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14/04/2009

Arranca proyecto comunitario como empresa ecoturística



Aspectos de las cabañas y el trabajo artesanal en este nuevo destino turístico

Por René López, corresponsal

Apoala Nochistlán, Oax.-
Con la finalidad de ofrecer una verdadera aventura por caminos y veredas en medio de bellezas naturales de Santiago Apoala, en esta población Mixteca de Oaxaca, la recién conformada empresa comunal ecoturística, Kusa´too, este mes iniciará ofreciendo a los visitantes deportes extremos como la tirolesa, alpinismo, rapel, paseo a caballo, deporte en cuatrimoto, bicicleta y reforestación de encino.

A fin de que los habitantes de la población de Santiago Apoala, encuentren un modo de empleo, en esta población, la asamblea general ya aprobó los inicios del nuevo proyecto de la empresa Kusa´too, institución que se encargará de ofrecer servicios de atención, guía, información, historia, así como ofrecer a los habitantes las bellezas naturales, entre ellas las peñas, cañones, cascadas, valles y una cueva con amplias galerías y miradores naturales.

La empresa ofrece sus nuevos servicios en este lugar turístico, como deportes extremos, la tirolesa, alpinismo, rapel, y para hacer un recorrido por esta singular orografía, el paseo a caballo, deporte en cuatrimotor y el ciclismo de montaña, lo que representa una verdadera aventura, recorriendo caminos y veredas en medio de hermosos valles.

Este es el primer paso para generar buena atención, y confianza para los visitantes, un proyecto que encamina la autoridad municipal y este sector empresarial, pretendiendo seguir fomentando el desarrollo del turismo para la población con estas bellezas naturales.

La propuesta contempla, la reforestación de encino y algunas otras hortalizas propias de la comunidad con la finalidad de aumentar algunas plantas propias a fin de conservar el medio ambiente de la población.

Rosalba Ramos López, Coordinadora de la empresa comunal ecoturística, Kusatoo, de Apola Nochixtlán, en entrevista dio a conocer que la principal finalidad es ofrecer atención a los visitantes con los diversos servicios.

El visitante decide su recorrido a qué lugar quiere primero visitar y dentro de todos estos servicios están también las 15 cabañas con bajos costos de acuerdo a la región. Entre los que más visitan a Santiago Apoala, están los turistas extranjeros que un promedio llegan a estos lugares entre 40 a 50 personas a la semana.

Se trata a la vez de dar una buena atención en todos los servicios con comedores a bajo costo que incluye comida corrida y para este calor un chapuzón de agua fresca de la cascada en esta temporada de calor y solo esta población Mixteca la tiene.

Ubaldo Leonel López, presidente municipal, dio a conocer, que el nuevo turista pide un servicio distinto y se preocupa por el respeto al medio ambiental, no es un turismo destructivo y de eso se trata, porque para los jóvenes o cualquier otro sector de la sociedad encontrar algo barato es una opción, además no sólo se busca turismo en verano, sino que durante todos los días la población de la bienvenida.

Para complementar mejores servicios están presentando proyectos ante diversas instancias como la CDI, SAGARPA, CONAFOR y Turismo Nacional a fin de recabar de entre 15 a 20 millones de pesos para sustentar algunas obras de turismo.

Otro de los atractivos de esta comunidad es ofrecer sus obras de artes que las mujeres todavía conservan con la realización de tejidos de palma haciendo tenates, sombreros, petates con grecas y dibujos muy bonitos así como saben poner nombres cuando lo solicitan los compradores.

Apantipan, paraíso subestimado como detonante del ecoturismo en la zona Centro

Mezcala, Gro., (La Jornada Guerrero).- La indeferencia oficial y la falta de formación empresarial de los indígenas nahuas se han conjugado para que el proyecto ecoturístico Apantipan, compuesto por cascadas subterráneas, lagunas de agua cristalina y borbollones, no despunte, a pesar de su belleza.

Ya han pasado cinco años desde que la Comisión para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) financió con un millón de pesos este proyecto ecoturístico, pensado para crear fuentes de empleo para los indígenas de la región y proporcionar una opción de recreación al turismo nacional.

Sin embargo, Apantipan no se ha fortalecido, al contrario, la infraestructura que se creó se ha deteriorado por la falta de mantenimiento y dado que el turismo no llega en la proporción esperada, los nahuas no han tenido la capacidad financiera para apuntalarlo.

Sólo en temporadas vacacionales aparecen por aquí los visitantes, en su mayoría familias completas de los pueblos vecinos, que geográficamente tienen cerca a este lugar y al alcance de su bolsillo.

Con sólo 10 pesos, se puede disfrutar de un refrescante chapuzón, un cerro con restos fósiles, un río subterráneo labrado por la CFE cuando en 1975 intentó construir aquí la cortina de la presa El Caracol y en el interior de la cueva una laguna con estalactitas, de las que escurre el agua formando las cascadas.

Donde nace el agua

Apantipan está sobre la rivera del caudaloso río Balsas. Aquí las aguas templadas y cristalinas de los borbollones y la turbia del famoso caudal se unen en un abrazo que concluye hasta la desembocadura en el Pacífico.

Sobre la carretera Acapulco-México, justo al pie del puente Mezcala, al lado derecho comienza un camino de terracería que conduce a Apantipan, ubicado a unos siete kilómetros de la vía.

Tras un recorrido que dura entre 15 y 20 minutos aparece el balneario, un regalo de la naturaleza en medio de la vegetación desértica y el polvo suelto que se pega a los cuerpos sudorosos.

Con el millón de pesos se hicieron las gradas, los baños y una terraza para guarecerse de los rayos del sol y unas cuantas sombrillas de palma. Después de eso no se ha vuelto a invertir un peso más. La CDI dejó a la deriva su inversión.

José Corredor Marcelo, el actual encargado del balneario, indicó que la afluencia de visitantes no ha alcanzado el número deseado.

En la temporada de vacaciones alcanza un promedio de 20 a 30 visitantes adultos por día y, casi siempre, el triple de menores de edad, a quienes no se les cobra el acceso.

Los ingresos, dice, son muy pocos para el mantenimiento y mucho menos alcanza para realizar otras obras que hacen falta, como un barandal por toda la orilla del balneario para evitar el peligro de que alguien pueda resbalar y caer en el caudal del río.

Apantipan tiene muchos puntos en contra para despuntar como una propuesta ecoturística de alto nivel; en primero, la indeferencia de las autoridades, entre ellas, la Secretaría de Fomento Turístico, la de los ayuntamientos de Mártir de Cuilapan (Apango) y Tepecoacuilco –el lugar es un proyecto de los habitantes de San Juan Tetelcingo, que pertenecen al primero y de Tlamamacan, al segundo.

Sobre la carretera federal no hay ningún señalamiento que promueva el balneario, incluso, algunos habitantes de Mezcala, población del municipio de Eduardo Neri, desconocen su existencia. Luego, sobre el camino de terracería, tampoco hay avisos sobre cómo llegar, ni qué tan lejos se está del lugar.

Con todo y eso, Apantipan tiene una belleza inigualable y al alcance de los bolsillos más modestos.

En esta temporada vacacional y con la crisis golpeando las mesas de las familias es una excelente opción, no apta para los que prefieren el confort y las comodidades.

Agarre una lámpara, una cuerda y zapatos cómodos, los necesitara para internarse en el río y llegar hasta las lagunas subterráneas.

Autoridades de Totolapan se unen a la promoción de la igualdad de género

Oaxaca, Oax., (Ciudadanía Expres).- El Instituto de la Mujer Oaxaqueña (IMO) entregó a las autoridades de San Pedro Totolapa el Programa Municipal para la Igualdad de Género que contribuirá a la promoción y defensa de los derechos políticos de las mujeres en esa comunidad indígena.

Con esta acción, se construyen pactos políticos para lograr una sociedad libre de discriminación y violencia por razones de género, afirmo Claudia Guichard Bello, directora de Institucionalización de la perspectiva de Género.

En representación de la Dr. Norma Reyes Terán, directora general del IMO, Guichard Bello detalló que, la creación y aplicación de las acciones propuestas en el documento entregado responden al subprograma Transversalización de la perspectiva de género, en su acción de Impulso a la Igualdad de Género en los Municipios del Estado.

El programa de este municipio dijo, es el resultado del convenio que el IMO tiene con las autoridades de la comunidad para dar asesoría y capacitación a favor de la igualdad de las mujeres, mientras que el cabildo se compromete a poner en práctica dichas acciones.

El presidente municipal de San Pedro Totolopa, Gerardo Jarquín Díaz, recordó que, el Comité Municipal de las Mujeres de San Pedro Totolapa se creo en junio del 2007 y desde que lo recibió ha buscado impulsar acciones orientadas a la institucionalización y transversalización de criterios de género en la planeación del desarrollo sustentable del municipio.

Por su parte la encargada del Comité Municipal de las Mujeres de San Pedro Totolapa, María Isabel Reyes Arellanes, señaló que, en coordinación con el cabildo trabajan para revertir, en alguna medida, las desigualdades entre mujeres y hombres, a través de la incidencia en el actuar del gobierno municipal.

Entre las acciones propuestas en este programa municipal, destacan las estrategias para garantizar el derecho de las mujeres a acceder a la educación en sus diferentes niveles; impulsar la participación política de las mujeres; elevar el ingreso económico de ellas, así como; mejorar la salud, ampliando y mejorando la calidad de los servicios públicos; y establecer mecanismos para prevenir, atender y sancionar los casos de violencia de género contra las mujeres.

Resisten en la pobreza extrema

San Andrés Cohamiata, Jal., (El Universal).- A 2 mil 500 metros sobre el lejano nivel del mar —en la zona norte, la más pobre de Jalisco— viven los wixárrikas o huicholes. Indígenas visibles o casi inexistentes para la mayoría de los jaliscienses, pero que a diario hacen lo posible para sobrevivir en la comunidad de San Andrés Cohamiata o Tatei Kie.

A pesar del intento de olvido en que habitan, los huicholes no escapan a los efectos de la crisis. Ésta llegó hasta aquí con una cara ya muy conocida por todos.

En la sierra huichola, las fuentes de trabajo casi siempre son nulas; sólo los que laboran como maestros o en el ayuntamiento cuentan con salario fijo. Luego están las personas que en una parte de sus pequeñas casas habilitan una rústica tiendita.

La novedad son siete personas que desde hace dos meses se emplean en un aserradero, apoyado por la Comisión Nacional Forestal. Los demás, sólo cumplen con labores de autogestión y creatividad: elaboran artesanías.

Vida dura, hasta para afortunados

La vida acá se siente dura aún para los afortunados: “Por el trabajo te dan menos billete y el alimento ha subido. Yo soy oficial del Registro Civil, trabajo con el gobierno mestizo, pero me pagan siempre igual”, reconoce Santos Jiménez Carrillo, vestido con huerruri, un calzón largo de manta bordado en la parte inferior con diseños simbólicos tradicionales realizados en punto de cruz.

“A Mezquitic se hace un día, depende si hay combi (cuesta 130 pesos). Cuando regreso, traigo comida, porque aquí la venden por más (dinero)”, dice.

Jiménez cuenta que una o dos veces al mes va a entregar su reporte hasta la cabecera municipal Mezquitic, donde registra a recién nacidos, casados y muertos. Inscribe los ciclos oficiales de la vida; la suya, es ser padre de dos hijos y tener una sola esposa.

En San Andrés Cohamiata lo único que abunda es la tierra, pero no toda es cultivable. En la que se puede sembrar, se carecen de recursos económicos para trabajarla. Los huicholes a lo sumo siembran hasta dos hectáreas de maíz o frijol por temporada.

“Son unos 10 costales de 60 o 50 kilos; unos de maíz y otros de frijol. En San Andrés se cultiva también calabaza y la cosecha casi dura para todo el año, pero a veces se acaba antes, entre julio y agosto y, entonces, se compra en las tienditas que dan todo más caro”, comenta Samuel Salvador Ortiz, primer abogado huichol, quien tras estudiar en Guadalajara regresó a su comunidad a ejercer y asesorar en materia agraria.

Según datos del Consejo Nacional de Población (Conapo), una de cada dos viviendas no cuenta con agua entubada. Para obtenerla hay que acarrearla de los ojos de agua que están a unos 200 metros de la comunidad.

La falta de servicios sanitarios y drenaje, así como el aumento en el precio de víveres, afecta también a los maestros mestizos del lugar, quienes prefieren comer en las Cocinas Populares y Servicios Integrales (Copusi).

“Aquí todo es muy caro, por eso, cuando bajamos a Huejuquilla compramos comestibles para varios días”.