derechos elaboró en 2007, con la ayuda del Fondo Canadá, un manual para atención a víctimas de violencia familiar, con un lenguaje accesible, sobre qué hacer en estos casos, cómo solucionamos esta problemática en las comunidades, además de impartir talleres en las comunidades, así fue como en solo unos meses encontraron al menos cuatro casos de violencia sexual.

Inició 1er Encuentro Nacional de Mujeres Indígenas


México, DF., (CIMAC Noticias).- Hoy inició en San Salvador Cuauhtenco y San Pablo Oztotepec, de la delegación de Milpa Alta, al sur de esta ciudad, el Primer Encuentro Nacional de Mujeres Indígenas en el Distrito Federal “Rompe el Silencio”, planteado como respuesta a la problemática que viven cotidianamente las mujeres originarias e indígenas, en lo social, económico, político y cultural.

Al Encuentro, que finalizará el próximo 12 de octubre, asisten 300 mujeres de barrios y comunidades del DF y 31 mujeres invitadas de diferentes Estados de la República. Y constituye un esfuerzo más para “subsanar todas las omisiones que a la fecha siguen socavando los derechos de las mujeres indígenas”, señala un comunicado de las organizaciones convocantes.

Entre éstas, organizaciones de la sociedad civil (OSC), instituciones gubernamentales, educativas y culturales del GDF e instituciones federales.

El objetivo del Encuentro es intercambiar, analizar y reflexionar las realidades de las Mujeres Indígenas en la participación de diferentes cargos (mayordomías, mesas directivas, comités, asambleas, representantes de bienes comunales, jefa de tenencia de la tierra, regidoras, consejeras, presidentas municipales, mujeres topiles), con el fin de fortalecer su participación en el ejercicio de los derechos sociales, políticos, económicos y culturales en los 31 estados y el Distrito Federal.

También servirá para conocer las propuestas que generan las mujeres indígenas en sus organizaciones, comunidades y pueblos. Así como proponer estrategias en la política pública como el mecanismo de un desarrollo integral.

Aunado a lo anterior, señala el comunicado, es importante el esfuerzo de las propias mujeres para reclamar con justo derecho un mejor nivel de vida, resaltando sus necesidades básicas para que las instituciones encargadas de dichas demandas otorguen las herramientas que conlleven el desarrollo integral de las mujeres indígenas y como consecuencia al fortalecimiento de los lazos comunitarios como formas de convivencia.

A través de las mesas de trabajo, la Red Social de Mujeres Indígenas ha propuesto abordar los siguientes temas: Visión y pensamientos de los pueblos originarios partiendo del concepto de la Madre Tierra; Sistemas consuetudinarios; Derecho a una vida libre de violencia y discriminación; Educación intercultural; Migración; Democratización del uso y manejo de los medios de comunicación.

SU INSERCIÓN A LA CIUDAD

Una de las principales problemáticas que enfrentan las mujeres indígenas que acuden al Encuentro es la inserción a la ciudad pues, por ejemplo, para acceder a una mejor condición de vida tienen que dejar nuestras culturas y adoptar nuevas formas de vida, violentando profundamente la transmisión de conocimientos ancestrales.

Ello, a pesar de que la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo señala que “la persona humana es el sujeto central del desarrollo y debe ser el participante activo al beneficio del derecho al desarrollo”. Y de que nuestra legislación vigente, a pesar de las grandes lagunas que presenta, reconoce nuestro Estado como pluricultural.

Específicamente, el Artículo Segundo de nuestra Carta Magna ordena definir y desarrollar programas educativos de contenido regional que reconozcan la herencia cultural de los pueblos, de acuerdo con las leyes de la materia y en consulta con las comunidades indígenas, impulsando el respeto y conocimiento de las diversas culturas existentes en la Nación.

RED SOCIAL DE MUJERES INDÍGENAS

En respuesta a la situación en que viven, la Red Social de Mujeres Indígenas del DF, señala el texto, encamina su trabajo promoviendo la Equidad e Igualdad Social de las mujeres indígenas.

Para ello deben conjuntarse esfuerzos para mejorar las capacidades productivas, las relaciones afectivas y el mejoramiento de las condiciones de vida, asumiendo la diversidad cultural como potencialidad y no como un problema, empleando una metodología participativa a un nivel de ínter institucionalidad entre diferentes dependencias de gobierno local y federal así como organizaciones sociales.

De esa forma, se establecerá la sistematización del proceso social de las mujeres indígenas, la revisión e implementación de nuevas formas de organización para ejecutar las distintas actividades que incidan en todos los niveles donde las mujeres indígenas se desenvuelvan.

PARTICIPANTES

Entre las organizaciones participantes están: Mujeres de la Montaña; Grupo La mansión Mazahua; Comuneras de Xochimilco; Comuneras de Milpa Alta; Mujeres de San Salvador Cuauhtenco; Flor de Mazahua; Artesanos independientes; Colectivo tierra mojada; Mujeres de Iztapalapa; Asociación de artesanos y comercialización Emiliano Zapata (Candelaria); Taxis de la Montaña; Grupo OtomÍ, Zona Rosa.

Asimismo, participan como invitadas las organizaciones: Comisión de Desarrollo Rural Indígena de Nuyoo Tlaxiaco; Red de Formación Indígena; Organización Indígena Otomí Seminario Templo Mayor No Asalariado; Coalición de Indígenas Triquis de Oaxaca; Organización Mazahua de San Antonio; Movimiento de Unificación de Lucha Triqui; Comité Nacional de los 63 Pueblos Indígenas; Coordinadora Nacional de Mujeres Indígenas, y Mujeres de Cuajimalpa.

Y las instituciones participantes con: Educación Continua de la DGIDS; Locatel; Pueblos y barrios originarios; Sistema penitenciario; SEDEREC; IASIS. Agencia especializada para personas indígenas; Conapred; Asistencia legal; Fundación indígena; CDI; Tierra prometida (IMER). Universidad del Claustro de Sor Juana; Instituto Nacional de Antropología e Historia; Delegación Cuautémoc; Delegación Milpa Alta; Representación comunal de San Pablo Oztotepec; Representación de bienes comunales de San Salvador Cuauhtenco, y Cronistas de San Salvador Cuauhtenco.

Tras más de 500 años, indígenas preservan identidad y son patrimonio de la humanidad

Caracas, Venezuela (ABN).- Los pueblos indígenas del mundo, y particularmente los de América, han dado y seguirán dando sus aportes irremplazables en la configuración de una rica sociodiversidad, por lo que deben ser reconocidos plenamente como patrimonio de la humanidad para restablecer un nuevo equilibrio del universo, como lo soñó el Libertador Simón Bolívar en su lucha independentista.

Este es uno de los considerandos que incluye el decreto 2.028, emitido el 10 de octubre de 2002, en el 192º aniversario de la Independencia y 143° de la Federación, por parte del presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías, instrumento que deroga la celebración del 12 de octubre como Día de la Raza y se promulga que en esa fecha se conmemorará el Día de la Resistencia Indígena.

En el contenido del decreto se consideran aspectos fundamentales, como la declaración de este día de fiesta nacional desde el año 1921 y el desacuerdo en la utilización del término “raza” para la denominación de la diversidad presente en el encuentro de españoles y de americanos.

También se enfatiza en el texto la necesidad de dejar atrás los prejuicios coloniales y eurocéntricos y el reconocimiento de la presencia y de los derechos indígenas por parte de diversas organizaciones mundiales.

Sobre los artículos del decreto

En su articulado, el decreto establece incorporar en el calendario oficial y escolar el 12 de octubre como Día de la Resistencia Indígena e iniciar la revisión de los textos escolares sobre Geografía e Historia Nacional, de América y Universal.

Asimismo, exhortar a la Academia Venezolana de la Lengua para que realice un estudio pormenorizado sobre el Diccionario de la Real Academia Española, a fin de proponer a esa institución la revisión de aquellas palabras que pudieran ser atentatorias contra la dignidad de nuestros pueblos, así como la incorporación de una serie de americanismos, indigenismos, africanismos y demás manifestaciones de nuestro universo sociocultural aún no incorporados.

También promover ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por sus siglas en inglés) la actualización tanto de la geografía e historia de América, como la universal, en las enciclopedias americanas y universales, con el propósito de incorporar los aportes de los pueblos indígenas, afroamericanos y criollos, con la participación activa de estos, desde las perspectivas multilineal, pluridimensional e interdisciplinaria, de manera de liberar a los textos de investigación y educación de racismos, eurocentrismos, etnocentrismos locales, patrialcalismos y discriminaciones de cualquier orden.

Solicitar a la Unesco, igualmente, una revisión actualizada de un verdadero calendario universal de naturaleza intercultural, con el concurso de todas las civilizaciones y sociedades sin detrimento de los calendarios correspondientes a cada pueblo, hemisferio, región o subregión del mundo.

Todas estas características fueron tomadas en cuenta para declarar en Venezuela, con suficiente independencia, el 12 de octubre como Día de la Resistencia Indígena, así como su incorporación al calendario escolar oficial.

Es así como desde esta fecha los venezolanos conmemoramos el Día de la Resistencia Indígena, en lugar del antiguamente llamado Día de la Raza.

El concepto de raza, sobre la base de rasgos físicos hereditarios, no da cuenta de la diversidad genética de la especie humana a pesar de que muchos científicos sociales insisten en emplear el concepto de raza como base de una tipología de las poblaciones humanas, por tanto, es innegable que este concepto surge como una de las categorías básicas de las relaciones de dominación propias del sistema colonial que se instaura en América a partir de la presencia europea, señala el decreto.

La diversidad cultural y étnica presente en todos los pueblos antes y después del origen de Venezuela es hoy un hecho irrefutable y forma parte de nuestra herencia histórica, como garantía para el mutuo enriquecimiento cultural y la comunicación humana, en los valores de paz con justicia, agrega el texto.

Hace la salvedad de que a partir de la conmemoración del V centenario (1492-1992), del Decenio de los Pueblos Indígenas declarado por la Organización de las Naciones Unidas (1994-2004), la definición constitucional de país multiétnico y pluricultural, así como el reconocimiento de los derechos históricos de los primeros venezolanos (Constitución de 1999), el proceso de incorporación simbólica de Guaicaipuro al Panteón Nacional (2001-2004), la firma del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (2001), el reconocimiento de los idiomas indígenas (2002) y el Acuerdo de la Asamblea Nacional de unirse al Día Internacional de los Pueblos Indígenas del Mundo (2002), nuestros pueblos retoman su historia local, regional, nacional y continental en todo su milenarismo indígena y los cincos siglos recientes, con los profundos cambios, rupturas parciales y continuidades, en su unidad y diversidad.

Además, las tendencias mundiales y organismos internacionales como la Unesco vienen revalorizando el estudio de la geografía, historia, cultura e identidad regional y local a solicitud de los mismos pueblos, como parte vital e indiscutible de las instancias nacionales, subregionales y continentales para afrontar sin exclusiones el proceso de globalización, en el contexto del diálogo de civilizaciones.

Lucha histórica

El establecimiento de estas disposiciones en Venezuela es un ejercicio de soberanía como Estado independiente y por ello es atacada por las empresas transnacionales que privilegian la obtención de sus ganancias a la conservación de la vida.

La Venezuela bolivariana, junto con los pueblos indígenas, los afrodescendientes y las masas populares se resiste hoy a la hegemonía imperialista y lucha por la supervivencia del planeta, por la vida de las generaciones futuras.

Este decreto, entre otras cosas, declara que se reconozca nuestra autoafirmación americanista por la unidad y diversidad cultural y humana, reivindicando tanto a los pueblos indígenas de América como los aportes de los pueblos y las culturas africanas, asiáticas y europeas en la conformación de nuestra nacionalidad, en el espíritu del diálogo de civilizaciones, la paz y la justicia.

De los pueblos indígenas

De Norte a Sur del continente, los pueblos indígenas reivindican sus derechos territoriales y agrarios, defienden sus recursos naturales, tierras, identidades culturales, lenguas y su autodeterminación.

En todo el continente, los indígenas luchan por el reconocimiento de sus identidades y formas de vida, defienden sus territorios y recursos naturales. De Chile a Canadá, pasando por Bolivia, Ecuador, Brasil, Colombia, Centroamérica y México, los indígenas levantan la voz para tomar en sus manos la historia y las decisiones que les afectan.

Por eso, el 12 de octubre ha dejado de ser el tradicional Día de la Raza y se ha convertido en una jornada de lucha y reivindicación de los pueblos indígenas.

Además, en la Constitución de la República Bolivariana se invoca 'el heroísmo y sacrificio de nuestros antepasados aborígenes' para refundar la República.

¿Qué pasó con Colón?

Un grupo de españoles, a bordo de tres naves, La Pinta, La Niña y La Santa María, comandadas por Cristóbal Colón, llegó el 12 de octubre de 1492 a una isla del mar Caribe llamada por los nativos Guanahani.

En diversas publicaciones se refiere que antes de que Cristóbal Colón llegara a América, Zheng He, conocido como El almirante chino, en pleno siglo XIV, lideró siete expediciones durante 28 años y durante uno de sus viajes se encontró con el continente americano, 72 años antes de que llegara Colón.

La conmemoración de la llegada de Cristóbal Colón a las costas del continente americano en 1492 sigue siendo motivo de interpretaciones y polémicas, porque para los pueblos indígenas fue el comienzo de una guerra de exterminio que impuso un régimen colonial, al que se opusieron los indígenas de manera directa o soterrada.

Más de 500 años después, muchos pueblos originarios preservaron su identidad comunitaria, vigorizada por constantes rebeliones y la resistencia cultural.

Hace tiempo, el parlamento del pueblo Aymara declaró el 12 de octubre como Día de la Desgracia, al recordar los 'cinco siglos de vivir en la incertidumbre, infortunio y sojuzgamiento de nuestras libertades fundamentales”.

A sangre y fuego se inició el período de la conquista, con violencia, cometiendo un atroz genocidio. Desconociendo todo lo existente, impusieron sus ideas, su modo de vida, un sistema político, económico, social, ideológico y cultural, lo controlaron todo por medio de su superioridad militar.

Los invasores españoles, más no como “descubridores”, como se les ha etiquetado durante siglos, en nombre de la supremacía occidental y cristiana, por la fuerza, les arrebataron a los pueblos indígenas sus tierras, su cultura y su religión, justificando sus acciones con la matriz ideológica de la dominación occidental: 'La negación del derecho del colonizado comienza por la afirmación del derecho del colonizador; lo es de un derecho colectivo por un derecho individual.'

Los intentos de someterlos a la esclavitud fracasaron, los indígenas se resistieron de diversas formas, la mayoría de los que sobrevivieron al genocidio se retiró, en el caso de Venezuela, al sur del Orinoco, Apure, Amazonas y Noreste del Zulia.

La dificultad de conseguir mano de obra da origen a una monstruosidad: la migración forzada de habitantes del continente africano. Se calcula que en dos siglos, alrededor de 100 millones de personas fueron desarraigadas para ser convertidas en esclavos, de los cuales entre un tercio o la mitad perecieron en el trayecto.

Lenguas de América declamaron hoy la mejor poesía en México

México, DF., (Agencia EFE).- Doce lenguas americanas hicieron resonar hoy en México lo mejor de su poesía para celebrar la diversidad del continente, en el marco del III Festival de las Lenguas de América.

El encuentro se realizó en la sala de conciertos Nezahualcóyotl de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en el sur de la capital del país.

Las cuatro lenguas que llegaron de otro continente, el español, en inglés, el francés y el portugués, se fusionaron con otras ocho lenguas indígenas u originales americanas, como prefieren llamarlas sus hablantes.

Los poetas brindaron ecos de otras tierras y otros tiempos no tan lejanos, como demostraron hoy, pues estas lenguas, siguen vivas relatando los sentimientos de sus hablantes.

Poemas sociales, políticos, sobre el amor, la maternidad, la poesía, el idioma, la ecología, fueron algunos de los temas que dejaron al público, más de 2.400, con la impresión de que tres horas de recital no fueron suficientes.

El rector de la UNAM, José Narro, destacó la importancia de este tipo de festivales en 'un mundo complejo en donde los valores y lo fundamental parecen difuminarse y lo material aparenta estar por encima de lo espiritual'.

Esta importancia destaca aun más, por ser este el año internacional de la lengua, según la UNESCO.

El autor mexicano Carlos Montemayor, director del evento, recordó que la sala debe su nombre a un rey y poeta indígena, del centro de México.

Montemayor inauguró la velada, leyendo precisamente un poema dedicado a Nezahualcóyotl, escrito por Miguel León Portilla, quien era el invitado especial, pero no pudo acudir por motivos de salud.

Le siguió la mexicana Irma Pineda, quien leyó algunos de sus poemas en zapoteco y los tradujo.

Tras ella la brasileña Alice Ruiz, hizo lo propio en portugués, ayudada por una traductora.

Iguaniginape Kungiler, de Panamá, fue el representante del Dulegaya, y el venezolano José Angel Fernández lo fue a su vez del Waiuunaiki.

La canadiense France Mongeau tomó el relevo con el francés, seguida de Gaspar Pedro González, de Guatemala, que declamó en maya.

El maya encontró una segunda voz en el mexicano Waldemar Noh Tzec, que utilizó su vertiente peninsular para expresarse.

El inglés, tomó forma en la voz del estadounidense Gregori Orr, y el mapuche en la de la chilena Raien Kvieh.

Los mexicanos Alberto Gómez Pérez y Gustavo Zapoteco leyeron sus versos en tzotzil y náhuatl respectivamente.

El broche final lo puso el premio Cervantes 2007, Juan Gelman, de Argentina, que conmovió a una audiencia emocionada por la poesía en las doce lenguas.

Tras el evento Montemayor afirmó en rueda de prensa que para que las lenguas indígenas se equiparen con las europeas deben superar el racismo y desconocimiento a través de la educación.