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28/09/2008

Buscarán protección para conocimientos indígenas

Veracruz, Ver., (El Golfo.Info).- Representantes de comunidades indígenas de doce estados del sur de l país fueron consultados sobre los mecanismos para proteger sus conocimientos tradicionales, considerados como parte del patrimonio nacional.

El delegado estatal de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Manuel Molina Martínez, informó que se reunieron en uno de los dos foros que se llevarán a cabo este año en el país para establecer mecanismos de protección de conocimientos tradicionales, expresiones culturales, recursos naturales, biológicos y genéticos de pueblos indígenas.

“Los pueblos indígenas nos van a decir qué y como tenemos que legislar para proteger su conocimiento tradicional, que es uno de los patrimonios nacionales que tenemos en México”, dijo.

Nuestro país ocupa hoy uno de los primeros 8 lugares en el mundo en diversidad lingüístico-cultural con sus 62 grupos étnicos, que descienden de las poblaciones que habitaban el territorio actual al iniciarse la colonización.

El conocimiento, uso y conservación de la diversidad biológica de la que hoy disfrutamos, se debe en gran parte a esta interacción entre la naturaleza y las culturas de los pueblos indígenas de México.

Por ello, el objetivo de estos foros es reunir a autoridades y expertos comunitarios indígenas para analizar la situación actual en cuanto a la protección de los conocimientos tradicionales.

Así mismo se busca establecer la cobertura que tendrá la consulta; conocer las posibilidades y limitaciones para el reconocimiento y protección de los conocimientos tradicionales, de acuerdo a su perspectiva.

Los representantes de las comunidades indígenas que participaron en el foro, son de los estados de Puebla, Tlaxcala, Yucatán, Campeche, Quintana Roo, Distrito Federal, Chiapas, Tabasco, Oaxaca, Morelos, Guerrero y Veracruz, quienes participan en el Foro de la región sur.

Como resultado del foro, se obtendrá el documento base para la consulta, el calendario y universo de la consulta, para la segunda fase de la estrategia.

Exhorta Congreso Federal a diputados locales a que legislen en materia indígena

México, DF., (Cambio de Michoacán).- En México sólo cinco estados se han ocupado en legislar en materia indígena, no obstante que el artículo segundo de la Constitución Federal remite a las constituciones y leyes de las entidades federativas el reconocimiento de los pueblos y comunidades indígenas.

Debido a lo anterior la Cámara Baja del Congreso de la Unión, turnó al Congreso michoacano un exhorto para que, haciendo uso de las facultades que tiene, legisle en materia indígena.

Actualmente la población indígena en México asciende a 13 millones de personas que representan el 12 por ciento de la población y se identifican con 62 pueblos indígenas.

La intención de los legisladores federales es que se armonice la legislación estatal con lo que establecen el artículo segundo de la Constitución Política de México, la Declaración de Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas, así como la Declaración de Naciones Unidas en la materia y, el Convenio 169 de la OIT.

Michoacán se encuentra entre la mayoría de los estados que sólo han adecuado su marco constitucional local al de las reformas de los artículos primero y segundo de la Constitución Federal. Se encuentra también entre la mayoría de entidades que faltan de emitir su propia Ley reglamentaria en materia indígena, la cual a juicio de los diputados federales es indispensable para hacer efectiva la aplicación y exigibilidad de los derechos por parte de l9os pueblos y las comunidades indígenas.

Natalia Toledo, Representante de la cultura indígena a través de la poesía

Xalapa, Ver., (Diario de Xalapa).- La imagen más común que tiene el público sobre los poetas es de entes solitarios, nostálgicos, con tristezas profundas y melancolía diaria, sin embargo, creadores como Natalia Toledo Paz muestran algo distinto.

Originaria de Juchitán, Oaxaca, Natalia sí se considera melancólica y con periodos de soledad, pero éstos no los sufre, sino que los disfruta al máximo, lo que se ha notado durante el primer Encuentro Nacional de Escritores de Mar y Montaña Rubén Bonifaz Nuño, mientras lee sus textos.

Premio Netzahualcóyotl 2004 con la obra Guie Yaasé (Olivo negro), Toledo Paz comentó en entrevista: "Tengo un temperamento, soy de la costa, somos muy abiertos, muy alegres, dicharacheros, nos gusta la vida, nos gusta la música, nos gusta estar donde estamos. Cuando subo a leer trato de ser yo misma. Pero también tengo muchos momentos de melancolía, de soledad, de extrañar todo lo que tenía en Juchitán, pues desde hace 32 años vivo en la ciudad de México. Aunque voy muy seguido a Oaxaca, esa falta de Sol, literalmente, ha marcado otro tono en mi persona, lo que se refleja en mi manera de escribir. Yo me aparto para crear, no hay esa idea de la comunidad que vivía antes en Juchitán, entonces cuando puedo estar con la gente, cuando estoy leyendo mis poemas al público, son momentos de mucha felicidad".

La vida de sus padres, distinta una a la otra, ha provocado que Natalia Toledo viva en distintos estados sociales: "Tiene que ver con momentos de escuchar el ruido propio al momento de escribir o pintar. Mi padre (Francisco Toledo) es pintor y tengo presente el ambiente al encerrarte, el silencio, encontrarte con los lienzos, con la hoja en blanco. Con mi mamá es distinto, tenía un trabajo más colectivo, un taller de hamacas. Todos sus trabajadores eran hombres, sin camisa, sudados, y ella andaba caminando entre ellos, sabía manejar a la gente, pedirles, charlar con ellos, una seducción femenina que puede ordenar y dirigir. Ella estaba sola, mi papá andaba en París, y nosotras en Juchitán, aun así, ella se hacía día a día, ganaba en cada momento y tenía su propio negocio, cosa que hacen muchas mujeres juchitecas".

La autora de Xtaga be'ñe' (Flor de pantano) afirmó que las comunidades indígenas mexicanas siempre se han caracterizado por contar con una rica cultura: "Ha habido grandes artistas, músicos, trovadores, gente con necesidad de expresarse. A los zapotecas les gusta mucho escribir y pintar, no sé si nos lo da la lengua, que es muy metafórica; podemos ver en una tela lo que se está diciendo, usamos muchas metáforas para decir las cosas, entonces estás dibujando con la palabra todo el tiempo, además con música, porque tiene muchos registros.

Culturalmente estamos bien, pero económicamente siempre ha sido un pueblo muy autosuficiente gracias a una economía interna, donde cada quien adquiere lo que consume a partir de lo que produce. Nunca había pegado un supermercado en Juchitán, pues están acostumbrados a comprar cosas frescas, no lo que está en hielo ni lleno de hormonas. Crecimos con la calidad que hoy llaman "orgánica" y que es más cara. La vida está en la vida. Es un lugar muy vital, con mucha energía, mucha enjundia, un gusto increíble por vivir.

Yo necesito de esos momentos, no es necesariamente tranquilidad, pero sí ver el Sol en las paredes, como mi abuela, que leía el tiempo, las nubes, era una gran lectora de la naturaleza, aunque no sabía leer. Vivir todo esto me devuelve una energía.

Además, hay algo muy bonito, dejar de hablar español. Es como por fin encontrar mi ritmo, hablar con mis primas, mi mamá, con todo el barrio de pescadores donde nací. Mi cabeza por fin encuentra la paz necesaria para recuperarme".

Al parecer, las creaciones indígenas son mayormente representadas por las mujeres que por los hombres, percepción que de cierta forma comparte Natalia Toledo. "Creo que algunos de los hombres se vuelven más investigadores, sí escriben pero de otra forma; mientras el lado creativo de las mujeres va por otro más rico, con imaginación, cachondeamos con la palabra, con la naturaleza. Lo que he visto es que en lenguas indígenas hay mejores poetas mujeres que hombres. Briseida Cuevas Cob es una maya que me encanta, es muy abierta, no le tiene miedo a las cosas, y tiene humor, lo cual no es fácil de encontrar. Hay una chava tzotzil genial que se llama María Enriqueta Lunez, todo lo que escribe es poesía y es muy joven. Hay otra chica que me gusta mucho, Angélica Ortiz, huichola, tiene un dejo de tristeza muy suave, pura dulzura. Hay muchos oaxaqueños que me gustan mucho, como Irma Pineda, también de Juchitán, que está preocupada por no únicamente reproducir las anécdotas de su pueblo. También está Juan Gregorio Regino, un excelente poeta mazateco. Ellos son descubiertos escribiendo y siguen haciéndolo".

Movimientos como el zapatista, originado en Chiapas, promueven revalorar la cultura indígena, interés que es latente en Natalia Toledo, quien, aunque nunca lo ha mencionado, fue la primera mujer en publicar poesía en zapoteco: "Yo vengo de un movimiento local muy anterior al zapatista, con una organización llamada Coalición Obrera Campesina Estudiantil del Istmo, donde teníamos cabida los artistas de Juchitán, comandados por un grupo de jóvenes que estaban estudiando política y tenían un amor por su lengua materna. Juchitán fue el primer municipio de izquierda. Se creó la revista Iguana rajada, con publicaciones en zapoteco y en español de poetas locales. Este fue el primer grupo que empezó a revalorizar la lengua. Los zapatistas también han hecho declaraciones, lo cual es importantísimo.

A pesar de ello debería haber más cosas, más concursos. Sólo existe el Premio Netzahualcóyotl a nivel nacional, y en Oaxaca, donde se encuentra la mayor parte de las lenguas indígenas habladas en el país, no hay nada, no hay incentivo de promoción para que la gente no se desespere y empiece a escribir en español para poder publicar. Siempre lo que haga es insuficiente, pero hay que hacer todo lo posible porque se conozca".

Sobre el Encuentro Nacional de Escritores de Mar y Montaña Rubén Bonifaz Nuño, Natalia comenta: "Creo que la maravilla de la poesía es que lo que le lleva a un narrador decir en media hora, una hora, en contar un fragmento de su historia, el poema te lo dice en tres líneas. En un renglón te traza una vida, un sentido, y eso te cala profundamente. Te pone en un estado de ánimo. Hay público para la poesía, hay gente muy atenta, y en Xalapa se genera un movimiento cultural muy importante desde hace mucho tiempo. Este primer encuentro es muy importante e inteligente. Ojalá y se sostenga, pues no todos los estados lo hacen.

Rubén Bonifaz Nuño es una compañía en el tiempo, como muchos otros poetas de Veracruz, me ha dado una gran esperanza para seguir intentando vivir. Momentos de desesperanza y ese sentimiento de pérdida se alivian al leer textos de Bonifaz Nuño que leí en otro tiempo, es como un oasis en medio de la nada. Tiene un tono triste que me encanta. Hay melancolía con esperanza, y sufrir con la poesía es lo máximo.

Es un ejercicio muy rico escribir poesía, es muy rico traducirte al papel, es una autocura y autoconocimiento".

Una poetisa orgullosa de sus raíces, pero no con ese orgullo característico de la gente que quiere sentirse diferente, ella posee un gozo al recordar y sentir sus raíces, lo cual se nota en cada uno de sus textos y en su mirada al recordar Juchitán, Oaxaca.

La oralidad, fundamental para la supervivencia de una lengua materna

México, DF., (Notimex).- Todas las lenguas indígenas mexicanas están potencialmente en riesgo de extinción, de continuar su actual ritmo de desuso paulatino y la desintegración comunitaria provocada por la migración, afirmó el lingüista Fidencio Briceño Chel, hablante de maya yucateco.

En la conferencia Las lenguas indígenas. De la A a la Z, 364, una para cada día del año, que compartió con sus colegas Francisco Barriga y Erasto Antunes, Briceño consideró que la principal forma de evitar esta catástrofe es que sus hablantes no dejen de hablarlas.
hay otros recursos importantes -enseñarlas, escribirlas y dotarlas de vocabularios y gramáticas-, pero la “mejor forma de mantenerlas vivas es que quienes las tienen como lenguas maternas sigan hablándolas. La oralidad es fundamental para su supervivencia”, dijo el especialista.

A la fecha existen en México 11 familias y 68 grupos lingüísticos con 364 variantes dialectales, que a causa de los altos grados de diferenciación resultan ininteligibles entre sí.

Tal es el caso del zapoteco, que cuenta con 80 variantes, cuyos niveles de variación son superiores al 50 por ciento; el náhuatl tiene 30 versiones y el maya un número ligeramente superior, pero con variables distribuidas en seis ramas: wasteko o téenek, yucateca, tzeltal, o”auyob”al moyó, mam y kiché.

La familia lingüística maya o mayense tiene una antigüedad calculada entre cuatro mil y seis aÑos y actualmente se habla en un área territorial de 325 mil kilómetros cuadrados en México, Belice, Guatemala, Honduras y El Salvador.

El náhuatl es también una lengua trasnacional, pues se habla desde el centro, el oriente y el occidente de México, hasta Nicaragua, cuyo nombre alude precisamente a su límite territorial en Centroamérica. Pertenece a la familia yuto-azteca o yuto-nahua con ramas en el norte de México y el suroeste de Estados Unidos.

La mayoría de las variantes del maya tiene nombre -a diferencia del náhuatl, el zapoteco, el mixteco o el h;ah; u otomí- y cuenta con reconocimiento de lengua, no de dialecto o variante. El maya tiene 850 mil hablantes, el náhuatl 1.5 millones, el zapoteco 450 mil, el mixteco 444 mil y el tsotsil 300 mil.

Oaxaca, con un territorio similar al de Portugal e independientemente de los criterios de diferenciación que se apliquen, es mucho más complejo que toda Europa junta, citó uno de los ponentes, al recordar que en el período colonial México era aludido como “país babélico”.

Esta diversidad, explicó Barriga, se da aún en la lengua española hablada en México con data del siglo XVI, toda vez que algunos estudios reportan la existencia actual de diez dialectos de castellano, entre ellos el que se habla en el Distrito Federal, el yucateco, el tabasqueño, el norteño, etcétera.

También hay variantes de español mexicano culto, urbano, campesino y popular (tepiteño), derivadas de factores históricos, geográficos, sociales y culturales, como ocurre con todas las lenguas.

Las variantes lingüísticas son fonológicas, lexicales y sintácticas o estructurales. Estas son las que provocan mayor complejidad y distanciamiento de la lengua madre.

Antunes mencionó que la diversidad del país -al arribo de los españoles se dijo que había más de 500 lenguas- ha contribuido a la existencia de una “escuela mexicana” de lingüística desde el siglo XVIII a la fecha, mediante las aportaciones de los jesuitas mexicanos expulsados en esa centuria y el lingüista Mauricio Swadesh, quien creó el método glotocronología léxico estadístico.

La distinción entre una lengua y un idioma es igualmente categorial, porque un idioma es una lengua común a varios pueblos, tiene reconocimiento oficial o estatal y cuenta con literatura escrita; y una “lengua” a secas es la que se habla en un sólo pueblo.

Las lenguas prehispánicas mexicanas con mayor riesgo de extinción son las que tienen menos de 200 hablantes y entre ellas figuran el papai, kiliwa, kumai, cochimí, pápago, motozintleco o mochó, aguateco, kikapú, cuicateco y jacalteco, entre otras.

Los tres lingüistas hicieron un llamado a autoridades, hablantes, instituciones académicas y público en general a preservar las lenguas indígenas de México porque de mantenerse al actual ritmo de extinción lingüística en el mundo - cada dos semanas desaparece una lengua, según la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO)-, en un corto lapso sólo se hablarán los idiomas dominantes.