¡Búscanos en las redes sociales!

Síguenos en Twitter.com/c_indigenas o como @c_indigenas.
Búscanos en Facebook como Corresponsales Indígenas y hazte fan

02/02/2009

Explican derechos del migrante en Oaxaca


Por Élfego Gregorio Jiménez, corresponsal

Santiago Jamiltepec, Oax.-
Con el objetivo de orientar a las familias de los migrantes, este fin de semana se llevo a cabo en la biblioteca pública una conferencia sobre los derechos civiles, laborales y migratorios de los mexicanos residentes en los Estados Unidos que fue impartida por Jorge Luna Ortega, representante de la Asociación Civil “Enlace Migrante”.

“Yo emigre al vecino país como la mayoría de los paisanos, primero empecé lavando los platos, luego trabajando en el campo, principales lugares en donde son violados los derechos de los migrantes, por eso me interesa dar a conocer que debemos y que no debemos hacer cuando se presentas problemas con nuestros paisanos”, dijo.

El también locutor y promotor de “Radio Cultural”, ubicada en el estado de Florida, comentó ampliamente y con ejemplos cada uno de los derechos que tiene como residentes o migrantes, y destacó las violaciones a los derechos civiles, laborales y migratorios, ya que por desconocimiento o por ignorancia son presa fácil por parte de las autoridades de ese país.

Bajo una charla amena, los presentes realizaron preguntas que despejaron sus dudas sobre casos muy concretos que vivieron recientemente con algún hijo o familiares cercanos, entre ellos los de un desaparecido, encarcelados injustamente.

Luna Ortega, transmitió a través de la estación local, La Voz de la Costa Chica, perteneciente a la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) esta conferencia, que fue escuchada por el auditorio de los pueblos mixtecos, chatinos y amuzgos; zona predominantemente migrante.

El ponente destaco que en 1997 murieron más de siete mil 500 mexicanos, por ello resalto la importancia de conocer las principales reformas migratorias de 1996, los delitos por portación de drogas, delitos menores, violencia intrafamiliar, sobre las organizaciones civiles que prestan ayuda a los paisanos, los consulados mexicanos, entre otros temas.

El salterio en Santiago Apoala Nochistlán



Por René López, corresponsal

Heroica Ciudad de Tlaxiaco, Oaxaca.-
En Santiago Apoala, Nochixtlán, Oaxaca, a sus 87 años de edad, don Tiburcio Hernández, y como lo ha hecho desde 1940, sigue tocando el salterio, instrumento musical de cuerdas que al ser pulsadas con un plectro interpreta canciones del género popular, algunos valses, polcas, mazurca y marchas regionales.

Con el instrumento en las rodillas y al lado de su acompañante, Don Manuel Jiménez, persona que a más de 25 años lo acompaña con la guitarra, interpreta canciones del genero popular como Adelita, las mañanitas, la valentina, canción Mixteca, entre otras.

Al término de cada canción platica con nosotros y nos habla con voz quedita que él aprendió a tocar el instrumento de una manera lirica, primero viendo a algunas personas que en su comunidad lo ejecutaban, después aprendió un poco de un maestro que se dedicaba a enseñar este instrumento en la comunidad, quien al morir le heredó el instrumento.

Cuando el maestro murió este instrumento era la pura caja y ya no tenía las cuerdas, por lo que entre sus nietos e hijos compraron las 70 cuerdas que le faltaban y de ahí fue aprendiendo a ejecutar algunas canciones propias de la comunidad con ayuda de algunas personas que ya tenía conocimiento de cómo se tocaba.

Don Tiburcio Hernández, nos ejecutó dos canciones más, la surianita y la milpa de género ranchero, después nos platicó que ha sido llamado a presentar el repertorio del salterio en tres ocasiones a la ciudad de Oaxaca, por más de siete ocasiones a la ciudad de Tlaxiaco a los aniversarios de la radiodifusora cultural indigenista.

Sus recorridos también han sido muy gratos en cada uno de los eventos que se desarrollan en su pueblo natal, Santiago Apoala, donde ha tocado en bodas, bautizos y en las propias fiestas de la comunidad, llevando esta música casi a todos los rincones de la Mixteca y del distrito de Nochixtlán.

Comenta la gente ya ha ido olvidando que la música del salterio, ya que en su comunidad habían varios jóvenes y personas mayores que formaban círculos de estudios para aprender a tocar el salterio, pero a la muerte de uno de los maestros se pierde toda la motivación, y solo él y algunos otros músicos siguieron tocando, el con el salterio y los demás en el acompañamiento de sus guitarras.

Esta música del salterio aun la gente la sigue solicitando en las bodas y bautizos y alguna otra actividad del pueblo, pero ya es poco.

Hoy solo agradece que el instrumento musical lo haya aprendido a tocar a manos de su papa y de gente que ya lo tocaba en el pueblo.

También nos da a conocer que en repetidas ocasiones les ha querido enseñar a sus hijos y ahora a sus nietos pero ellos se oponen a aprender a tocar el salterio.
Este salterio que a decir de Don Tiburcio le costó 40 pesos en 1943, fecha en que lo arreglo en su totalidad ha ido perdiendo su repertorio y piezas tradicionales como valses, poleas y chotises antiguos, así como con piezas populares de compositores contemporáneos.

El Salterio en México

En un apunte el investigador Fernando Híjar da a conocer que el salterio fue muy popular durante todo el Siglo XIX y gran parte del XX. Todavía en los años 70 de la centuria pasada, era frecuente encontrarse músicos callejeros con sus salterios sobre las rodillas tocando en esquinas, cafés y cantinas.

"Buena parte de la música mexicana de origen europeo (vals, polca, mazurca, marcha, pasodoble y chotis) tenía como voz principal al salterio. Durante el Porfiriato, su sonido dominó en los quioscos de las plazas de pueblos y ciudades y en las fiestas patronales".

El salterio es un instrumento cordófono milenario. Sus remotos ascendientes se ubican en Caldea, Babilonia, Egipto, Persia y otras culturas del Oriente Medio. Es hijo de la cítara. En el siglo XI se le llamó "tzantrini" en Grecia, con el significante "pulsar cuerdas".

De la patria de Homero saltó al resto de Europa, incluida España, y desde sus puertos navegó a México en el siglo XVI, de la mano de los conquistadores. El salterio es una tabla romboidal de madera con cuerdas, las cuales pueden ser desde 10 hasta 36.

Híjar: "Esas cuerdas se distribuyen en forma individual o por grupos de dos, tres y hasta cuatro. Hay salterios pequeños, medianos y grandes hasta de un metro de largo. Las cuerdas son preferentemente de metal y se puntean con los dedos, uñas, plumas de ave y dedales".

En Europa se tocan con martinetes, baquetas o macillas y se disponen sobre mesas, como marimbas. En México, sobre las piernas. Hay salterios con voces de tenores, sopranos y requintos, y su sonido es discernible de otros instrumentos cordófonos como la guitarra, el violín o la mandolina, cuyo sonido es el que más se parece al suyo.

La mayoría de los músicos mexicanos del siglo XIX y de bien entrado el XX compusieron obras para salterio, entre ellos Juventino Rosas, Abundio Martínez, Manuel M. Ponce, José Herrera, Alfonso Esparza Oteo, Salvador Morlett, Cucho Monge y Roberto Montedónico.

Entre otros, también figuran Enrique Mora (autor del vals "Alejandra"), Miguel Lerdo de Tejada, Lorenzo Barcelata e Higinio Ruvalcaba. Algunas piezas de Agustín Lara fueron adaptadas para su interpretación con salterio, como "Silverio Pérez" y "Farolito".

Quedan pocos constructores de salterios en México. Miguel Pacheco, la familia del maestro Eulalio Armas, los lauderos de Altzayanca, Tlaxcala, y Victoria Garduño, de la Casa de la Música Mexicana, están empeñados en mantener viva su voz en este mundo.

Ignora presidente municipal a quienes no son de su partido


Por Élfego Gregorio, corresponsal

Santiago Jamiltepec, Oax.-
Autoridades municipales de las agencias de este municipio elegidas bajo el sistema de usos y costumbres, otras bajo las siglas del Partido Revolucionario Institucional, son ignorados por el presidente municipal Prisciliano Ramírez García, no son reconocidos oficialmente a pesar de ser electas en asambleas comunitarias, han sido excluidos de los recursos del ramo 33 y 28 (combate a la pobreza e infraestructura básica).

Lo anterior lo dio a conocer el agente municipal de la comunidad del Paso de la Reyna, Cándido Mendoza Jiménez, quien recientemente fue nombrado por el pueblo y desconocido por el presidente municipal, el perredista Prisciliano Ramírez al no querer otorgarle la toma de protesta, ni las credenciales, nombramiento, ni los sellos de la agencia municipal, consideradas una de las más importantes por su número de población.

Las agencias municipales son representaciones comunitarias de la Alcaldía y su número depende de la cantidad de localidades y población en cada municipio de México. Oaxaca es la única entidad del país donde una aprte de sus autoridades públicas son electas por usos y costumbres.

“No nos ha querido atender ese maestro (Prisciliano), solo nos recibe su secretaria, que es una déspota, nos grita, nos ignora y nos humilla, sólo nos dice que el presidente no se encuentra, cuando yo mismo lo vi subir y entrar a su oficina, solo para tramitar las credenciales nos ponen muchos peros”, dijo.

“En una primera ocasión, pedí platicar con Prisciliano, sólo me ignoro y se puso a hablar con su teléfono, su secretaria casi me sacaba del municipio, me dijo que por citatorio me tenían que llamar para hacer la toma de protesta, pero no me dijo cuándo ni dónde, pero sabemos que a los agentes municipales del PRD los trata muy bien, les da buenos viáticos y recursos para sus agencias”, explicó.

Cándido Mendoza advirtió que de no tener respuestas favorables y de continuar esta situación discriminatoria por parte del edil de Jamiltepec, los cerca de 800 ciudadanos tomarán en asamblea general sus propias medidas de presión, entre ellas la toma del palacio municipal para que reconozca a esta autoridad y que libere los recursos que les corresponden y la priorización de obras para este año.

Continúan transportistas con toma de delegación de transito en Pinotepa


Por Élfego Gregorio, corresponsal

Pinotepa Nacional, Oax.-
Los integrantes de la Unión de Campesinos Transportistas de Pinotepa Nacional, mantienen por quinto día consecutivo el plantón frente a las oficinas de la delegación regional de transito, para exigir la sustitución de su titular Ángel Heredia López, ya que se ha encargado de violar los acuerdos, informó Martin Navarrete Martínez, presidente de la mencionada unión.

Detalló que el pasado viernes bloquearon las principales avenidas de la ciudad, como parte de las medidas de presión para que las autoridades correspondientes tomen cartas en el asunto, también exigen un alto al “pirataje” que representan los taxis y camionetas que realizan servicio colectivo en rutas foráneas, como es el caso de San Agustín Chayuco y Santa Catarina Mechoacan, sin permisos de la autoridad.

Más de un centenar de concesionarios de servicio mixto aglutinados a la Unión de Campesinos Transportistas de más de 70 comunidades mantienen desde el pasado miércoles bloqueada la oficina de Tránsito.

“Este movimiento solicita y exige al gobierno del estado una solución inmediata a la problemática de transporte generada por la sobrepoblación de taxis en la Costa, de lo contrario aumentaremos las mediadas de presión, en los próximos días de unirán otras uniones del transporte mixto que funciona en esta región, para unirse a la causa”, dijo Navarrete Martínez.

Como un primer acercamiento, los inconformes dialogaron ampliamente con el delegado regional de gobierno, Conrado Rodríguez Peláez, quien aseguró que el gobierno está interesado en darle solución a este conflicto; que como primer avance sería la sustitución del delegado de Tránsito de Pinotepa, Ángel Heredia López y nombrar para este martes por el propio gobernador a un nuevo responsable.

Expertos en cuestiones indígenas se reunirán esta semana en Madrid para abordar la defensa de estos colectivos

Madrid, España (Europa Press).- Expertos en cuestiones indígenas se reunirán a partir del miércoles en Madrid para abordar el papel de Naciones Unidas en la defensa de los derechos de estos colectivos, informó hoy la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), organizadora del seminario.

La reunión, que tendrá lugar en la sede de la AECID, contará con la participación del relator especial de la ONU sobre los derechos de los pueblos indígenas, el estadounidense James Anaya, así como de miembros del Foro Permanente sobre las Cuestiones Indígenas -- establecido en 2000 y que se reúne cada año durante dos semanas en Nueva York-- como el marroquí Hassan Idn Balkassm, el sueco Lars Anders y el español Bartolomé Clavero.

También asistirán miembros del Mecanismo de Expertos sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, que aconseja al Consejo de Derechos Humanos sobre derechos de los pueblos indígenas. Es el caso del sueco John Henriksen; el costarriceño José Carlos Morales; la malasia Jannie Lasimbang; la congoleña Catherine Odimba, el filipino José Molintas, el antiguo relator de la ONU Rodolfo Stavenhagen y la anterior presidenta del Grupo de Trabajo sobre Poblaciones Indígenas, Irene Erica Daes.

Asimismo, se espera la presencia de expertos indígenas venidos de Australia, Bangladesh, Kenia, México y Noruega, entre otros. El encuentro, que se prolongará hasta el viernes, cuenta con la colaboración del Grupo de Trabajo Intercultural Almáciga, precisó la AECID en un comunicado.

El Convenio 169 de la OIT

Morelia, Mich., (Cambio).- Un instrumento jurídico de carácter internacional, que ha servido como invaluable soporte para reconocer que en los países de América sus naciones tienen conformación pluriétnica, es el llamado Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre Pueblos Indígenas y Tribales en países independientes, aprobado en 1989.

Siendo la principal labor de la OIT promover la justicia social para los trabajadores en todo el mundo, desde el inicio de sus trabajos la organización expresó preocupación por la situación rural, reconociendo que aún habiendo fenómenos sociales en el campo muy parecidos entre el campesinado, no resultaban iguales de región a región y menos aún donde existían poblaciones autóctonas.

En 1957 se aprobó el primer convenio sobre poblaciones indígenas y tribales, conocido como el Convenio 107, y fue la primera vez que un organismo internacional planteaba lineamientos respecto a los indígenas, utilizando el concepto de colectividad, sólo que dicho convenio reflejaba la política de integracionismo y paternalismo que en aquellos años se estaba aplicando a algunos países latinoamericanos.

A medida que se fue cuestionando el enfoque integracionista, los pueblos indígenas, a través de sus organizaciones y las demandas de respeto y participación, se generó un consenso en la OIT en torno a la necesidad de revisar el Convenio 107, y durante su LXXV reunión, en 1988, se discutió y afinó un nuevo proyecto de convenio, manteniendo los aspectos positivos y la filosofía del 107.

Como resultado de las opiniones de organizaciones indígenas y de representantes y especialistas de los países miembros, durante la Conferencia número 76, del 27 de junio de 1989, con 328 votos a favor, uno en contra y 49 abstenciones, fue aprobado el texto del Convenio 169 de la OIT sobre Pueblos Indígenas y Tribales, siendo las dos primeras ratificaciones para su puesta en vigor, las de Noruega y México.

Los principios básicos contenidos en el Convenio 169 son:

-El respeto a las culturas, formas de vida y de organización e instituciones tradicionales de los pueblos indígenas y tribales.

-La participación efectiva de estos pueblos en las decisiones que les afecten.

-El establecimiento de mecanismos adecuados y procedimientos para dar cumplimiento al convenio, de acuerdo a las condiciones de cada país.

La estructura del Convenio 169 contiene, en primer lugar, un preámbulo que resume la explicación sobre las consideraciones más importantes que se tuvieron presentes al elaborar el convenio. Enseguida, se integran ocho partes de contenido y dos de disposiciones generales y finales: 1) Política general. 2) Tierras. 3) Contratación y condiciones de empleo. 4) Formación profesional. 5) Seguridad social y salud. 6) Educación y medios de comunicación. 7) Contactos y cooperación a través de las fronteras. 8) Administración. 9) Disposiciones generales. 10) Disposiciones finales.

Para el convenio, “pueblo” significa consolidar el reconocimiento del derecho de esos grupos a mantener su identidad étnica, diferenciada de la de los demás componentes de la sociedad en la que están insertos, así como el derecho a poseer el sustento territorial y ecológico que precisan.

Las características de los pueblos indígenas es que están formados por comunidades que, teniendo una continuidad histórica con las sociedades anteriores a la invasión, se consideran distintas de otros sectores de las sociedades que ahora prevalecen en lo que fueron sus territorios, o en parte de ellos. Se indica que son diferentes porque tienen una lengua, tradiciones, formas de organización social y cultura propias. Muchas de estas comunidades han permanecido aisladas geográficamente del resto de la sociedad.

La conciencia de identidad indígena o tribal debe considerarse un criterio fundamental para determinar los grupos a los que se aplica el convenio. Sólo aquellos pueblos que aún mantengan y practiquen los rasgos culturales que los distinguen del resto de la sociedad son sujetos del convenio, aunque muchas organizaciones indígenas actualmente plantean que es indígena el (o la) que así lo reivindique (autoadscripción), aún cuando, por diversas situaciones, no resida en su comunidad de origen.

Algunos otros resultados del Convenio 169 son que, por ejemplo:

-Se puede exigir intérprete o traductor cuando una persona monolingüe es acusada o detenida por algún delito, e igual en todos los procedimientos o gestiones legales que la persona realice, sea agrario, administrativo o cualquier otro problema que se refiera a los derechos ciudadanos (artículo 12 del Convenio 169).

-Los pueblos indígenas pueden participar en la utilización, administración y conservación de los recursos naturales existentes en sus tierras. También deben ser consultados por los gobiernos “antes” de emprender o autorizar cualquier programa sobre dichos recursos. Y por otra parte, se establece la posibilidad de participar en los beneficios sobre la explotación de recursos naturales, o de percibir indemnización equitativa por cualquier daño que puedan sufrir como resultado de esas actividades (artículo 15).

-El artículo 17 obliga al Estado a respetar las modalidades tradicionales de tenencia de la tierra y a impedir que se abuse de los pueblos indígenas. A esos pueblos corresponde insistir en que se cumpla. El artículo 21 insiste en el principio de la “consulta”, a partir del reconocimiento de que la mayor parte de los programas han ignorado la especificidad de los pueblos indígenas y sus posibilidades de aportar con tecnologías alternativas que preserven el medio ambiente.

En lo referente a salud, los artículos 24 y 25 del convenio insisten en tomar en cuenta los métodos de prevención, prácticas curativas y medicamentos tradicionales, lo que ha ofrecido la posibilidad de reconocimiento institucional a la medicina tradicional indígena.

En materia educativa, los principios que sugiere el convenio son: 1) el reconocimiento del derecho a la educación, 2) la utilización del idioma materno y 3) los aspectos participativos en la administración y diseño de programas.

El Convenio 169 de la OIT fue sometido en nuestro país al procedimiento constitucional establecido para los tratados internacionales y por lo tanto es parte de la “ley suprema” de la nación, siendo parte de la legislación internacional, cuya obligatoriedad aceptó México.

El doctor Arturo Warman Gryj, siendo director general del Instituto Nacional Indigenista (INI), al prologar la edición del libro Derechos indígenas y el Convenio 169 de la OIT, afirmaba: “En nuestros países la historia de los pueblos indígenas está muy relacionada con el despojo a sus derechos originales. La lucha por recuperarlos ha sido muy difícil y el mejor de sus triunfos es que siguen existiendo”.

Geopiratería en Oaxaca… y mucho más

Autora Silvia Ribeiro, investigadora del Grupo ETC

Ciudad de México, DF., (La Jornada).-
Según denunció la Unión de Organización de la Sierra Juárez de Oaxaca (Unosjo, 15/1/09), han sido víctimas de un nuevo tipo de apropiación en sus comunidades: la “geopiratería”. Se trata de usar (y abusar) los saberes locales de comunidades indígenas y campesinas, para hacer mapas digitales altamente detallados sobre su geografía, recursos (hidrológicos, de biodiversidad natural y cultivada, arqueológicos, sociales, culturales) para colocar todo esto en páginas electrónicas de acceso abierto, a disposición de quien lo quiera usar. Por ejemplo, corporaciones, instituciones, o el ejército de Estados Unidos, que es quién financió el proyecto en Oaxaca. Que por cierto, antes se realizó en 9 comunidades de la Huasteca Potosina y sigue en la Sierra Tarahumara.

Las implicaciones de este tipo de actividad son tan vastas, que es difícil resumirlas. El mapeo detallado y exacto de los territorios sólo es posible si se extrae el conocimiento local de quienes viven allí. Al procesar estos saberes con nuevas tecnologías, como sistemas de información geográfica digitales, superpuestos a mapas satelitales de acceso libre en Google, se logra un volumen enorme información que no se conocía o no se podía apreciar. Estos mapas son de gran utilidad para fines militares y de contrainsurgencia, pero también para fines industriales (explotación de recursos minerales, vegetales, animales y de biodiversidad, mapeo de accesos carreteros construidos o “necesarios”, fuentes de agua, poblados, mapeo social de la posible resistencia o aceptación a proyectos, etcétera).

El paralelo con la biopiratería es sorprendente: ambas se basan en acceder a los conocimientos –y potencialmente sus recursos– de las comunidades, a partir de los saberes ricos y detallados de su ambiente, para obtener beneficios que en nada favorecen a las comunidades e incluso las pueden perjudicar seriamente. En ambos casos, la entrega voluntaria de datos por parte de las comunidades se consigue gracias a la intermediación de gente local y de universidades o institutos académicos nacionales (con acuerdos internacionales), con aparición puntual de algún gringo, que son quienes realmente dirigen los proyectos. Por detrás, financiaciones oscuras, que constituyen los realmente beneficiados de los proyectos, por ejemplo empresas trasnacionales, o en el caso de la geopiratería, las fuerzas armadas de los Estados Unidos.

Según cuenta la Unosjo, un equipo liderado por el geógrafo estadunidense Peter Herlihy, llegó a la Sierra Juárez en el 2006, para informar y pedir apoyo para un proyecto de mapeo “participativo” titulado “México Indígena”. Herlihy presentó el proyecto como una forma de mapeo digitalizado hecho con y al servicio de las propias comunidades, en el marco de un estudio sobre el impacto del Procede.

Aunque mencionó otros colaboradores del proyecto, como la Sociedad Geográfica Americana (a través de Jerome Dobson, su presidente), la Universidad de Kansas, la Universidad de Carleton, la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (Dr. Miguel Aguilar Robledo) y la Semanart, no mencionó la activa participación de la empresa de tecnología militar Radiante Technologies ni que la financiación provenía de la Oficina de Estudios Militares Foráneos (Foreign Military Studies Office (FMSO por sus siglas en inglés).

No fue olvido. La FMSO se describe como “un centro de investigación y análisis de Actividades de Apoyo de Inteligencia, bajo el Comando de Entrenamiento y Doctrina del Ejército de Estados Unidos (…) que administra y opera el Centro de Inteligencia Conjunto de Reserva de Fort Leavenworth.”

Fort Leavenworth fue el centro militar de comando desde durante la expansión de Estados Unidos sobre territorios indígenas desde 1800 (el genocidio televisivamente llamado “conquista del Oeste”). También el centro de vigilancia y control de poblaciones nativas desde la guerra civil en ese país. Actualmente se enfoca en “ amenazas emergentes y asimétricas a la seguridad nacional de Estados Unidos”, obviamente a partir de su visión del peligro que representan los pueblos indígenas. De ahí su apoyo a este proyecto de geopiratería enfocado en áreas indígenas.

El director de Ft. Leavenworth es David Petraeus, que comandó la División 101 de asalto áreo durante la Operación “Iraqi Freedom” contra el pueblo de Iraq, siendo luego el primer comandante del Comando Multinacional de Seguridad y Transición en Iraq.

Los informes de los “desinteresados” geógrafos del proyecto “México Indígena”, se presentan mensualmente a la FMSO de Fort Leavenworth. Entre muchos otros datos que aparecen en esos informes, que de una simple ojeada erizan los pelos de la nuca, se relata una conversación de los líderes de México Indígena con Petraeus, donde éste afirma que basado en su experiencia en Iraq, “el conocimiento de las culturas es un multiplicador de fuerzas [militares] …el conocimiento del ´terreno´ cultural puede ser tan importante, y a veces más, que el conocimiento del terreno geográfico”. Los líderes de México Indígena agregan orgullosamente que “la cultura y pobladores locales son entonces el ´terreno decisivo´” y que su proyecto logrará completar la descripción digitalizada del ´terreno cultural´ del México indígena. Salvo que ahora están advertidas.