Ginebra, Suiza (Notimex).- Canadá recibió hoy duras críticas del Consejo de Derechos Humanos (CDH) de Naciones Unidas por sus "insuficientes esfuerzos" para eliminar la discriminación contra la población autóctona y la marginación a la mujer.
Al presentar el Examen Periódico Universal (EPU) ante el Consejo, el viceministro de Justicia canadiense John Simms destacó que "Canadá tiene una larga tradición con respecto a la libertad, la democracia y la defensa de los derechos humanos".
Simms señaló que en su país prevalece el mandato de la ley apegado a su Constitución y subrayó que Canadá es una sociedad multicultural y multiétnica cuya composición ha sido formada con el tiempo por las diferentes olas de inmigrantes y sus descendientes.
Sin embargo, el grupo de trabajo del Consejo externó su preocupación por los "insuficientes esfuerzos" de Canadá para mejorar la calidad de vida de los grupos más vulnerables y para eliminar todas las formas de discriminación de los grupos aborígenes.
Los miembros del Consejo criticaron que Canadá no haya ratificado hasta ahora la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas.
Recomendaron que el gobierno canadiense tome las medidas necesarias para garantizar el goce de los derechos humanos de las minorías, en especial la africana.
Asimismo varias delegaciones reclamaron a Canadá la falta de eficiencia de la ley para penalizar los actos relacionados a la violencia doméstica y el maltrato a la mujer.
Suiza, al abrir el debate, puso en duda las leyes de inmigración canadiense y las antiterroristas a las que consideró "incoherentes" y muy distantes de lo que se espera de una nación desarrollada y formada a partir de sus pueblos originarios.
Durante la intervención de cada una de las 68 delegaciones, destacó la participación de Cuba, cuyo embajador permanente ante Naciones Unidas, Juan Antonio Fernández, señaló que Canadá está a punto de cumplir su mandato en el CDH y dejar su puesto.
El embajador cubano recordó que la elección de Canadá "estuvo arropada por el recuerdo de su vocación tercermundista y sus buenas credenciales internacionales en materia de derechos humanos".
"Añoramos ese pasado de un Canadá comprometido con las causas más nobles y del lado de los más débiles. Abrigamos la esperanza de que esos tiempos vuelvan", enfatizó Fernández.
Chile, Bolivia, Austria, Pakistán, Brasil, India y Bélgica se mostraron por su parte preocupados por la frecuencia de los conflictos raciales, la segregación de los indígenas y de las comunidades autóctonas y en general de la situación de la mujer en Canadá.
México reconoció a su vez la labor de Canadá para la creación del mecanismo del Examen Periódico Universal y sugirió medidas adicionales para combatir la violencia contra mujeres indígenas y tipificar la violencia doméstica como delito.
Además recomendó a Canadá considerar la ratificación de la convención americana sobre derechos humanos y la convención sobre los derechos de los migrantes y sus familias, así como procesar a los responsables de la muerte de mujeres indígenas.
Otras delegaciones instaron al gobierno de Canadá a reconsiderar el recorte de sus programas contra el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) y el Sida y a implementar las recomendaciones hechas por los diversos mecanismos de Naciones Unidas en materia de Derechos Humanos.
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3 feb 2009
Obispos cobijan a indocumentados
Ciudad de México, DF., (La Jornada).- Los obispos de una docena de diócesis fronterizas nacionales y de Estados Unidos –de Tamaulipas, Nuevo León, Coahuila y Texas– señalaron que el acuerdo migratorio y el cese del hostigamiento a los indocumentados debe formar parte de la agenda bilateral de los gobiernos de México y del país vecino.
Luego de realizar durante varios días una jornada –convocada por el papa Benedicto XVI– a favor del migrante y el refugiado en sus respectivas diócesis, que enfrentan problemas comunes, se pronunciaron por un proyecto que permita a los migrantes tener mejores condiciones de vida, así como reformas a las leyes en la materia.
Además, reconocieron que la ayuda que prestan a este sector de la población, por medio de las casas de migrantes que operan en todas las diócesis fronterizas, es insuficiente ante la creciente problemática y el aumento en el número de deportaciones.
En el documento surgido de esta jornada, los prelados de ambos lados de la frontera ofrecen total respaldo a la reciente declaración del presidente de la Comisión Episcopal de Migración de Estados Unidos y obispo de Salt Lake City, Utah, John Wester, quien apremió a los presidentes de ambas naciones a cooperar en una mejora de la situación de los migrantes en los dos países.
“Pedimos una protección especial y humana para estos migrantes, sea cual fuere su procedencia; una legislación más a favor de ellos y el pleno respeto de sus derechos humanos, que no se ven reducidos ni perdidos por su condición de personas sin documentación”, señala la carta de los prelados, reunidos hace unos días en la iglesia de San Juan del Valle, Texas.
Luego de realizar durante varios días una jornada –convocada por el papa Benedicto XVI– a favor del migrante y el refugiado en sus respectivas diócesis, que enfrentan problemas comunes, se pronunciaron por un proyecto que permita a los migrantes tener mejores condiciones de vida, así como reformas a las leyes en la materia.
Además, reconocieron que la ayuda que prestan a este sector de la población, por medio de las casas de migrantes que operan en todas las diócesis fronterizas, es insuficiente ante la creciente problemática y el aumento en el número de deportaciones.
En el documento surgido de esta jornada, los prelados de ambos lados de la frontera ofrecen total respaldo a la reciente declaración del presidente de la Comisión Episcopal de Migración de Estados Unidos y obispo de Salt Lake City, Utah, John Wester, quien apremió a los presidentes de ambas naciones a cooperar en una mejora de la situación de los migrantes en los dos países.
“Pedimos una protección especial y humana para estos migrantes, sea cual fuere su procedencia; una legislación más a favor de ellos y el pleno respeto de sus derechos humanos, que no se ven reducidos ni perdidos por su condición de personas sin documentación”, señala la carta de los prelados, reunidos hace unos días en la iglesia de San Juan del Valle, Texas.
Denuncian caso de intolerancia religiosa
San Cristóbal de las Casas, Chis., (Reforma).- Autoridades de la comunidad 20 de Noviembre, en el Municipio de Las Margaritas, encarcelaron a ocho indígenas por dejar la religión católica y convertirse en evangélicos, denunció la organización "La Voz de los Mártires".
El abogado Óscar Moha, representante en México de la organización, afirmó que los ocho indígenas tojolabales permanecen privados de su libertad y deben pagar una multa, que aún no ha sido especificada, ya que uno de los acuerdos de esa comunidad es que nadie puede cambiar de religión sin el permiso de la autoridad.
El representante legal explicó que en la comunidad 20 de Noviembre todos profesan la religión católica, a pesar de la fuerte presencia evangélica en la zona.
En un comunicado, precisó que los indígenas Arnulfo Jiménez González, Vinicio González López, Elías Jiménez Jiménez, Octavio Vázquez Pérez, Arturo Jiménez Pérez, Santiago Pérez López, Jaime González Luna y Demetrio Jiménez hicieron saber su decisión de profesar la religión evangélica, por lo que de inmediato los católicos de la comunidad los encarcelaron.
Detalló que para dejarlos en libertad, las autoridades de 20 de Noviembre exigen a los nuevos evangélicos firmar un documento en el que renuncian definitivamente a participar en las reuniones cristianas y paguen sus cuotas para las festividades católicas del lugar, que consisten en unos 700 pesos por familia.
De acuerdo con "La Voz de los Mártires", los católicos son obligados por la iglesia a aportar cantidades que pueden elevarse hasta los 2 mil pesos, dependiendo del cargo que les obliguen a desempeñar, para llevar a cabo ritos religiosos y la compra de veladoras y bebidas alcohólicas en las fiestas locales.
En abril pasado, los católicos de 20 de Noviembre destruyeron un templo de la denominación "Asambleas de Dios" y amenazaron de muerte a sus propietarios, sin que hasta el momento haya habido detenidos o sancionados po tales hechos, acusó el abogado.
El abogado Óscar Moha, representante en México de la organización, afirmó que los ocho indígenas tojolabales permanecen privados de su libertad y deben pagar una multa, que aún no ha sido especificada, ya que uno de los acuerdos de esa comunidad es que nadie puede cambiar de religión sin el permiso de la autoridad.
El representante legal explicó que en la comunidad 20 de Noviembre todos profesan la religión católica, a pesar de la fuerte presencia evangélica en la zona.
En un comunicado, precisó que los indígenas Arnulfo Jiménez González, Vinicio González López, Elías Jiménez Jiménez, Octavio Vázquez Pérez, Arturo Jiménez Pérez, Santiago Pérez López, Jaime González Luna y Demetrio Jiménez hicieron saber su decisión de profesar la religión evangélica, por lo que de inmediato los católicos de la comunidad los encarcelaron.
Detalló que para dejarlos en libertad, las autoridades de 20 de Noviembre exigen a los nuevos evangélicos firmar un documento en el que renuncian definitivamente a participar en las reuniones cristianas y paguen sus cuotas para las festividades católicas del lugar, que consisten en unos 700 pesos por familia.
De acuerdo con "La Voz de los Mártires", los católicos son obligados por la iglesia a aportar cantidades que pueden elevarse hasta los 2 mil pesos, dependiendo del cargo que les obliguen a desempeñar, para llevar a cabo ritos religiosos y la compra de veladoras y bebidas alcohólicas en las fiestas locales.
En abril pasado, los católicos de 20 de Noviembre destruyeron un templo de la denominación "Asambleas de Dios" y amenazaron de muerte a sus propietarios, sin que hasta el momento haya habido detenidos o sancionados po tales hechos, acusó el abogado.
Los triquis “se afincan” en el corazón de California
Greenfield, Estados Unidos (La Opinión de Los Ángeles).— El idioma triqui es como una canción melodiosa y suavecita. La pronunciación de las palabras incluye sonidos guturales ligeros, con pausas alegres y con una variedad de tonos que arrullan. Y es este arrullo el que desde hace casi una década, cubre el verde valle de Greenfield.
Cada mañana en este poblado, la familia de Victoria inicia su rutina. Su esposo, Miguel, trabaja en el cultivo del chícharo; seis de sus ocho hijos se van a la escuela y ella se queda cuidando a los más pequeños. Victoria casi no sale. No sabe hablar inglés ni español, así que su comunicación se limita a los que son de su pueblo y también están acá; lo bueno, es que no son pocos.
La ciudad de Greenfield cuenta con una población de 17,300 habitantes, de los cuales cerca del 90% son hispanos; algunas estimaciones apuntan a hasta 10 mil de ellos podrían ser inmigrantes indígenas de la etnia triqui. Agapito Vázquez, concejal de la ciudad, asegura que son dos mil las familias triquis que residen en este poblado; de acuerdo con cifras del censo, hay un promedio de cinco personas por familia.
La comunidad triqui es originaria de la región mixteca del estado de Oaxaca. Conocido como uno de los grupos más fuertes en términos de resistencia cultural, en los años recientes el pueblo triqui ha sido protagonista de violentas confrontaciones con el gobierno del estado y de represión por parte de grupos paramilitares presuntamente financiados por el propio gobierno.
La escalada de violencia en las comunidades y el abandono del campo por parte del gobierno mexicano, han sido el detonador para la migración triqui. Este pueblo ha encontrado un refugio en el corazón del Valle de Salinas, California, conocido como "la ensaladera" del país, donde los campos son sembrados y cosechados por manos de indígenas oaxaqueños.
La mayoría de estos migrantes ha llegado en la última década. Victoria y su marido llegaron hace seis años y poco a poco fueron trayendo a los cinco hijos que ya tenían; aquí nacieron los tres más pequeños.
Con una sonrisa amplia Victoria abre la puerta de su casa y al entrar, el choque cultural que vive su familia cada día salta a la vista. En la estancia sobresale un televisor y un aparato reproductor de video, pero no hay muebles. En cambio, en la pared hay una serie de clavos de los cuales cuelgan bolsas de plástico con algunas de sus pertenencias; tal como las acomodaba cuando vivía en la casita de tablas de madera que dejó en su pueblo.
Con la ayuda de una intérprete empieza a contar su historia: tiene 36 años y cuando vivía en México no tenía dinero; por eso decidió venir a California.
"En México es más difícil. A estas horas tendría que estar poniendo el maíz y hacer la masa; aquí compro las tortillas ya hechas", dice riendo. "Aquí el doctor revisa a tus niños y si no tienes dinero, te ayudan con su comida".
Eso no significa que las cosas hay sido fáciles. Cuando llegó trabajó en los campos de lechuga: casi nueve horas al día agachada, con dolor de cintura. Ahora no porque cuida a los niños, pero para ayudar a su esposo teje bolsas en su telar de cintura: lo amarra a un árbol en la parte trasera de su jardín, justo bajo la antena de televisión satelital, y ahí empieza a trabajar.
El orgullo triqui
Estela Ramírez es la intérprete de Victoria y conoce de cerca a muchas de las familias migrantes en Greenfield. Al llegar a una casa, con toda confianza toma un huipil tradicional triqui y, tan pronto se lo pone, cambia toda su expresión: se para derechita, levanta el mentón y modela con orgullo.
Estela tiene 20 años y llegó hace dos a esta ciudad proveniente de Oaxaca. Aunque al principio trabajó en el campo, su dominio del triqui y el español ha sido una herramienta para convertirse en intérprete del Centro Binacional para el Desarrollo del Indígena Oaxaqueño (CBDIO). Ahí explica a las mujeres cuáles son los servicios que proporciona el gobierno local en materia de salud, de apoyo para los niños, y les ayuda a comunicarse durante sus visitas al médico o ante las autoridades.
Esta es tal vez la parte más difícil. Aunque las agencias de gobierno proporcionan materiales informativos en español, esto no sirve a quienes sólo hablan triqui y además no saben leer. Es entonces cuando llegan los problemas: una práctica que forma parte del régimen de usos y costumbres en Oaxaca, en California puede ser un delito.
"Nosotros hacemos todo lo posible por “correr la voz” sobre las diferencias legales entre México y California. Toma tiempo decir “estas son nuestras reglas, aquí no puedes golpear a tu mujer”", explica Joe Grebmeier, jefe del Departamento de Policía de Greenfield, quien desde hace cinco años organiza reuniones informativas una vez al mes para atender los asuntos que preocupan a la comunidad.
"A pesar de ello sentimos que no hemos hecho lo suficiente", agrega. "Nuestros agentes reciben capacitación sobre cultura de los inmigrantes oaxaqueños, y algunos de ellos hablan español, pero ninguno habla triqui. A veces tenemos un espacio en Radio Bilingüe; damos una presentación en español, pero para la traducción dependemos de los voluntarios".
Mientras los indígenas hablan en su idioma, intercalan algunas palabras en español: computadora, televisión, abogado; son palabras para las cuales no hay un equivalente en triqui. Tampoco lo hay para la palabra "discriminación".
Pero a pesar de la carga cultural, esta generación, la que trabaja los campos y teje en telar, empieza a dar paso a una nueva, formada por los hijos que llegaron pequeños, que hoy van a la escuela y que aspiran a ser maestros, médicos e intérpretes para ayudar a una comunidad en la cual más del 20% de los habitantes aún vive por debajo del nivel de pobreza.
Los migrantes monolingües se apoyan en sus hijos para incorporarse a la vida estadounidense; ellos les leen, les traducen, los acompañan al doctor y llenan sus documentos. Y mientras el arrullo musical del idioma triqui resuena entre los campos, una nueva generación indígena transforma la vida en el valle y combina sus propios valores con los del país que los está viendo crecer.
Cada mañana en este poblado, la familia de Victoria inicia su rutina. Su esposo, Miguel, trabaja en el cultivo del chícharo; seis de sus ocho hijos se van a la escuela y ella se queda cuidando a los más pequeños. Victoria casi no sale. No sabe hablar inglés ni español, así que su comunicación se limita a los que son de su pueblo y también están acá; lo bueno, es que no son pocos.
La ciudad de Greenfield cuenta con una población de 17,300 habitantes, de los cuales cerca del 90% son hispanos; algunas estimaciones apuntan a hasta 10 mil de ellos podrían ser inmigrantes indígenas de la etnia triqui. Agapito Vázquez, concejal de la ciudad, asegura que son dos mil las familias triquis que residen en este poblado; de acuerdo con cifras del censo, hay un promedio de cinco personas por familia.
La comunidad triqui es originaria de la región mixteca del estado de Oaxaca. Conocido como uno de los grupos más fuertes en términos de resistencia cultural, en los años recientes el pueblo triqui ha sido protagonista de violentas confrontaciones con el gobierno del estado y de represión por parte de grupos paramilitares presuntamente financiados por el propio gobierno.
La escalada de violencia en las comunidades y el abandono del campo por parte del gobierno mexicano, han sido el detonador para la migración triqui. Este pueblo ha encontrado un refugio en el corazón del Valle de Salinas, California, conocido como "la ensaladera" del país, donde los campos son sembrados y cosechados por manos de indígenas oaxaqueños.
La mayoría de estos migrantes ha llegado en la última década. Victoria y su marido llegaron hace seis años y poco a poco fueron trayendo a los cinco hijos que ya tenían; aquí nacieron los tres más pequeños.
Con una sonrisa amplia Victoria abre la puerta de su casa y al entrar, el choque cultural que vive su familia cada día salta a la vista. En la estancia sobresale un televisor y un aparato reproductor de video, pero no hay muebles. En cambio, en la pared hay una serie de clavos de los cuales cuelgan bolsas de plástico con algunas de sus pertenencias; tal como las acomodaba cuando vivía en la casita de tablas de madera que dejó en su pueblo.
Con la ayuda de una intérprete empieza a contar su historia: tiene 36 años y cuando vivía en México no tenía dinero; por eso decidió venir a California.
"En México es más difícil. A estas horas tendría que estar poniendo el maíz y hacer la masa; aquí compro las tortillas ya hechas", dice riendo. "Aquí el doctor revisa a tus niños y si no tienes dinero, te ayudan con su comida".
Eso no significa que las cosas hay sido fáciles. Cuando llegó trabajó en los campos de lechuga: casi nueve horas al día agachada, con dolor de cintura. Ahora no porque cuida a los niños, pero para ayudar a su esposo teje bolsas en su telar de cintura: lo amarra a un árbol en la parte trasera de su jardín, justo bajo la antena de televisión satelital, y ahí empieza a trabajar.
El orgullo triqui
Estela Ramírez es la intérprete de Victoria y conoce de cerca a muchas de las familias migrantes en Greenfield. Al llegar a una casa, con toda confianza toma un huipil tradicional triqui y, tan pronto se lo pone, cambia toda su expresión: se para derechita, levanta el mentón y modela con orgullo.
Estela tiene 20 años y llegó hace dos a esta ciudad proveniente de Oaxaca. Aunque al principio trabajó en el campo, su dominio del triqui y el español ha sido una herramienta para convertirse en intérprete del Centro Binacional para el Desarrollo del Indígena Oaxaqueño (CBDIO). Ahí explica a las mujeres cuáles son los servicios que proporciona el gobierno local en materia de salud, de apoyo para los niños, y les ayuda a comunicarse durante sus visitas al médico o ante las autoridades.
Esta es tal vez la parte más difícil. Aunque las agencias de gobierno proporcionan materiales informativos en español, esto no sirve a quienes sólo hablan triqui y además no saben leer. Es entonces cuando llegan los problemas: una práctica que forma parte del régimen de usos y costumbres en Oaxaca, en California puede ser un delito.
"Nosotros hacemos todo lo posible por “correr la voz” sobre las diferencias legales entre México y California. Toma tiempo decir “estas son nuestras reglas, aquí no puedes golpear a tu mujer”", explica Joe Grebmeier, jefe del Departamento de Policía de Greenfield, quien desde hace cinco años organiza reuniones informativas una vez al mes para atender los asuntos que preocupan a la comunidad.
"A pesar de ello sentimos que no hemos hecho lo suficiente", agrega. "Nuestros agentes reciben capacitación sobre cultura de los inmigrantes oaxaqueños, y algunos de ellos hablan español, pero ninguno habla triqui. A veces tenemos un espacio en Radio Bilingüe; damos una presentación en español, pero para la traducción dependemos de los voluntarios".
Mientras los indígenas hablan en su idioma, intercalan algunas palabras en español: computadora, televisión, abogado; son palabras para las cuales no hay un equivalente en triqui. Tampoco lo hay para la palabra "discriminación".
Pero a pesar de la carga cultural, esta generación, la que trabaja los campos y teje en telar, empieza a dar paso a una nueva, formada por los hijos que llegaron pequeños, que hoy van a la escuela y que aspiran a ser maestros, médicos e intérpretes para ayudar a una comunidad en la cual más del 20% de los habitantes aún vive por debajo del nivel de pobreza.
Los migrantes monolingües se apoyan en sus hijos para incorporarse a la vida estadounidense; ellos les leen, les traducen, los acompañan al doctor y llenan sus documentos. Y mientras el arrullo musical del idioma triqui resuena entre los campos, una nueva generación indígena transforma la vida en el valle y combina sus propios valores con los del país que los está viendo crecer.
El paisaje indígena centraliza el Foro Social Mundial
Belem Do Pará, Brasil (Actualidad Étnica).- El panorama que se ha planteado estos días en el marco del Foro Social Mundial (FSM) ha logrado trascender el folclore y la sensibilización coyuntural que hasta esta edición marcaban las conclusiones del evento año tras año.
La crisis financiera mundial, que parece haber construido un espacio conceptual en el que caben opiniones que hasta ahora se consideraban extremistas, le ha permitido a alguien como Hugo Chávez, Presidente de Venezuela, proponer un “cambio de estrategia, de las trincheras a la ofensiva”, aun sin matizar demasiado cómo este tipo de eventos podrían generar grandes paradigmas, mientras al otro lado del mundo, en el Foro Económico de Davos, los presidentes de Colombia y México hacían campaña por el libre mercado y el comercio basado en exportaciones.
Uno de los elementos que más se citó durante el día dedicado a la Pan-Amazonía en Belém fue precisamente el de la necesidad de cambiar el patrón de desarrollo occidental, neoliberal o capitalista (según las voces) por otro que privilegie el multiculturalismo y los Estados Plurinacionales, una idea planteada por el antropólogo peruano Rodrigo Montoya Rojas con algo de pesimismo a corto plazo, a partir de sensibilizar a sectores de intelectualidad jóvenes para crear conciencia de un asunto demasiado peliagudo para que sea aceptado por los grandes estamentos políticos de los estados nacionales en los próximos años.
Las grandes organizaciones indígenas que participaron en las sesiones, como la Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas (CAOI), la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA) y la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Amazonía Brasileña (COIAB) estuvieron de acuerdo en que este es el momento propicio para el cambio, para inculcar valores basados en el Buen Vivir y en esa visión del respeto a la Naturaleza que ahora comparten muchos occidentales preocupados por los desastres que sobrevienen al cambio climático.
Algunos especialistas, como el sociólogo brasileño Cãndido Grzybowski, que forma parte del Consejo Internacional del FSM, iba más allá al proponer un debate sobre cómo sería ese Buen Vivir para alguien que resida en una megalópolis como São Paulo.
Precisamente esta perspectiva es la que dejó fuera de la amplia reunión matutina que mantuvieron una veintena de movimientos sociales vinculados a la izquierda latinoamericana y los presidentes de Bolivia, Ecuador, Venezuela y Paraguay, al Presidente brasileño Lula da Silva, muy criticado en las Carpas de Pueblos Indígenas y Derechos Colectivos por el Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC) que, recordemos, prioriza en inversión de energía y combustibles (el 55%), concretamente en la explotación de hidrocarburos e infraestructura hidroeléctrica.
En este encuentro colectivista se habló de proteccionismo, de nacionalizar la banca y romper con el desarrollo neocapitalista, destacando la intervención de João Pedro Stedile, dirigente del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), que incluso proponía la creación de una moneda regional para frenar la dependencia del dólar, que podría llamarse “maíz”.
Las comunidades y coordinadoras indígenas, muy bien representadas en el Foro, reclamaron en todo momento unas reglas de soberanía energética mucho más eficientes de cara a minimizar el poder de las empresas transnacionales, sean estas energéticas, de transporte o madereras, y algunas aprovecharon para hacer denuncias concretas, como los Ticuna del Trapecio Amazónico, que se quejaron de los desmanes producidos por pescadores y grandes madereras en sus territorios ancestrales.
Por otro lado, una de las demandas más simbólicas y representativas tenía que ver con la institucionalización del Día Mundial de Movilización en Defensa de la Pachamama, también relacionada con este marco de nuevas políticas verdes que parecen haber aceptado casi todos tras la elección de Barack Obama como nuevo Presidente de los Estados Unidos. Un día, el 12 de octubre, que impulsaría la Minga Global de los Pueblos en torno a todos estos temas como son la plurinacionalidad de los estados, el Buen Vivir, los derechos originarios o la descolonización del saber.
La crisis financiera mundial, que parece haber construido un espacio conceptual en el que caben opiniones que hasta ahora se consideraban extremistas, le ha permitido a alguien como Hugo Chávez, Presidente de Venezuela, proponer un “cambio de estrategia, de las trincheras a la ofensiva”, aun sin matizar demasiado cómo este tipo de eventos podrían generar grandes paradigmas, mientras al otro lado del mundo, en el Foro Económico de Davos, los presidentes de Colombia y México hacían campaña por el libre mercado y el comercio basado en exportaciones.
Uno de los elementos que más se citó durante el día dedicado a la Pan-Amazonía en Belém fue precisamente el de la necesidad de cambiar el patrón de desarrollo occidental, neoliberal o capitalista (según las voces) por otro que privilegie el multiculturalismo y los Estados Plurinacionales, una idea planteada por el antropólogo peruano Rodrigo Montoya Rojas con algo de pesimismo a corto plazo, a partir de sensibilizar a sectores de intelectualidad jóvenes para crear conciencia de un asunto demasiado peliagudo para que sea aceptado por los grandes estamentos políticos de los estados nacionales en los próximos años.
Las grandes organizaciones indígenas que participaron en las sesiones, como la Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas (CAOI), la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA) y la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Amazonía Brasileña (COIAB) estuvieron de acuerdo en que este es el momento propicio para el cambio, para inculcar valores basados en el Buen Vivir y en esa visión del respeto a la Naturaleza que ahora comparten muchos occidentales preocupados por los desastres que sobrevienen al cambio climático.
Algunos especialistas, como el sociólogo brasileño Cãndido Grzybowski, que forma parte del Consejo Internacional del FSM, iba más allá al proponer un debate sobre cómo sería ese Buen Vivir para alguien que resida en una megalópolis como São Paulo.
Precisamente esta perspectiva es la que dejó fuera de la amplia reunión matutina que mantuvieron una veintena de movimientos sociales vinculados a la izquierda latinoamericana y los presidentes de Bolivia, Ecuador, Venezuela y Paraguay, al Presidente brasileño Lula da Silva, muy criticado en las Carpas de Pueblos Indígenas y Derechos Colectivos por el Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC) que, recordemos, prioriza en inversión de energía y combustibles (el 55%), concretamente en la explotación de hidrocarburos e infraestructura hidroeléctrica.
En este encuentro colectivista se habló de proteccionismo, de nacionalizar la banca y romper con el desarrollo neocapitalista, destacando la intervención de João Pedro Stedile, dirigente del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), que incluso proponía la creación de una moneda regional para frenar la dependencia del dólar, que podría llamarse “maíz”.
Las comunidades y coordinadoras indígenas, muy bien representadas en el Foro, reclamaron en todo momento unas reglas de soberanía energética mucho más eficientes de cara a minimizar el poder de las empresas transnacionales, sean estas energéticas, de transporte o madereras, y algunas aprovecharon para hacer denuncias concretas, como los Ticuna del Trapecio Amazónico, que se quejaron de los desmanes producidos por pescadores y grandes madereras en sus territorios ancestrales.
Por otro lado, una de las demandas más simbólicas y representativas tenía que ver con la institucionalización del Día Mundial de Movilización en Defensa de la Pachamama, también relacionada con este marco de nuevas políticas verdes que parecen haber aceptado casi todos tras la elección de Barack Obama como nuevo Presidente de los Estados Unidos. Un día, el 12 de octubre, que impulsaría la Minga Global de los Pueblos en torno a todos estos temas como son la plurinacionalidad de los estados, el Buen Vivir, los derechos originarios o la descolonización del saber.
Fotógrafa mexicana retrata la vida de los indígenas totonacas de Veracruz
Madrid, España (EFE).- La vida, cultura y tradiciones de los indígenas totonacas, una comunidad originaria de la región del Totonacapán, situada en el norte del Estado mexicano de Veracruz, fue presentada hoy en Madrid por la fotógrafa Alejandra Cerdeño.
Para la elaboración del libro "El arte de ser totonaca", que hoy presentó en la embajada de México en Madrid, Cerdeño convivió durante diez años, "aunque no de manera permanente", con los miembros de la comunidad indígena, tiempo en el que se ganó su confianza y logró ser "parte de la familia".
"Los indígenas no quieren que se les fotografíe, porque piensan que les robas las almas, pero yo les dije que se las tomaba prestadas para dar a conocer su cultura", aseguró la fotógrafa en una entrevista con EFE.
El libro recopila imágenes de la vida cotidiana de la comunidad totonaca, como sus rituales, ceremonias, danzas y tradiciones en general, aunque "también se les puede ver elaborando artesanías o cocinando".
Junto a las fotografías, los textos de trece autores, algunos autóctonos y otros residentes en la zona, recuperan los aspectos más importantes de una cultura que, según Cerdeño, "todavía está viva".
"En su conjunto, el libro es como un códice contemporáneo, ya que es el único que recoge a nivel global la cultura indígena de la región del Totonacapán", explicó.
La obra está incluida en un proyecto más amplio del que forman parte el Festival de la Identidad "Cumbre Tajín" y el Centro de las Artes Indígenas de Veracruz, en el que se enseña la lengua totonaca y se dan clases de artesanía o de elaboración de textiles, entre otras actividades.
"Incluso los curanderos se reúnen allí para intercambiar experiencias y métodos curativos. El Centro es casi la parte más importante del proyecto, y sería bueno poder exportar la experiencia a otros lugares", apuntó Cerdeño.
La fotógrafa, que reconoce haber ido implicándose cada vez más en el proyecto, recuerda especialmente el día que enseñó el resultado de su trabajo, "casa por casa", a los habitantes de la comunidad.
"Entre ellos se encontraban los nietos de un artesano que ya había fallecido y que yo había fotografiado. Al ver que se le daba valor a lo que su abuelo hacía, decidieron recuperar su forma de trabajar", señaló.
Más allá de una mera recopilación de escenas cotidianas, el libro, según la autora, cumple con el objetivo de "despertar la conciencia de lo importante que es mantener la esencia de nuestras culturas".
"En México esa esencia se está perdiendo. Nos estamos olvidando de lo que es estar en contacto con la naturaleza, con la tierra, con lo sencillo y fundamental de la vida", dijo.
El Gobierno del Estado de Veracruz ha colaborado en la edición de "El arte de ser Totonaca", que ha sido presentado recientemente en Chile y Nueva York.
Para la elaboración del libro "El arte de ser totonaca", que hoy presentó en la embajada de México en Madrid, Cerdeño convivió durante diez años, "aunque no de manera permanente", con los miembros de la comunidad indígena, tiempo en el que se ganó su confianza y logró ser "parte de la familia".
"Los indígenas no quieren que se les fotografíe, porque piensan que les robas las almas, pero yo les dije que se las tomaba prestadas para dar a conocer su cultura", aseguró la fotógrafa en una entrevista con EFE.
El libro recopila imágenes de la vida cotidiana de la comunidad totonaca, como sus rituales, ceremonias, danzas y tradiciones en general, aunque "también se les puede ver elaborando artesanías o cocinando".
Junto a las fotografías, los textos de trece autores, algunos autóctonos y otros residentes en la zona, recuperan los aspectos más importantes de una cultura que, según Cerdeño, "todavía está viva".
"En su conjunto, el libro es como un códice contemporáneo, ya que es el único que recoge a nivel global la cultura indígena de la región del Totonacapán", explicó.
La obra está incluida en un proyecto más amplio del que forman parte el Festival de la Identidad "Cumbre Tajín" y el Centro de las Artes Indígenas de Veracruz, en el que se enseña la lengua totonaca y se dan clases de artesanía o de elaboración de textiles, entre otras actividades.
"Incluso los curanderos se reúnen allí para intercambiar experiencias y métodos curativos. El Centro es casi la parte más importante del proyecto, y sería bueno poder exportar la experiencia a otros lugares", apuntó Cerdeño.
La fotógrafa, que reconoce haber ido implicándose cada vez más en el proyecto, recuerda especialmente el día que enseñó el resultado de su trabajo, "casa por casa", a los habitantes de la comunidad.
"Entre ellos se encontraban los nietos de un artesano que ya había fallecido y que yo había fotografiado. Al ver que se le daba valor a lo que su abuelo hacía, decidieron recuperar su forma de trabajar", señaló.
Más allá de una mera recopilación de escenas cotidianas, el libro, según la autora, cumple con el objetivo de "despertar la conciencia de lo importante que es mantener la esencia de nuestras culturas".
"En México esa esencia se está perdiendo. Nos estamos olvidando de lo que es estar en contacto con la naturaleza, con la tierra, con lo sencillo y fundamental de la vida", dijo.
El Gobierno del Estado de Veracruz ha colaborado en la edición de "El arte de ser Totonaca", que ha sido presentado recientemente en Chile y Nueva York.
Indígenas se suman al café orgánico
Tegucigalpa, Honduras (Inter Press).- El cultivo de café orgánico será impulsado en el municipio hondureño de La Campa, en el occidental departamento indígena de Lempira, que busca comercializar el producto en Europa.
Nery Reyes, alcalde de La Campa, dijo a Tierramérica que actualmente gestionan, con recursos de Italia y Alemania, una planta de beneficio ecológico para procesar el café y garantizar al mercado un producto competitivo de calidad. Según la Central de Cooperativas Cafetaleras, desde hace ocho años unas 600 familias cultivan café orgánico en 12 departamentos de Honduras, en unas 2.000 hectáreas de tierras. El café constituye el principal rubro de exportación, genera divisas por 500 millones de dólares anuales, y su producción se encuentra en manos de pequeños productores. El café orgánico es impulsado con fuerza desde hace una década.
Nery Reyes, alcalde de La Campa, dijo a Tierramérica que actualmente gestionan, con recursos de Italia y Alemania, una planta de beneficio ecológico para procesar el café y garantizar al mercado un producto competitivo de calidad. Según la Central de Cooperativas Cafetaleras, desde hace ocho años unas 600 familias cultivan café orgánico en 12 departamentos de Honduras, en unas 2.000 hectáreas de tierras. El café constituye el principal rubro de exportación, genera divisas por 500 millones de dólares anuales, y su producción se encuentra en manos de pequeños productores. El café orgánico es impulsado con fuerza desde hace una década.
2 feb 2009
Explican derechos del migrante en Oaxaca
Por Élfego Gregorio Jiménez, corresponsal
Santiago Jamiltepec, Oax.- Con el objetivo de orientar a las familias de los migrantes, este fin de semana se llevo a cabo en la biblioteca pública una conferencia sobre los derechos civiles, laborales y migratorios de los mexicanos residentes en los Estados Unidos que fue impartida por Jorge Luna Ortega, representante de la Asociación Civil “Enlace Migrante”.
“Yo emigre al vecino país como la mayoría de los paisanos, primero empecé lavando los platos, luego trabajando en el campo, principales lugares en donde son violados los derechos de los migrantes, por eso me interesa dar a conocer que debemos y que no debemos hacer cuando se presentas problemas con nuestros paisanos”, dijo.
El también locutor y promotor de “Radio Cultural”, ubicada en el estado de Florida, comentó ampliamente y con ejemplos cada uno de los derechos que tiene como residentes o migrantes, y destacó las violaciones a los derechos civiles, laborales y migratorios, ya que por desconocimiento o por ignorancia son presa fácil por parte de las autoridades de ese país.
Bajo una charla amena, los presentes realizaron preguntas que despejaron sus dudas sobre casos muy concretos que vivieron recientemente con algún hijo o familiares cercanos, entre ellos los de un desaparecido, encarcelados injustamente.
Luna Ortega, transmitió a través de la estación local, La Voz de la Costa Chica, perteneciente a la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) esta conferencia, que fue escuchada por el auditorio de los pueblos mixtecos, chatinos y amuzgos; zona predominantemente migrante.
El ponente destaco que en 1997 murieron más de siete mil 500 mexicanos, por ello resalto la importancia de conocer las principales reformas migratorias de 1996, los delitos por portación de drogas, delitos menores, violencia intrafamiliar, sobre las organizaciones civiles que prestan ayuda a los paisanos, los consulados mexicanos, entre otros temas.
El salterio en Santiago Apoala Nochistlán

Por René López, corresponsal
Heroica Ciudad de Tlaxiaco, Oaxaca.- En Santiago Apoala, Nochixtlán, Oaxaca, a sus 87 años de edad, don Tiburcio Hernández, y como lo ha hecho desde 1940, sigue tocando el salterio, instrumento musical de cuerdas que al ser pulsadas con un plectro interpreta canciones del género popular, algunos valses, polcas, mazurca y marchas regionales.
Con el instrumento en las rodillas y al lado de su acompañante, Don Manuel Jiménez, persona que a más de 25 años lo acompaña con la guitarra, interpreta canciones del genero popular como Adelita, las mañanitas, la valentina, canción Mixteca, entre otras.
Al término de cada canción platica con nosotros y nos habla con voz quedita que él aprendió a tocar el instrumento de una manera lirica, primero viendo a algunas personas que en su comunidad lo ejecutaban, después aprendió un poco de un maestro que se dedicaba a enseñar este instrumento en la comunidad, quien al morir le heredó el instrumento.
Cuando el maestro murió este instrumento era la pura caja y ya no tenía las cuerdas, por lo que entre sus nietos e hijos compraron las 70 cuerdas que le faltaban y de ahí fue aprendiendo a ejecutar algunas canciones propias de la comunidad con ayuda de algunas personas que ya tenía conocimiento de cómo se tocaba.
Don Tiburcio Hernández, nos ejecutó dos canciones más, la surianita y la milpa de género ranchero, después nos platicó que ha sido llamado a presentar el repertorio del salterio en tres ocasiones a la ciudad de Oaxaca, por más de siete ocasiones a la ciudad de Tlaxiaco a los aniversarios de la radiodifusora cultural indigenista.
Sus recorridos también han sido muy gratos en cada uno de los eventos que se desarrollan en su pueblo natal, Santiago Apoala, donde ha tocado en bodas, bautizos y en las propias fiestas de la comunidad, llevando esta música casi a todos los rincones de la Mixteca y del distrito de Nochixtlán.
Comenta la gente ya ha ido olvidando que la música del salterio, ya que en su comunidad habían varios jóvenes y personas mayores que formaban círculos de estudios para aprender a tocar el salterio, pero a la muerte de uno de los maestros se pierde toda la motivación, y solo él y algunos otros músicos siguieron tocando, el con el salterio y los demás en el acompañamiento de sus guitarras.
Esta música del salterio aun la gente la sigue solicitando en las bodas y bautizos y alguna otra actividad del pueblo, pero ya es poco.
Hoy solo agradece que el instrumento musical lo haya aprendido a tocar a manos de su papa y de gente que ya lo tocaba en el pueblo.
También nos da a conocer que en repetidas ocasiones les ha querido enseñar a sus hijos y ahora a sus nietos pero ellos se oponen a aprender a tocar el salterio.
Este salterio que a decir de Don Tiburcio le costó 40 pesos en 1943, fecha en que lo arreglo en su totalidad ha ido perdiendo su repertorio y piezas tradicionales como valses, poleas y chotises antiguos, así como con piezas populares de compositores contemporáneos.
El Salterio en México
En un apunte el investigador Fernando Híjar da a conocer que el salterio fue muy popular durante todo el Siglo XIX y gran parte del XX. Todavía en los años 70 de la centuria pasada, era frecuente encontrarse músicos callejeros con sus salterios sobre las rodillas tocando en esquinas, cafés y cantinas.
"Buena parte de la música mexicana de origen europeo (vals, polca, mazurca, marcha, pasodoble y chotis) tenía como voz principal al salterio. Durante el Porfiriato, su sonido dominó en los quioscos de las plazas de pueblos y ciudades y en las fiestas patronales".
El salterio es un instrumento cordófono milenario. Sus remotos ascendientes se ubican en Caldea, Babilonia, Egipto, Persia y otras culturas del Oriente Medio. Es hijo de la cítara. En el siglo XI se le llamó "tzantrini" en Grecia, con el significante "pulsar cuerdas".
De la patria de Homero saltó al resto de Europa, incluida España, y desde sus puertos navegó a México en el siglo XVI, de la mano de los conquistadores. El salterio es una tabla romboidal de madera con cuerdas, las cuales pueden ser desde 10 hasta 36.
Híjar: "Esas cuerdas se distribuyen en forma individual o por grupos de dos, tres y hasta cuatro. Hay salterios pequeños, medianos y grandes hasta de un metro de largo. Las cuerdas son preferentemente de metal y se puntean con los dedos, uñas, plumas de ave y dedales".
En Europa se tocan con martinetes, baquetas o macillas y se disponen sobre mesas, como marimbas. En México, sobre las piernas. Hay salterios con voces de tenores, sopranos y requintos, y su sonido es discernible de otros instrumentos cordófonos como la guitarra, el violín o la mandolina, cuyo sonido es el que más se parece al suyo.
La mayoría de los músicos mexicanos del siglo XIX y de bien entrado el XX compusieron obras para salterio, entre ellos Juventino Rosas, Abundio Martínez, Manuel M. Ponce, José Herrera, Alfonso Esparza Oteo, Salvador Morlett, Cucho Monge y Roberto Montedónico.
Entre otros, también figuran Enrique Mora (autor del vals "Alejandra"), Miguel Lerdo de Tejada, Lorenzo Barcelata e Higinio Ruvalcaba. Algunas piezas de Agustín Lara fueron adaptadas para su interpretación con salterio, como "Silverio Pérez" y "Farolito".
Quedan pocos constructores de salterios en México. Miguel Pacheco, la familia del maestro Eulalio Armas, los lauderos de Altzayanca, Tlaxcala, y Victoria Garduño, de la Casa de la Música Mexicana, están empeñados en mantener viva su voz en este mundo.
Ignora presidente municipal a quienes no son de su partido
Por Élfego Gregorio, corresponsal
Santiago Jamiltepec, Oax.- Autoridades municipales de las agencias de este municipio elegidas bajo el sistema de usos y costumbres, otras bajo las siglas del Partido Revolucionario Institucional, son ignorados por el presidente municipal Prisciliano Ramírez García, no son reconocidos oficialmente a pesar de ser electas en asambleas comunitarias, han sido excluidos de los recursos del ramo 33 y 28 (combate a la pobreza e infraestructura básica).
Lo anterior lo dio a conocer el agente municipal de la comunidad del Paso de la Reyna, Cándido Mendoza Jiménez, quien recientemente fue nombrado por el pueblo y desconocido por el presidente municipal, el perredista Prisciliano Ramírez al no querer otorgarle la toma de protesta, ni las credenciales, nombramiento, ni los sellos de la agencia municipal, consideradas una de las más importantes por su número de población.
Las agencias municipales son representaciones comunitarias de la Alcaldía y su número depende de la cantidad de localidades y población en cada municipio de México. Oaxaca es la única entidad del país donde una aprte de sus autoridades públicas son electas por usos y costumbres.
“No nos ha querido atender ese maestro (Prisciliano), solo nos recibe su secretaria, que es una déspota, nos grita, nos ignora y nos humilla, sólo nos dice que el presidente no se encuentra, cuando yo mismo lo vi subir y entrar a su oficina, solo para tramitar las credenciales nos ponen muchos peros”, dijo.
“En una primera ocasión, pedí platicar con Prisciliano, sólo me ignoro y se puso a hablar con su teléfono, su secretaria casi me sacaba del municipio, me dijo que por citatorio me tenían que llamar para hacer la toma de protesta, pero no me dijo cuándo ni dónde, pero sabemos que a los agentes municipales del PRD los trata muy bien, les da buenos viáticos y recursos para sus agencias”, explicó.
Cándido Mendoza advirtió que de no tener respuestas favorables y de continuar esta situación discriminatoria por parte del edil de Jamiltepec, los cerca de 800 ciudadanos tomarán en asamblea general sus propias medidas de presión, entre ellas la toma del palacio municipal para que reconozca a esta autoridad y que libere los recursos que les corresponden y la priorización de obras para este año.
Continúan transportistas con toma de delegación de transito en Pinotepa
Por Élfego Gregorio, corresponsal
Pinotepa Nacional, Oax.- Los integrantes de la Unión de Campesinos Transportistas de Pinotepa Nacional, mantienen por quinto día consecutivo el plantón frente a las oficinas de la delegación regional de transito, para exigir la sustitución de su titular Ángel Heredia López, ya que se ha encargado de violar los acuerdos, informó Martin Navarrete Martínez, presidente de la mencionada unión.
Detalló que el pasado viernes bloquearon las principales avenidas de la ciudad, como parte de las medidas de presión para que las autoridades correspondientes tomen cartas en el asunto, también exigen un alto al “pirataje” que representan los taxis y camionetas que realizan servicio colectivo en rutas foráneas, como es el caso de San Agustín Chayuco y Santa Catarina Mechoacan, sin permisos de la autoridad.
Más de un centenar de concesionarios de servicio mixto aglutinados a la Unión de Campesinos Transportistas de más de 70 comunidades mantienen desde el pasado miércoles bloqueada la oficina de Tránsito.
“Este movimiento solicita y exige al gobierno del estado una solución inmediata a la problemática de transporte generada por la sobrepoblación de taxis en la Costa, de lo contrario aumentaremos las mediadas de presión, en los próximos días de unirán otras uniones del transporte mixto que funciona en esta región, para unirse a la causa”, dijo Navarrete Martínez.
Como un primer acercamiento, los inconformes dialogaron ampliamente con el delegado regional de gobierno, Conrado Rodríguez Peláez, quien aseguró que el gobierno está interesado en darle solución a este conflicto; que como primer avance sería la sustitución del delegado de Tránsito de Pinotepa, Ángel Heredia López y nombrar para este martes por el propio gobernador a un nuevo responsable.
Expertos en cuestiones indígenas se reunirán esta semana en Madrid para abordar la defensa de estos colectivos
Madrid, España (Europa Press).- Expertos en cuestiones indígenas se reunirán a partir del miércoles en Madrid para abordar el papel de Naciones Unidas en la defensa de los derechos de estos colectivos, informó hoy la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), organizadora del seminario.
La reunión, que tendrá lugar en la sede de la AECID, contará con la participación del relator especial de la ONU sobre los derechos de los pueblos indígenas, el estadounidense James Anaya, así como de miembros del Foro Permanente sobre las Cuestiones Indígenas -- establecido en 2000 y que se reúne cada año durante dos semanas en Nueva York-- como el marroquí Hassan Idn Balkassm, el sueco Lars Anders y el español Bartolomé Clavero.
También asistirán miembros del Mecanismo de Expertos sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, que aconseja al Consejo de Derechos Humanos sobre derechos de los pueblos indígenas. Es el caso del sueco John Henriksen; el costarriceño José Carlos Morales; la malasia Jannie Lasimbang; la congoleña Catherine Odimba, el filipino José Molintas, el antiguo relator de la ONU Rodolfo Stavenhagen y la anterior presidenta del Grupo de Trabajo sobre Poblaciones Indígenas, Irene Erica Daes.
Asimismo, se espera la presencia de expertos indígenas venidos de Australia, Bangladesh, Kenia, México y Noruega, entre otros. El encuentro, que se prolongará hasta el viernes, cuenta con la colaboración del Grupo de Trabajo Intercultural Almáciga, precisó la AECID en un comunicado.
La reunión, que tendrá lugar en la sede de la AECID, contará con la participación del relator especial de la ONU sobre los derechos de los pueblos indígenas, el estadounidense James Anaya, así como de miembros del Foro Permanente sobre las Cuestiones Indígenas -- establecido en 2000 y que se reúne cada año durante dos semanas en Nueva York-- como el marroquí Hassan Idn Balkassm, el sueco Lars Anders y el español Bartolomé Clavero.
También asistirán miembros del Mecanismo de Expertos sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, que aconseja al Consejo de Derechos Humanos sobre derechos de los pueblos indígenas. Es el caso del sueco John Henriksen; el costarriceño José Carlos Morales; la malasia Jannie Lasimbang; la congoleña Catherine Odimba, el filipino José Molintas, el antiguo relator de la ONU Rodolfo Stavenhagen y la anterior presidenta del Grupo de Trabajo sobre Poblaciones Indígenas, Irene Erica Daes.
Asimismo, se espera la presencia de expertos indígenas venidos de Australia, Bangladesh, Kenia, México y Noruega, entre otros. El encuentro, que se prolongará hasta el viernes, cuenta con la colaboración del Grupo de Trabajo Intercultural Almáciga, precisó la AECID en un comunicado.
El Convenio 169 de la OIT
Morelia, Mich., (Cambio).- Un instrumento jurídico de carácter internacional, que ha servido como invaluable soporte para reconocer que en los países de América sus naciones tienen conformación pluriétnica, es el llamado Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre Pueblos Indígenas y Tribales en países independientes, aprobado en 1989.
Siendo la principal labor de la OIT promover la justicia social para los trabajadores en todo el mundo, desde el inicio de sus trabajos la organización expresó preocupación por la situación rural, reconociendo que aún habiendo fenómenos sociales en el campo muy parecidos entre el campesinado, no resultaban iguales de región a región y menos aún donde existían poblaciones autóctonas.
En 1957 se aprobó el primer convenio sobre poblaciones indígenas y tribales, conocido como el Convenio 107, y fue la primera vez que un organismo internacional planteaba lineamientos respecto a los indígenas, utilizando el concepto de colectividad, sólo que dicho convenio reflejaba la política de integracionismo y paternalismo que en aquellos años se estaba aplicando a algunos países latinoamericanos.
A medida que se fue cuestionando el enfoque integracionista, los pueblos indígenas, a través de sus organizaciones y las demandas de respeto y participación, se generó un consenso en la OIT en torno a la necesidad de revisar el Convenio 107, y durante su LXXV reunión, en 1988, se discutió y afinó un nuevo proyecto de convenio, manteniendo los aspectos positivos y la filosofía del 107.
Como resultado de las opiniones de organizaciones indígenas y de representantes y especialistas de los países miembros, durante la Conferencia número 76, del 27 de junio de 1989, con 328 votos a favor, uno en contra y 49 abstenciones, fue aprobado el texto del Convenio 169 de la OIT sobre Pueblos Indígenas y Tribales, siendo las dos primeras ratificaciones para su puesta en vigor, las de Noruega y México.
Los principios básicos contenidos en el Convenio 169 son:
-El respeto a las culturas, formas de vida y de organización e instituciones tradicionales de los pueblos indígenas y tribales.
-La participación efectiva de estos pueblos en las decisiones que les afecten.
-El establecimiento de mecanismos adecuados y procedimientos para dar cumplimiento al convenio, de acuerdo a las condiciones de cada país.
La estructura del Convenio 169 contiene, en primer lugar, un preámbulo que resume la explicación sobre las consideraciones más importantes que se tuvieron presentes al elaborar el convenio. Enseguida, se integran ocho partes de contenido y dos de disposiciones generales y finales: 1) Política general. 2) Tierras. 3) Contratación y condiciones de empleo. 4) Formación profesional. 5) Seguridad social y salud. 6) Educación y medios de comunicación. 7) Contactos y cooperación a través de las fronteras. 8) Administración. 9) Disposiciones generales. 10) Disposiciones finales.
Para el convenio, “pueblo” significa consolidar el reconocimiento del derecho de esos grupos a mantener su identidad étnica, diferenciada de la de los demás componentes de la sociedad en la que están insertos, así como el derecho a poseer el sustento territorial y ecológico que precisan.
Las características de los pueblos indígenas es que están formados por comunidades que, teniendo una continuidad histórica con las sociedades anteriores a la invasión, se consideran distintas de otros sectores de las sociedades que ahora prevalecen en lo que fueron sus territorios, o en parte de ellos. Se indica que son diferentes porque tienen una lengua, tradiciones, formas de organización social y cultura propias. Muchas de estas comunidades han permanecido aisladas geográficamente del resto de la sociedad.
La conciencia de identidad indígena o tribal debe considerarse un criterio fundamental para determinar los grupos a los que se aplica el convenio. Sólo aquellos pueblos que aún mantengan y practiquen los rasgos culturales que los distinguen del resto de la sociedad son sujetos del convenio, aunque muchas organizaciones indígenas actualmente plantean que es indígena el (o la) que así lo reivindique (autoadscripción), aún cuando, por diversas situaciones, no resida en su comunidad de origen.
Algunos otros resultados del Convenio 169 son que, por ejemplo:
-Se puede exigir intérprete o traductor cuando una persona monolingüe es acusada o detenida por algún delito, e igual en todos los procedimientos o gestiones legales que la persona realice, sea agrario, administrativo o cualquier otro problema que se refiera a los derechos ciudadanos (artículo 12 del Convenio 169).
-Los pueblos indígenas pueden participar en la utilización, administración y conservación de los recursos naturales existentes en sus tierras. También deben ser consultados por los gobiernos “antes” de emprender o autorizar cualquier programa sobre dichos recursos. Y por otra parte, se establece la posibilidad de participar en los beneficios sobre la explotación de recursos naturales, o de percibir indemnización equitativa por cualquier daño que puedan sufrir como resultado de esas actividades (artículo 15).
-El artículo 17 obliga al Estado a respetar las modalidades tradicionales de tenencia de la tierra y a impedir que se abuse de los pueblos indígenas. A esos pueblos corresponde insistir en que se cumpla. El artículo 21 insiste en el principio de la “consulta”, a partir del reconocimiento de que la mayor parte de los programas han ignorado la especificidad de los pueblos indígenas y sus posibilidades de aportar con tecnologías alternativas que preserven el medio ambiente.
En lo referente a salud, los artículos 24 y 25 del convenio insisten en tomar en cuenta los métodos de prevención, prácticas curativas y medicamentos tradicionales, lo que ha ofrecido la posibilidad de reconocimiento institucional a la medicina tradicional indígena.
En materia educativa, los principios que sugiere el convenio son: 1) el reconocimiento del derecho a la educación, 2) la utilización del idioma materno y 3) los aspectos participativos en la administración y diseño de programas.
El Convenio 169 de la OIT fue sometido en nuestro país al procedimiento constitucional establecido para los tratados internacionales y por lo tanto es parte de la “ley suprema” de la nación, siendo parte de la legislación internacional, cuya obligatoriedad aceptó México.
El doctor Arturo Warman Gryj, siendo director general del Instituto Nacional Indigenista (INI), al prologar la edición del libro Derechos indígenas y el Convenio 169 de la OIT, afirmaba: “En nuestros países la historia de los pueblos indígenas está muy relacionada con el despojo a sus derechos originales. La lucha por recuperarlos ha sido muy difícil y el mejor de sus triunfos es que siguen existiendo”.
Siendo la principal labor de la OIT promover la justicia social para los trabajadores en todo el mundo, desde el inicio de sus trabajos la organización expresó preocupación por la situación rural, reconociendo que aún habiendo fenómenos sociales en el campo muy parecidos entre el campesinado, no resultaban iguales de región a región y menos aún donde existían poblaciones autóctonas.
En 1957 se aprobó el primer convenio sobre poblaciones indígenas y tribales, conocido como el Convenio 107, y fue la primera vez que un organismo internacional planteaba lineamientos respecto a los indígenas, utilizando el concepto de colectividad, sólo que dicho convenio reflejaba la política de integracionismo y paternalismo que en aquellos años se estaba aplicando a algunos países latinoamericanos.
A medida que se fue cuestionando el enfoque integracionista, los pueblos indígenas, a través de sus organizaciones y las demandas de respeto y participación, se generó un consenso en la OIT en torno a la necesidad de revisar el Convenio 107, y durante su LXXV reunión, en 1988, se discutió y afinó un nuevo proyecto de convenio, manteniendo los aspectos positivos y la filosofía del 107.
Como resultado de las opiniones de organizaciones indígenas y de representantes y especialistas de los países miembros, durante la Conferencia número 76, del 27 de junio de 1989, con 328 votos a favor, uno en contra y 49 abstenciones, fue aprobado el texto del Convenio 169 de la OIT sobre Pueblos Indígenas y Tribales, siendo las dos primeras ratificaciones para su puesta en vigor, las de Noruega y México.
Los principios básicos contenidos en el Convenio 169 son:
-El respeto a las culturas, formas de vida y de organización e instituciones tradicionales de los pueblos indígenas y tribales.
-La participación efectiva de estos pueblos en las decisiones que les afecten.
-El establecimiento de mecanismos adecuados y procedimientos para dar cumplimiento al convenio, de acuerdo a las condiciones de cada país.
La estructura del Convenio 169 contiene, en primer lugar, un preámbulo que resume la explicación sobre las consideraciones más importantes que se tuvieron presentes al elaborar el convenio. Enseguida, se integran ocho partes de contenido y dos de disposiciones generales y finales: 1) Política general. 2) Tierras. 3) Contratación y condiciones de empleo. 4) Formación profesional. 5) Seguridad social y salud. 6) Educación y medios de comunicación. 7) Contactos y cooperación a través de las fronteras. 8) Administración. 9) Disposiciones generales. 10) Disposiciones finales.
Para el convenio, “pueblo” significa consolidar el reconocimiento del derecho de esos grupos a mantener su identidad étnica, diferenciada de la de los demás componentes de la sociedad en la que están insertos, así como el derecho a poseer el sustento territorial y ecológico que precisan.
Las características de los pueblos indígenas es que están formados por comunidades que, teniendo una continuidad histórica con las sociedades anteriores a la invasión, se consideran distintas de otros sectores de las sociedades que ahora prevalecen en lo que fueron sus territorios, o en parte de ellos. Se indica que son diferentes porque tienen una lengua, tradiciones, formas de organización social y cultura propias. Muchas de estas comunidades han permanecido aisladas geográficamente del resto de la sociedad.
La conciencia de identidad indígena o tribal debe considerarse un criterio fundamental para determinar los grupos a los que se aplica el convenio. Sólo aquellos pueblos que aún mantengan y practiquen los rasgos culturales que los distinguen del resto de la sociedad son sujetos del convenio, aunque muchas organizaciones indígenas actualmente plantean que es indígena el (o la) que así lo reivindique (autoadscripción), aún cuando, por diversas situaciones, no resida en su comunidad de origen.
Algunos otros resultados del Convenio 169 son que, por ejemplo:
-Se puede exigir intérprete o traductor cuando una persona monolingüe es acusada o detenida por algún delito, e igual en todos los procedimientos o gestiones legales que la persona realice, sea agrario, administrativo o cualquier otro problema que se refiera a los derechos ciudadanos (artículo 12 del Convenio 169).
-Los pueblos indígenas pueden participar en la utilización, administración y conservación de los recursos naturales existentes en sus tierras. También deben ser consultados por los gobiernos “antes” de emprender o autorizar cualquier programa sobre dichos recursos. Y por otra parte, se establece la posibilidad de participar en los beneficios sobre la explotación de recursos naturales, o de percibir indemnización equitativa por cualquier daño que puedan sufrir como resultado de esas actividades (artículo 15).
-El artículo 17 obliga al Estado a respetar las modalidades tradicionales de tenencia de la tierra y a impedir que se abuse de los pueblos indígenas. A esos pueblos corresponde insistir en que se cumpla. El artículo 21 insiste en el principio de la “consulta”, a partir del reconocimiento de que la mayor parte de los programas han ignorado la especificidad de los pueblos indígenas y sus posibilidades de aportar con tecnologías alternativas que preserven el medio ambiente.
En lo referente a salud, los artículos 24 y 25 del convenio insisten en tomar en cuenta los métodos de prevención, prácticas curativas y medicamentos tradicionales, lo que ha ofrecido la posibilidad de reconocimiento institucional a la medicina tradicional indígena.
En materia educativa, los principios que sugiere el convenio son: 1) el reconocimiento del derecho a la educación, 2) la utilización del idioma materno y 3) los aspectos participativos en la administración y diseño de programas.
El Convenio 169 de la OIT fue sometido en nuestro país al procedimiento constitucional establecido para los tratados internacionales y por lo tanto es parte de la “ley suprema” de la nación, siendo parte de la legislación internacional, cuya obligatoriedad aceptó México.
El doctor Arturo Warman Gryj, siendo director general del Instituto Nacional Indigenista (INI), al prologar la edición del libro Derechos indígenas y el Convenio 169 de la OIT, afirmaba: “En nuestros países la historia de los pueblos indígenas está muy relacionada con el despojo a sus derechos originales. La lucha por recuperarlos ha sido muy difícil y el mejor de sus triunfos es que siguen existiendo”.
Geopiratería en Oaxaca… y mucho más
Autora Silvia Ribeiro, investigadora del Grupo ETC
Ciudad de México, DF., (La Jornada).- Según denunció la Unión de Organización de la Sierra Juárez de Oaxaca (Unosjo, 15/1/09), han sido víctimas de un nuevo tipo de apropiación en sus comunidades: la “geopiratería”. Se trata de usar (y abusar) los saberes locales de comunidades indígenas y campesinas, para hacer mapas digitales altamente detallados sobre su geografía, recursos (hidrológicos, de biodiversidad natural y cultivada, arqueológicos, sociales, culturales) para colocar todo esto en páginas electrónicas de acceso abierto, a disposición de quien lo quiera usar. Por ejemplo, corporaciones, instituciones, o el ejército de Estados Unidos, que es quién financió el proyecto en Oaxaca. Que por cierto, antes se realizó en 9 comunidades de la Huasteca Potosina y sigue en la Sierra Tarahumara.
Las implicaciones de este tipo de actividad son tan vastas, que es difícil resumirlas. El mapeo detallado y exacto de los territorios sólo es posible si se extrae el conocimiento local de quienes viven allí. Al procesar estos saberes con nuevas tecnologías, como sistemas de información geográfica digitales, superpuestos a mapas satelitales de acceso libre en Google, se logra un volumen enorme información que no se conocía o no se podía apreciar. Estos mapas son de gran utilidad para fines militares y de contrainsurgencia, pero también para fines industriales (explotación de recursos minerales, vegetales, animales y de biodiversidad, mapeo de accesos carreteros construidos o “necesarios”, fuentes de agua, poblados, mapeo social de la posible resistencia o aceptación a proyectos, etcétera).
El paralelo con la biopiratería es sorprendente: ambas se basan en acceder a los conocimientos –y potencialmente sus recursos– de las comunidades, a partir de los saberes ricos y detallados de su ambiente, para obtener beneficios que en nada favorecen a las comunidades e incluso las pueden perjudicar seriamente. En ambos casos, la entrega voluntaria de datos por parte de las comunidades se consigue gracias a la intermediación de gente local y de universidades o institutos académicos nacionales (con acuerdos internacionales), con aparición puntual de algún gringo, que son quienes realmente dirigen los proyectos. Por detrás, financiaciones oscuras, que constituyen los realmente beneficiados de los proyectos, por ejemplo empresas trasnacionales, o en el caso de la geopiratería, las fuerzas armadas de los Estados Unidos.
Según cuenta la Unosjo, un equipo liderado por el geógrafo estadunidense Peter Herlihy, llegó a la Sierra Juárez en el 2006, para informar y pedir apoyo para un proyecto de mapeo “participativo” titulado “México Indígena”. Herlihy presentó el proyecto como una forma de mapeo digitalizado hecho con y al servicio de las propias comunidades, en el marco de un estudio sobre el impacto del Procede.
Aunque mencionó otros colaboradores del proyecto, como la Sociedad Geográfica Americana (a través de Jerome Dobson, su presidente), la Universidad de Kansas, la Universidad de Carleton, la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (Dr. Miguel Aguilar Robledo) y la Semanart, no mencionó la activa participación de la empresa de tecnología militar Radiante Technologies ni que la financiación provenía de la Oficina de Estudios Militares Foráneos (Foreign Military Studies Office (FMSO por sus siglas en inglés).
No fue olvido. La FMSO se describe como “un centro de investigación y análisis de Actividades de Apoyo de Inteligencia, bajo el Comando de Entrenamiento y Doctrina del Ejército de Estados Unidos (…) que administra y opera el Centro de Inteligencia Conjunto de Reserva de Fort Leavenworth.”
Fort Leavenworth fue el centro militar de comando desde durante la expansión de Estados Unidos sobre territorios indígenas desde 1800 (el genocidio televisivamente llamado “conquista del Oeste”). También el centro de vigilancia y control de poblaciones nativas desde la guerra civil en ese país. Actualmente se enfoca en “ amenazas emergentes y asimétricas a la seguridad nacional de Estados Unidos”, obviamente a partir de su visión del peligro que representan los pueblos indígenas. De ahí su apoyo a este proyecto de geopiratería enfocado en áreas indígenas.
El director de Ft. Leavenworth es David Petraeus, que comandó la División 101 de asalto áreo durante la Operación “Iraqi Freedom” contra el pueblo de Iraq, siendo luego el primer comandante del Comando Multinacional de Seguridad y Transición en Iraq.
Los informes de los “desinteresados” geógrafos del proyecto “México Indígena”, se presentan mensualmente a la FMSO de Fort Leavenworth. Entre muchos otros datos que aparecen en esos informes, que de una simple ojeada erizan los pelos de la nuca, se relata una conversación de los líderes de México Indígena con Petraeus, donde éste afirma que basado en su experiencia en Iraq, “el conocimiento de las culturas es un multiplicador de fuerzas [militares] …el conocimiento del ´terreno´ cultural puede ser tan importante, y a veces más, que el conocimiento del terreno geográfico”. Los líderes de México Indígena agregan orgullosamente que “la cultura y pobladores locales son entonces el ´terreno decisivo´” y que su proyecto logrará completar la descripción digitalizada del ´terreno cultural´ del México indígena. Salvo que ahora están advertidas.
Ciudad de México, DF., (La Jornada).- Según denunció la Unión de Organización de la Sierra Juárez de Oaxaca (Unosjo, 15/1/09), han sido víctimas de un nuevo tipo de apropiación en sus comunidades: la “geopiratería”. Se trata de usar (y abusar) los saberes locales de comunidades indígenas y campesinas, para hacer mapas digitales altamente detallados sobre su geografía, recursos (hidrológicos, de biodiversidad natural y cultivada, arqueológicos, sociales, culturales) para colocar todo esto en páginas electrónicas de acceso abierto, a disposición de quien lo quiera usar. Por ejemplo, corporaciones, instituciones, o el ejército de Estados Unidos, que es quién financió el proyecto en Oaxaca. Que por cierto, antes se realizó en 9 comunidades de la Huasteca Potosina y sigue en la Sierra Tarahumara.
Las implicaciones de este tipo de actividad son tan vastas, que es difícil resumirlas. El mapeo detallado y exacto de los territorios sólo es posible si se extrae el conocimiento local de quienes viven allí. Al procesar estos saberes con nuevas tecnologías, como sistemas de información geográfica digitales, superpuestos a mapas satelitales de acceso libre en Google, se logra un volumen enorme información que no se conocía o no se podía apreciar. Estos mapas son de gran utilidad para fines militares y de contrainsurgencia, pero también para fines industriales (explotación de recursos minerales, vegetales, animales y de biodiversidad, mapeo de accesos carreteros construidos o “necesarios”, fuentes de agua, poblados, mapeo social de la posible resistencia o aceptación a proyectos, etcétera).
El paralelo con la biopiratería es sorprendente: ambas se basan en acceder a los conocimientos –y potencialmente sus recursos– de las comunidades, a partir de los saberes ricos y detallados de su ambiente, para obtener beneficios que en nada favorecen a las comunidades e incluso las pueden perjudicar seriamente. En ambos casos, la entrega voluntaria de datos por parte de las comunidades se consigue gracias a la intermediación de gente local y de universidades o institutos académicos nacionales (con acuerdos internacionales), con aparición puntual de algún gringo, que son quienes realmente dirigen los proyectos. Por detrás, financiaciones oscuras, que constituyen los realmente beneficiados de los proyectos, por ejemplo empresas trasnacionales, o en el caso de la geopiratería, las fuerzas armadas de los Estados Unidos.
Según cuenta la Unosjo, un equipo liderado por el geógrafo estadunidense Peter Herlihy, llegó a la Sierra Juárez en el 2006, para informar y pedir apoyo para un proyecto de mapeo “participativo” titulado “México Indígena”. Herlihy presentó el proyecto como una forma de mapeo digitalizado hecho con y al servicio de las propias comunidades, en el marco de un estudio sobre el impacto del Procede.
Aunque mencionó otros colaboradores del proyecto, como la Sociedad Geográfica Americana (a través de Jerome Dobson, su presidente), la Universidad de Kansas, la Universidad de Carleton, la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (Dr. Miguel Aguilar Robledo) y la Semanart, no mencionó la activa participación de la empresa de tecnología militar Radiante Technologies ni que la financiación provenía de la Oficina de Estudios Militares Foráneos (Foreign Military Studies Office (FMSO por sus siglas en inglés).
No fue olvido. La FMSO se describe como “un centro de investigación y análisis de Actividades de Apoyo de Inteligencia, bajo el Comando de Entrenamiento y Doctrina del Ejército de Estados Unidos (…) que administra y opera el Centro de Inteligencia Conjunto de Reserva de Fort Leavenworth.”
Fort Leavenworth fue el centro militar de comando desde durante la expansión de Estados Unidos sobre territorios indígenas desde 1800 (el genocidio televisivamente llamado “conquista del Oeste”). También el centro de vigilancia y control de poblaciones nativas desde la guerra civil en ese país. Actualmente se enfoca en “ amenazas emergentes y asimétricas a la seguridad nacional de Estados Unidos”, obviamente a partir de su visión del peligro que representan los pueblos indígenas. De ahí su apoyo a este proyecto de geopiratería enfocado en áreas indígenas.
El director de Ft. Leavenworth es David Petraeus, que comandó la División 101 de asalto áreo durante la Operación “Iraqi Freedom” contra el pueblo de Iraq, siendo luego el primer comandante del Comando Multinacional de Seguridad y Transición en Iraq.
Los informes de los “desinteresados” geógrafos del proyecto “México Indígena”, se presentan mensualmente a la FMSO de Fort Leavenworth. Entre muchos otros datos que aparecen en esos informes, que de una simple ojeada erizan los pelos de la nuca, se relata una conversación de los líderes de México Indígena con Petraeus, donde éste afirma que basado en su experiencia en Iraq, “el conocimiento de las culturas es un multiplicador de fuerzas [militares] …el conocimiento del ´terreno´ cultural puede ser tan importante, y a veces más, que el conocimiento del terreno geográfico”. Los líderes de México Indígena agregan orgullosamente que “la cultura y pobladores locales son entonces el ´terreno decisivo´” y que su proyecto logrará completar la descripción digitalizada del ´terreno cultural´ del México indígena. Salvo que ahora están advertidas.
31 ene 2009
Exigirán maestros mayor atención del ISSSTE en Tlaxiaco
Por René López, corresponsal
Tlaxiaco, Oax.- Ante las irregularidades del ISSSTE de la ciudad de Tlaxiaco, la falta de especialidades y medicamentos, la sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) en la región Mixteca de Oaxaca, propone una mesa social en demanda de una atención eficaz y oportuna a estas carencias que sufren los derechos habientes.
El hospital del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los trabajadores de la educación que funciona en este distrito, en la actualidad no cuenta con servicios que son necesarios para la comunidad, aquellos que son elementales para la mujer y los niños, como lo es la Ginecología, medicina preventiva y familiar, falta de laboratorio, Pediatría y otras; ante esta situación los trabajadores de la educación, pedirán a los administradores de la salud mayor atención a este descuido, dio a conocer Raúl Hernández Hernández, representante de este sector.
Los maestros ya han puesto en mesa de discusión esta falta de servicios y será en fechas próximas que los trabajadores de la educación discutan esta problemática, ya que no puede ser posible que siendo los mismos impuestos que se paguen; este centro de salud no tenga las condiciones para atender a una mujer que viene de cualquiera de los 36 municipios que pertenecen a este distrito y que luego de caminar más de 50 kilómetros se encuentre con la situación de que no existe ninguna especialidad.
Muchas de las enfermedades y casos de urgencia tan solo son tratadas con un sinfín de trámites y papeleos para que finalmente sean enviados a la ciudad de Huajuapan y de ahí a la ciudad de Oaxaca, situación que hace que los pacientes ya llega en estado de gravedad e incluso en peligro de muerte.
Sólo exigirán que la atención en la salud sea menos burocrática y que los médicos regresen a fin de que la comunidad derechohabientes tengan los mismos derechos que los que viven en zonas más grandes, ya que en la población de la ciudad de Tlaxiaco, los médicos se han yendo después de que piden su cambio y con ello el abandono de estas especialidades.
Esta exigencia primero se planteará a través de una mesa de diálogo pero de manera contundente con el fin de tomar algunos acuerdos en esta demanda sentida de todos los trabajadores del estado.
Raúl Hernández agregó que el caso de este hospital es una tarea y un asunto de prioridad ya que en fechas próximas será retomado para exigir de manera contundente y tomando medidas de presión para que las especialidades regresen y con ello se dé una atención oportuna a las enfermedades de la comunidad.
Respeto a los indígenas
California, Estados Unidos (Oaxacalifornia).- Es muy penoso lo que ha ocurrido en las últimas semanas con el caso del oaxaqueño Triqui, Marcelino de Jesús Martínez al ser acusado de vender a su hija, pero más penoso es la reacción que varios medios, sobre todo en español, tuvieron con respecto a esta historia.
Los indígenas en México siempre hemos sido objeto de burlas, de malos tratos y de discriminación. Mucho trabajo y años de lucha, nos ha llevado en defender nuestra dignidad y ganarnos el respeto de la población en general.
Situaciones como la de Marcelino, nos dejan ver que todavía no se ha avanzado en gran medida y que el trabajo de muchas organizaciones, tanto aquí en Estados Unidos como en México, debe ser doble.
No sólo deben educar a los que, a juzgar por muchos, somos los ignorantes, sino también a los que con su preparación ignoran la historia y las costumbres de su país.
México, como muchos otros países, tiene un régimen patriarcal en donde el hombre ejerce su poder por ser la cabeza de la familia, sin embargo con el paso de tiempo eso se ha transformado porque la mujer cada vez recorre camino en el aspecto de lograr el respeto y la igualdad de derechos. Todavía falta trabajar más.
En Oaxaca existen prácticas ancestrales que prevalecen entre las comunidades y que claro, ante la sociedad actual son vistas como opresivas – porque lo son en muchos casos –. En la comunidad Triqui, en donde los padres hacen acuerdos matrimoniales a través de la dote monetaria para el compromiso de sus hijos. Lo alarmante para quienes ya vivimos en una sociedad más globalizada, es que los acuerdos matrimoniales son con adolescentes entre los 13, 14 o 15 años de edad.
Esto se presta a muchas malas interepretaciones si no se conoce el aspecto cultural que hay de fondo. Esta práctica no es meramente de los indígenas oaxaqueños, en otras culturas como la china, la indú o la arábica se dan casos como este, aunque en forma distinta.
Es claro que cuando uno emigra a otro país debe respetar las leyes que ahí se rigen y tratar de adaptarse a ellas, eso es indiscutible. Aquí en Estados Unidos, aunque las comunidades de indígenas sean grandes no funcionan las leyes de Usos y Costumbres que en muchos pueblos de Oaxaca aún se implementan, y es de entender que “desaparecer” ciertas actitudes de un momento a otro porque hemos cambiado de residencia, no es una tarea fácil.
El caso de Marcelino no sólo ha sido objeto de “exhibición” de los medios de comunicación amarillistas y sensacionalistas. Se puede entender esa reacción de los medios en inglés que no conocen mucho a nuestra comunidad, pero de los medios en español no tanto porque diversas organizaciones han estado, constantemente explicando los aspectos culturales de estos grupos.
Aprovechando el tan sonado caso que acaparó la atención nacional e internacional, el programa de Eddie Sotelo “El Piolín”, quien se dice defensor de la comunidad inmigrante y que está hombro con hombro con los inmigrantes, no podía pasar por desapercibido tal hecho.
“El Piolín”, locutor con más audiencia en toda la nación, utilizó el caso sólo para burlarse de la situación.
Con engaños, el equipo de producción del elogiado locutor logró hablar con la familia. La hija de 14 años de Marcelino, que apenas habla el español porque su primer lengua es Triqui, tomó la llamada para responder a las preguntas de “El Piolín”.
Mientras la pequeña contestaba a las interrogantes, las burlas tanto de la audiencia como de la cabina, no se hicieron esperar.
Es indignante que un locutor como “El Piolín”, quien defiende a la comunidad inmigrante, utilice su poder para humillar y burlarse de la tragedia como la que está viviendo la familia Martínez.
Lo más lamentable es que ni siquiera por equivocación, se le ocurrió llamar alguna organización de oaxaqueños – que bien conoce – para hablar del caso y tratar de informar a su audiencia sobre esta situación.
Mucho más hubiera enriquecido a su público si en lugar de sólo burlarse de la joven, hubiera explicado lo que hay detrás de toda esa situación.
Sin importar cuál sea el formato de su programa, claro que el locutor puede decir lo que quiera o lo que sus ejecutivos le permitan, hay una palabra que define a quienes trabajamos en un medio de comunicación y se llama, ética.
Para conseguir información y entrevistas, hay que utilizar con frecuencia esta palabra y nunca engañar a nuestros entrevistados. No importa que “El Piolín” no sea periodista y nunca haya estudiado en una universidad, con sus años de experiencia, esto debió aprenderlo en el oficio.
Que pena que su programa sólo lo utilice para darse fama de benefactor y de defensor de los migrantes, y no para informar a la audiencia sobre temas que realmente merecen explicación.
Los indígenas en México siempre hemos sido objeto de burlas, de malos tratos y de discriminación. Mucho trabajo y años de lucha, nos ha llevado en defender nuestra dignidad y ganarnos el respeto de la población en general.
Situaciones como la de Marcelino, nos dejan ver que todavía no se ha avanzado en gran medida y que el trabajo de muchas organizaciones, tanto aquí en Estados Unidos como en México, debe ser doble.
No sólo deben educar a los que, a juzgar por muchos, somos los ignorantes, sino también a los que con su preparación ignoran la historia y las costumbres de su país.
México, como muchos otros países, tiene un régimen patriarcal en donde el hombre ejerce su poder por ser la cabeza de la familia, sin embargo con el paso de tiempo eso se ha transformado porque la mujer cada vez recorre camino en el aspecto de lograr el respeto y la igualdad de derechos. Todavía falta trabajar más.
En Oaxaca existen prácticas ancestrales que prevalecen entre las comunidades y que claro, ante la sociedad actual son vistas como opresivas – porque lo son en muchos casos –. En la comunidad Triqui, en donde los padres hacen acuerdos matrimoniales a través de la dote monetaria para el compromiso de sus hijos. Lo alarmante para quienes ya vivimos en una sociedad más globalizada, es que los acuerdos matrimoniales son con adolescentes entre los 13, 14 o 15 años de edad.
Esto se presta a muchas malas interepretaciones si no se conoce el aspecto cultural que hay de fondo. Esta práctica no es meramente de los indígenas oaxaqueños, en otras culturas como la china, la indú o la arábica se dan casos como este, aunque en forma distinta.
Es claro que cuando uno emigra a otro país debe respetar las leyes que ahí se rigen y tratar de adaptarse a ellas, eso es indiscutible. Aquí en Estados Unidos, aunque las comunidades de indígenas sean grandes no funcionan las leyes de Usos y Costumbres que en muchos pueblos de Oaxaca aún se implementan, y es de entender que “desaparecer” ciertas actitudes de un momento a otro porque hemos cambiado de residencia, no es una tarea fácil.
El caso de Marcelino no sólo ha sido objeto de “exhibición” de los medios de comunicación amarillistas y sensacionalistas. Se puede entender esa reacción de los medios en inglés que no conocen mucho a nuestra comunidad, pero de los medios en español no tanto porque diversas organizaciones han estado, constantemente explicando los aspectos culturales de estos grupos.
Aprovechando el tan sonado caso que acaparó la atención nacional e internacional, el programa de Eddie Sotelo “El Piolín”, quien se dice defensor de la comunidad inmigrante y que está hombro con hombro con los inmigrantes, no podía pasar por desapercibido tal hecho.
“El Piolín”, locutor con más audiencia en toda la nación, utilizó el caso sólo para burlarse de la situación.
Con engaños, el equipo de producción del elogiado locutor logró hablar con la familia. La hija de 14 años de Marcelino, que apenas habla el español porque su primer lengua es Triqui, tomó la llamada para responder a las preguntas de “El Piolín”.
Mientras la pequeña contestaba a las interrogantes, las burlas tanto de la audiencia como de la cabina, no se hicieron esperar.
Es indignante que un locutor como “El Piolín”, quien defiende a la comunidad inmigrante, utilice su poder para humillar y burlarse de la tragedia como la que está viviendo la familia Martínez.
Lo más lamentable es que ni siquiera por equivocación, se le ocurrió llamar alguna organización de oaxaqueños – que bien conoce – para hablar del caso y tratar de informar a su audiencia sobre esta situación.
Mucho más hubiera enriquecido a su público si en lugar de sólo burlarse de la joven, hubiera explicado lo que hay detrás de toda esa situación.
Sin importar cuál sea el formato de su programa, claro que el locutor puede decir lo que quiera o lo que sus ejecutivos le permitan, hay una palabra que define a quienes trabajamos en un medio de comunicación y se llama, ética.
Para conseguir información y entrevistas, hay que utilizar con frecuencia esta palabra y nunca engañar a nuestros entrevistados. No importa que “El Piolín” no sea periodista y nunca haya estudiado en una universidad, con sus años de experiencia, esto debió aprenderlo en el oficio.
Que pena que su programa sólo lo utilice para darse fama de benefactor y de defensor de los migrantes, y no para informar a la audiencia sobre temas que realmente merecen explicación.
Biotecnología apoya comunidades indígenas
Ciudad de México, DF., (ID).- A pesar de la milenaria riqueza cultural con la que cuentan, las comunidades indígenas han sobrevivido con el lastre de la pobreza. La deficiencia de los programas gubernamentales puede ser una de las razones del estancamiento de esta población, que representa más del 10 por ciento del total del país, pero antes que señalar las causas, un grupo de investigadores se han empeñado en buscar las posibles soluciones, y han encontrado en la biotecnología una opción de desarrollo.
La doctora Rosa Martínez Ruiz encabeza este esfuerzo en la Universidad Autónoma Indígena de México (UAIM), en El Fuerte, Sinaloa, donde desde el 2002 se estableció la carrera de Ingeniería Forestal con especialidad en Biotecnología Forestal y Silvicultura, y hace tres años cuentan con la carrera y posgrado en Desarrollo Sustentable, que entre otros objetivos pretenden impulsar el desarrollo de las comunidades indígenas a través de la ciencia y la tecnología.
“Si bien la mejora genética, en su forma más básica, ha sido utilizada por este grupo social desde hace siglos para mejorar los cultivos o en la producción de alimentos, la biotecnología moderna dista de ser un factor de desarrollo en esta población. Los esfuerzos de la UAIM están enfocados en revertir esa situación", comentó en entrevista la investigadora.
Para ello cuentan con un par de estrategias. La primera es la inclusión de jóvenes indígenas en carreras y posgrados orientados en el aprovechamiento de los recursos con importancia económica o ambiental, del que destacan proyectos de investigación como la propagación in vitro de la orquídea conocida como “zapatilla de color dorado” (Cyperidium irapeanum), la producción de biocombustible a partir de la higuera y jatrofa, así como los protocolos de micropropagación de cedro rojo, teca, caoba y eucalipto, entre otros proyectos.
La segunda estrategia está orientada a la información de los beneficios que conlleva el empleo de la biotecnología por parte de los campesinos, pues de acuerdo con la investigadora, en ocasiones son ellos mismos los que rechazan el uso de nuevas tecnologías como parte de una deficiencia en términos informativos. De manera que se pretende involucrar a los estudiantes en la difusión de las investigaciones en su comunidad, además de acercarse a otros niveles educativos para hablar al respecto.
A decir de la doctora Martínez Ruiz, el modelo de desarrollo sustentable por medio de la biotecnología que se pretende implementar en las comunidades indígenas estará basado en investigaciones realizadas por los estudiantes de la propia población, a través de mecanismos de transferencia específicos.
Además, se realizará de tal forma que no represente amenaza para la sobrevivencia de las comunidades, salvaguarde los cultivos alimenticios que actualmente poseen y promuevan la defensa de los saberes ancestrales indígenas, la cultura popular y los derechos de los agricultores.
Finalmente, recordó que la línea de desarrollo por la que se debe optar para las comunidades indígenas de México, debe combinar el fortalecimiento cultural con estrategias modernas de crecimiento.
“La reivindicación de las etnias sobre sus territorios adquiere otro aspecto si se considera que muchos de ellos se encuentran en zonas de alta biodiversidad, por ello, es importante que los beneficios de su aprovechamiento lleguen a sus habitantes, y ese es un reto no sólo científico-tecnológico, sino legal y político”, puntualizó.
La doctora Rosa Martínez Ruiz encabeza este esfuerzo en la Universidad Autónoma Indígena de México (UAIM), en El Fuerte, Sinaloa, donde desde el 2002 se estableció la carrera de Ingeniería Forestal con especialidad en Biotecnología Forestal y Silvicultura, y hace tres años cuentan con la carrera y posgrado en Desarrollo Sustentable, que entre otros objetivos pretenden impulsar el desarrollo de las comunidades indígenas a través de la ciencia y la tecnología.
“Si bien la mejora genética, en su forma más básica, ha sido utilizada por este grupo social desde hace siglos para mejorar los cultivos o en la producción de alimentos, la biotecnología moderna dista de ser un factor de desarrollo en esta población. Los esfuerzos de la UAIM están enfocados en revertir esa situación", comentó en entrevista la investigadora.
Para ello cuentan con un par de estrategias. La primera es la inclusión de jóvenes indígenas en carreras y posgrados orientados en el aprovechamiento de los recursos con importancia económica o ambiental, del que destacan proyectos de investigación como la propagación in vitro de la orquídea conocida como “zapatilla de color dorado” (Cyperidium irapeanum), la producción de biocombustible a partir de la higuera y jatrofa, así como los protocolos de micropropagación de cedro rojo, teca, caoba y eucalipto, entre otros proyectos.
La segunda estrategia está orientada a la información de los beneficios que conlleva el empleo de la biotecnología por parte de los campesinos, pues de acuerdo con la investigadora, en ocasiones son ellos mismos los que rechazan el uso de nuevas tecnologías como parte de una deficiencia en términos informativos. De manera que se pretende involucrar a los estudiantes en la difusión de las investigaciones en su comunidad, además de acercarse a otros niveles educativos para hablar al respecto.
A decir de la doctora Martínez Ruiz, el modelo de desarrollo sustentable por medio de la biotecnología que se pretende implementar en las comunidades indígenas estará basado en investigaciones realizadas por los estudiantes de la propia población, a través de mecanismos de transferencia específicos.
Además, se realizará de tal forma que no represente amenaza para la sobrevivencia de las comunidades, salvaguarde los cultivos alimenticios que actualmente poseen y promuevan la defensa de los saberes ancestrales indígenas, la cultura popular y los derechos de los agricultores.
Finalmente, recordó que la línea de desarrollo por la que se debe optar para las comunidades indígenas de México, debe combinar el fortalecimiento cultural con estrategias modernas de crecimiento.
“La reivindicación de las etnias sobre sus territorios adquiere otro aspecto si se considera que muchos de ellos se encuentran en zonas de alta biodiversidad, por ello, es importante que los beneficios de su aprovechamiento lleguen a sus habitantes, y ese es un reto no sólo científico-tecnológico, sino legal y político”, puntualizó.
Yo’o intandoso, La flor que habla bonito, vínculo de los na’savi con lo sagrado
Taxco, Gro., (La Jornada Guerrero).- Para los indígenas na’savi no es necesario ser chamán, curandero oficial o un erudito en la ciencia del conocimiento de las plantas y la curandería. Tienen como parte de su vida a la planta sagrada yo’o itandoso, un bejuco con propiedades enteógenas que los indígenas de aquella zona utilizan para conocer cual es su mal y las causas del mismo.
La yo’o itandoso es una planta sagrada a la cual hay que pedirle permiso antes de preguntarle y llevar a cabo un ritual específico. Estos datos los expusieron etnólogos investigadores en Guerrero, en la décima reunión nacional del proyecto Etnografía de las regiones indígenas de México en el nuevo milenio.
Dentro de los avances de los trabajos de investigación del equipo de Guerrero constituido por Samuel Villela, Valentina Glockner Fragetti, Esmeralda Belén Hernández Rodríguez y Natalia Gabayet González, se presentó el que se refiere a la capacidad de establecer “comunicación con lo sagrado”, la cual, dijeron los ponentes, “no es exclusiva de los chamanes o na’tuva.
Una fotografía de la planta en mención muestra que tiene una forma parecida a un higo, de hecho, seccionado a la mitad tiene una estructura parecida a éste pero con menos semillas.
La tradición de utilizar la flor que habla bonito no sólo es exclusiva de los na’savi –especificaron–, sino también la utilizan los habitantes del Alto Balsas.
La finalidad de utilizarla, según expusieron los investigadores “es revelar el futuro, la naturaleza y causa de la enfermedad, desgracias y otras dificultades”.
Para poder acceder al mundo del yo’ o itandoso “se solicita permiso poniendo una ofrenda al pie del bejuco, la cual consiste en una tortilla partida en siete pedazos, y siete chiles; después se platica con la planta y se le explica para qué se busca su auxilio”.
La planta también se usa en baño de temazacal para auxiliar en problemas de dolor de huesos, enfriamientos y para desinchamiento de las mujeres puérperas.
Para acceder a los secretos de la flor que habla bonito el bejuco se muele en el metate y “se le platica qué es lo que se quiere saber. El polvo se disuelve en agua y se ingiere solamente después de haberle preguntado, todo en un lugar silencioso, y quien lo bebe debe estar acompañado solamente de dos testigos quienes recojerán las palabras que diga quien está en trance y los movimientos que haga, porque después no recordará nada”.
Según los investigadores, los testimonios de quienes han usado la planta apuntan a que “se tienen visiones y se ve al responsable del robo o la enfermedad en cuestión”.
Asismismo, las mujeres na’savi que fueron entrevistadas tienen la creencia que el yo’o itandoso tiene una esencia “anímica y se refiere al paciente en tercera persona. Una de las mujeres explicó que “la flor habla como nosotras las mujeres”.
Un indígena na’tuva, refirió, según lo expuesto, que al estar bajo los efectos de la planta “se aperecen niñitos cachetones y rosados, para decirte que son parte de la planta, que son el aroma de ella”.
Un hecho que los indígenas reportan es que con el bejuco se puede ver a los muertos , en las fiestas en su honor, ya sea bailando o conviviendo entre sí, pero “cuando se ve un vivo conviviendo con los fallecidos, significa que su muerte está cerca”.
Para conrarrestar los efectos de la yo’o itandoso quienes la usen deberán bañarse cuatro días seguidos con flor de Italanco, “se debe fortar los ojos con ella para limpiarlos y volver a abrirlos ya sin el efectos del yo’ o itandoso.
Através de esta planta los pueblos mixtecos “acceden a ese mundo; es una actividad que no es dificil de manejar”.
La yo’o itandoso es una planta sagrada a la cual hay que pedirle permiso antes de preguntarle y llevar a cabo un ritual específico. Estos datos los expusieron etnólogos investigadores en Guerrero, en la décima reunión nacional del proyecto Etnografía de las regiones indígenas de México en el nuevo milenio.
Dentro de los avances de los trabajos de investigación del equipo de Guerrero constituido por Samuel Villela, Valentina Glockner Fragetti, Esmeralda Belén Hernández Rodríguez y Natalia Gabayet González, se presentó el que se refiere a la capacidad de establecer “comunicación con lo sagrado”, la cual, dijeron los ponentes, “no es exclusiva de los chamanes o na’tuva.
Una fotografía de la planta en mención muestra que tiene una forma parecida a un higo, de hecho, seccionado a la mitad tiene una estructura parecida a éste pero con menos semillas.
La tradición de utilizar la flor que habla bonito no sólo es exclusiva de los na’savi –especificaron–, sino también la utilizan los habitantes del Alto Balsas.
La finalidad de utilizarla, según expusieron los investigadores “es revelar el futuro, la naturaleza y causa de la enfermedad, desgracias y otras dificultades”.
Para poder acceder al mundo del yo’ o itandoso “se solicita permiso poniendo una ofrenda al pie del bejuco, la cual consiste en una tortilla partida en siete pedazos, y siete chiles; después se platica con la planta y se le explica para qué se busca su auxilio”.
La planta también se usa en baño de temazacal para auxiliar en problemas de dolor de huesos, enfriamientos y para desinchamiento de las mujeres puérperas.
Para acceder a los secretos de la flor que habla bonito el bejuco se muele en el metate y “se le platica qué es lo que se quiere saber. El polvo se disuelve en agua y se ingiere solamente después de haberle preguntado, todo en un lugar silencioso, y quien lo bebe debe estar acompañado solamente de dos testigos quienes recojerán las palabras que diga quien está en trance y los movimientos que haga, porque después no recordará nada”.
Según los investigadores, los testimonios de quienes han usado la planta apuntan a que “se tienen visiones y se ve al responsable del robo o la enfermedad en cuestión”.
Asismismo, las mujeres na’savi que fueron entrevistadas tienen la creencia que el yo’o itandoso tiene una esencia “anímica y se refiere al paciente en tercera persona. Una de las mujeres explicó que “la flor habla como nosotras las mujeres”.
Un indígena na’tuva, refirió, según lo expuesto, que al estar bajo los efectos de la planta “se aperecen niñitos cachetones y rosados, para decirte que son parte de la planta, que son el aroma de ella”.
Un hecho que los indígenas reportan es que con el bejuco se puede ver a los muertos , en las fiestas en su honor, ya sea bailando o conviviendo entre sí, pero “cuando se ve un vivo conviviendo con los fallecidos, significa que su muerte está cerca”.
Para conrarrestar los efectos de la yo’o itandoso quienes la usen deberán bañarse cuatro días seguidos con flor de Italanco, “se debe fortar los ojos con ella para limpiarlos y volver a abrirlos ya sin el efectos del yo’ o itandoso.
Através de esta planta los pueblos mixtecos “acceden a ese mundo; es una actividad que no es dificil de manejar”.
Podrían revertir el decomiso del equipo electrónico de la radio comunitaria Eiámpiti
Morelia, Mic., (La Jornada Michoacán).- El decomiso de aparatos electrónicos utilizados por la radio comunitaria Eiámpiti, en la comunidad de San Juan Nuevo, no contiene ilegalidades en su ejecución por parte de la Agencia Federal de Investigación (AFI), y podría revertirse cuando los comunicadores comprueben que su permiso de transmisión se encuentra en trámite ante la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), según uno de los principales promotores de la estación radial, José Valencia Oseguera, aunque el operativo de desmantelamiento hace recordar las quejas de especialistas sobre una represión institucional que atenta contra la diversidad cultural y la focalización de problemas específicos.
Activistas independientes de la radio comunitaria en México e investigadores del tema, como la integrante de la Asociación Mundial de Radios Comunitarias de México (AMARC-México), Aleida Calleja, subrayan que el papel que desarrolla una radio comunitaria no sólo se concentra en la reafirmación de una postura política grupal, sino que también abarca al tema educativo, como en la comunidad de Valle de Mezquital, Hidalgo, donde se implantó el modelo de Escuela Radiofónica, aunque esa aportación social no libera a las estaciones del peligro de desaparecer, pues su propia normativa legal les exige abstenerse del lucro y eso impide su modernización técnica y mantenimiento financiero.
En la publicación electrónica Revista Mexicana de Comunicación, Calleja escribió: e_SDLqLa radio comunitaria busca mostrar la diversidad y la riqueza de los diferentes sectores y movimientos sociales, defender la legalidad democrática propiciando la focalización de problemáticas específicas, y erigirse como tribuna abierta para toda sociedad. En suma: se dirige a sectores concretos de la población: mujeres, niños, campesinos, indígenas, organizaciones populares, ambientalistas, jóvenes, sectores barriales, entre otros. Su principal sello es el servicio público sin fines de lucro”.
Sin embargo, activistas como Carlos Saldívar Alvarado y Rosa Carranza, integrantes de la asociación civil Mezomaya, alertaron también sobre el peligro que representa para las radios comunitarias la voracidad empresarial de los grandes consorcios televisivos en México, quienes al promover la llamada ley Televisa buscaron agregar nuevos servicios, como la Televisión Digital Terrestre (TDT), sin someterse a un proceso de licitación y sin renunciar al uso de los canales analógicos, lo que a la larga redunda en un mayor poderío para ellas en detrimento de las restantes empresas comunicadoras.
Fuerza pública
Un comparativo sobre los operativos de clausura contra distintas radios comunitarias en los últimos años ilustra el papel que desarrollan las llamadas fuerzas del orden en esas acciones, entre ellas el Ejército Mexicano junto a diferentes cuerpos de policía y agentes investigadores del Ministerio Público.
La propia AMARC reseñó que el desmembramiento de una radio comunitaria en San Juan Nuevo cuenta con algunos intentos previos, como el suscitado en el mes de febrero de 2003, cuando Ramón Calvo Gil y Ricardo Flores Martínez, cabo y cabo de infantería respectivamente adscritos a la base militar de Uruapan, solicitaron información sobre la estación comunitaria, el nombre de su dueño, locutores y personal de apoyo.
Los castrenses se identificaron por medio de credenciales ante el abogado Juan Salvador Gutiérrez Constantino, trabajador al servicio del ayuntamiento en ese momento, sin embargo, Gutiérrez se negó a proporcionar información más allá de lo general, pues los militares vestidos de civil carecían de un oficio de comisión. La discusión, aunque amigable, atrajo la atención de los pobladores, quienes rodearon a los militares y los obligaron a retirarse del lugar: Fuenteovejuna defendió lo suyo.
Ante eso, la AMARC manifestó su preocupación porque “se han recibido informaciones acerca del creciente involucramiento del Ejército en estas cuestiones. Por ejemplo, un oficio de la Secretaría de Comunicaciones da cuenta de algunas acciones contra radios indígenas en Oaxaca que tienen como origen investigaciones y denuncias del Ejército.e_SFlbMás precisamente, la radio del pueblo mixe fue cerrada el 7 de agosto de 2002 a partir de gestiones del general de brigada Javier del Real Magallanes, subjefe operativo del Estado Mayor de la Secretaría de la Defensa Nacional (oficio 36712 del 31 de mayo), quien da cuenta de la existencia de cuatro emisoras clandestinas en Oaxaca.
“Si bien no participaron efectivos militares en el cierre, sí lo hizo un fuerte contingente de policías de distintas reparticiones, quienes entraron en forma violenta y sin autorización de la autoridad municipal responsable del local desde donde transmitía la radio indígena”.
La Policía Federal Preventiva (PFP), por su parte, encabezó la clausura de la radio comunitaria Tierra y Libertad, el pasado 6 de junio en Monterrey, Nuevo León, cuando un centenar de elementos apoyados con armas largas incautó el equipo de transmisión e intentaron detener a Héctor Camero, responsable de la estación.
Tierra y Libertad cuenta con un vatio de potencia, equivalente a un alcance de cuatro kilómetros a la redonda, y aunque eso se considera una distancia corta, fue lo suficiente para que acudieran alrededor de 200 personas a impedir al arresto del activista y enfrentar al Ministerio Público que encabezó la acción, quien argumentó que esa estación no cuenta con los permisos legales para transmitir (estaban en trámite), aunque el funcionario tampoco portaba la orden judicial para realizar el cateo a las instalaciones.
Pero uno de los casos más emblemáticos es el que sucedió en Veracruz en marzo 1995, cuando Radio Huayacocotla abrió su espacio a organizaciones defensoras de los derechos y cultura indígenas y campesinas. La SCT encontró en ello un claro intento de disolución social, pues argumentó que la estación transmitía mensajes en clave que incitaban a la movilización violenta y de apoyo al movimiento zapatista en Chiapas, a lo que añadió que la radio comunitaria no contaba con los requisitos legales mínimos.
Luego de meses de protestas masivas y de publicaciones promovidas por el sector indígena en rechazo a la postura del gobierno federal, se demostró que los supuestos mensajes cifrados no eran otra cosa que discursos en lengua náhuatl, otomí y tepehua.
Esta suerte de guerra que mantiene la libre expresión contra la represión oficial alcanzó nombres y apellidos después del asesinato de las activistas oaxaqueñas Felícitas Martínez y Teresa Bautista, locutoras de la radio comunitaria La Voz que Rompe el Silencio, ultimadas el 7 de abril del año anterior, pues la ya citada Aleida Calleja, vicepresidenta de AMARC, exigió el esclarecimiento del atentado a la Subprocuraduría de Derechos Humanos y Atención a Víctimas en la PGR, y a la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos contra Periodistas, a cargo de Juan de Dios Castro y Octavio Orellana, respectivamente.
La fiscalía a cargo de Orellana respondió que estaba imposibilitada para intervenir en el asunto, pues las locutoras “ni siquiera eran periodistas”, según relataron sus familiares, mientras que Juan de Dios Castro calificó a Aleida Calleja como “enemiga del estado”, palabras que en sí mismas reflejarían la manera en que son observados los activistas radiofónicos independientes por parte de un sistema regodeado en su burocracia.
Activistas independientes de la radio comunitaria en México e investigadores del tema, como la integrante de la Asociación Mundial de Radios Comunitarias de México (AMARC-México), Aleida Calleja, subrayan que el papel que desarrolla una radio comunitaria no sólo se concentra en la reafirmación de una postura política grupal, sino que también abarca al tema educativo, como en la comunidad de Valle de Mezquital, Hidalgo, donde se implantó el modelo de Escuela Radiofónica, aunque esa aportación social no libera a las estaciones del peligro de desaparecer, pues su propia normativa legal les exige abstenerse del lucro y eso impide su modernización técnica y mantenimiento financiero.
En la publicación electrónica Revista Mexicana de Comunicación, Calleja escribió: e_SDLqLa radio comunitaria busca mostrar la diversidad y la riqueza de los diferentes sectores y movimientos sociales, defender la legalidad democrática propiciando la focalización de problemáticas específicas, y erigirse como tribuna abierta para toda sociedad. En suma: se dirige a sectores concretos de la población: mujeres, niños, campesinos, indígenas, organizaciones populares, ambientalistas, jóvenes, sectores barriales, entre otros. Su principal sello es el servicio público sin fines de lucro”.
Sin embargo, activistas como Carlos Saldívar Alvarado y Rosa Carranza, integrantes de la asociación civil Mezomaya, alertaron también sobre el peligro que representa para las radios comunitarias la voracidad empresarial de los grandes consorcios televisivos en México, quienes al promover la llamada ley Televisa buscaron agregar nuevos servicios, como la Televisión Digital Terrestre (TDT), sin someterse a un proceso de licitación y sin renunciar al uso de los canales analógicos, lo que a la larga redunda en un mayor poderío para ellas en detrimento de las restantes empresas comunicadoras.
Fuerza pública
Un comparativo sobre los operativos de clausura contra distintas radios comunitarias en los últimos años ilustra el papel que desarrollan las llamadas fuerzas del orden en esas acciones, entre ellas el Ejército Mexicano junto a diferentes cuerpos de policía y agentes investigadores del Ministerio Público.
La propia AMARC reseñó que el desmembramiento de una radio comunitaria en San Juan Nuevo cuenta con algunos intentos previos, como el suscitado en el mes de febrero de 2003, cuando Ramón Calvo Gil y Ricardo Flores Martínez, cabo y cabo de infantería respectivamente adscritos a la base militar de Uruapan, solicitaron información sobre la estación comunitaria, el nombre de su dueño, locutores y personal de apoyo.
Los castrenses se identificaron por medio de credenciales ante el abogado Juan Salvador Gutiérrez Constantino, trabajador al servicio del ayuntamiento en ese momento, sin embargo, Gutiérrez se negó a proporcionar información más allá de lo general, pues los militares vestidos de civil carecían de un oficio de comisión. La discusión, aunque amigable, atrajo la atención de los pobladores, quienes rodearon a los militares y los obligaron a retirarse del lugar: Fuenteovejuna defendió lo suyo.
Ante eso, la AMARC manifestó su preocupación porque “se han recibido informaciones acerca del creciente involucramiento del Ejército en estas cuestiones. Por ejemplo, un oficio de la Secretaría de Comunicaciones da cuenta de algunas acciones contra radios indígenas en Oaxaca que tienen como origen investigaciones y denuncias del Ejército.e_SFlbMás precisamente, la radio del pueblo mixe fue cerrada el 7 de agosto de 2002 a partir de gestiones del general de brigada Javier del Real Magallanes, subjefe operativo del Estado Mayor de la Secretaría de la Defensa Nacional (oficio 36712 del 31 de mayo), quien da cuenta de la existencia de cuatro emisoras clandestinas en Oaxaca.
“Si bien no participaron efectivos militares en el cierre, sí lo hizo un fuerte contingente de policías de distintas reparticiones, quienes entraron en forma violenta y sin autorización de la autoridad municipal responsable del local desde donde transmitía la radio indígena”.
La Policía Federal Preventiva (PFP), por su parte, encabezó la clausura de la radio comunitaria Tierra y Libertad, el pasado 6 de junio en Monterrey, Nuevo León, cuando un centenar de elementos apoyados con armas largas incautó el equipo de transmisión e intentaron detener a Héctor Camero, responsable de la estación.
Tierra y Libertad cuenta con un vatio de potencia, equivalente a un alcance de cuatro kilómetros a la redonda, y aunque eso se considera una distancia corta, fue lo suficiente para que acudieran alrededor de 200 personas a impedir al arresto del activista y enfrentar al Ministerio Público que encabezó la acción, quien argumentó que esa estación no cuenta con los permisos legales para transmitir (estaban en trámite), aunque el funcionario tampoco portaba la orden judicial para realizar el cateo a las instalaciones.
Pero uno de los casos más emblemáticos es el que sucedió en Veracruz en marzo 1995, cuando Radio Huayacocotla abrió su espacio a organizaciones defensoras de los derechos y cultura indígenas y campesinas. La SCT encontró en ello un claro intento de disolución social, pues argumentó que la estación transmitía mensajes en clave que incitaban a la movilización violenta y de apoyo al movimiento zapatista en Chiapas, a lo que añadió que la radio comunitaria no contaba con los requisitos legales mínimos.
Luego de meses de protestas masivas y de publicaciones promovidas por el sector indígena en rechazo a la postura del gobierno federal, se demostró que los supuestos mensajes cifrados no eran otra cosa que discursos en lengua náhuatl, otomí y tepehua.
Esta suerte de guerra que mantiene la libre expresión contra la represión oficial alcanzó nombres y apellidos después del asesinato de las activistas oaxaqueñas Felícitas Martínez y Teresa Bautista, locutoras de la radio comunitaria La Voz que Rompe el Silencio, ultimadas el 7 de abril del año anterior, pues la ya citada Aleida Calleja, vicepresidenta de AMARC, exigió el esclarecimiento del atentado a la Subprocuraduría de Derechos Humanos y Atención a Víctimas en la PGR, y a la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos contra Periodistas, a cargo de Juan de Dios Castro y Octavio Orellana, respectivamente.
La fiscalía a cargo de Orellana respondió que estaba imposibilitada para intervenir en el asunto, pues las locutoras “ni siquiera eran periodistas”, según relataron sus familiares, mientras que Juan de Dios Castro calificó a Aleida Calleja como “enemiga del estado”, palabras que en sí mismas reflejarían la manera en que son observados los activistas radiofónicos independientes por parte de un sistema regodeado en su burocracia.
Aluxes residen en la zona arqueológica de Xcambó
Mérida, Yuc., (Diario de Yucatán).- Para los mayas contemporáneos de la Península de Yucatán, los aluxes o “duendes” cuidadores de los terrenos, son residentes de las zonas arqueológicas que hay en la región, a quienes los investigadores antes de explorar estos sitios, deben solicitar permiso mediante ceremonias que realizan junto con los trabajadores del proyecto.
En el sito de Xcambó, en la costa del estado de Yucatán, se encontraron ofrendas contemporáneas que podrían aludir al culto de estos pequeños seres, los que pueden ser representados mediante figuritas de 5 a 20 centímetros de altura, hechas de barro, cera, piedra, madera, tela u hoja de elote, además de nueve gotas de sangre del dedo pequeño del campesino, quien se convertirá en su amo.
De acuerdo con la antropóloga Ella Quintal Avilés, coordinadora del equipo Península de Yucatán del Proyecto Etnografía de las Regiones Indígenas de México, del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), algunos de estos depósitos contenían (dentro de frascos) tres muñecos de cera.
“La pregunta está ahí, es posible que sean aluxes, aunque cabe mencionar que dos de esas figuras estaban juntas y bien podría tratarse de un ‘amarre’ de tipo amoroso. Lo cierto es que los aluxes son considerados habitantes de las zonas arqueológicas del área”.
Estas ofrendas fueron presentadas en el marco de la Décima Reunión Nacional del Proyecto Etnografía de las Regiones Indígenas de México, que se realiza esta semana en la ciudad de Taxco, Guerrero, con el tema: Chamanismo y nagualismo.
Quintal Avilés detalló que dichas ofrendas se localizaron en 1996, año en que se emprendió el proyecto arqueológico de Xcambó y en el que participó como antropóloga social, toda vez que este sitio es motivo de peregrinación pues allí se ubica una capilla dedicada, precisamente, a la Virgen de Xcambó.
El equipo Península de Yucatán, registró como parte de la línea de investigación dedicada a Chamanismo y Nagualismo, las funciones que se les atribuyen a estos “duendecitos” y los territorios que habitan. Para los mayas contemporáneos estas entidades representan los hombres primigenios, aquellos que construyeron las grandes ciudades como Uxmal.
“Para los mayas de hoy, la primera humanidad estuvo constituida por enanos que fueron destruidos por un diluvio. La creencia es que la humanidad actual está en su cuarto ciclo pues, la raza primitiva de Yucatán, fue de pequeños hombres sabios que construyeron las grandes ciudades, ahora en ruinas.”
“Estos enanos trabajaban con gran rapidez y hacían su trabajo en la oscuridad porque aún no había aparecido el sol, cuando esto sucedió se volvieron de piedra. Según otro mito, durante este ciclo, las piedras no tenían peso y estos seres diminutos podían moverlas con sólo silbar”, explicó Ella Quintal, investigadora del INAH.
El equipo Península de Yucatán está constituido, a su vez, por los antropólogos y etnógrafos, Patricia Balam, Fidencio Briceño, María Jesús Cen, Jorge Gómez, Martha Medina, Teresa Quiñones, Lourdes Rejón, Alejandro Cabrera e Iván Solís, quienes detallaron que los aluxes protegen las fincas, las quintas, los montes, las milpas, los sembradíos y los pocos henequenales distribuidos en el área.
Sea en una parte recóndita del monte o de la milpa —detalló Patricia Balam—, un Jmeen o “brujo”, es el encargado de la hechura del alux, arux o alux k’ a t, normalmente bajo la petición de algún campesino que necesita de los servicios de cuidador de ese pequeño ser.
“En el proceso de elaboración se le ponen los ojos, las uñas y los dientes (de frijoles), así como un vestido de hoja de maíz, aunque también puede ir desnudo. Después, el Jmeen quema hierbas, prende algunas velas y presenta la figurilla al sol y al dios de la lluvia. Se le agrega sangre y se le vierte un soplido en su espalda, el cual emula el viento, luego el hechicero menciona el nombre del amo”.
De esa manera, el alux asustará con silbidos y pedradas a los ladrones de los productos de la tierra, atacará y castigará a quienes cometen actos “indebidos” en el terreno agrícola, y enviará enfermedades no sólo a los rateros sino también al campesino que se olvida de presentarles ofrendas.
Este “duende” trabaja generalmente en la tarde (cuando el milpero regresa a su casa), lleva encima un sombrero y una escopeta, y se hace acompañar de un perro. No obstante, también descansa martes y viernes, días que se aprovechan para ofrendarle saka (atole de maíz), pues el viento o esencia que el alux lleva en su interior, no afecta a las personas.
En opinión de Patricia Balam, “los mayas pues, piensan al aluxo’ob como un ser consciente, capaz de cumplir sus promesas al milpero, pero también de castigar a los incumplidos y a los transgresores. Se dice de ellos que su espíritu no muere, regresa al lugar de donde vino (monte, gruta, cenote, ruinas)”.
Cuando la relación entre el campesino y el alux debe terminar, en vista de alguna enfermedad, término de la milpa, cambio de dueño del terreno o descontento de su amo por las travesuras que el arux comete, es prudente recurrir al Jmeen para que él le explique las causas de su “despido” y así evitar un daño mayor, ya que estos seres son enviados o creados por las divinidades cristianas.
“Con menor frecuencia, se le considera aliado del diablo, por ello, el campesino debe decidir la conveniencia de tener un alux, si bien éste le dará siete años de buenas cosechas, al término del periodo corre el riesgo de que el “duende” mismo se lo lleve”, relató la antropóloga del INAH.
Una de las particularidades de los aluxo’ob, que merece especial atención, es la facultad de mostrar a los Jmeno’ob a desarrollar el trabajo como especialistas rituales. Los “elegidos” deben aceptar las enseñanzas (diferentes rituales agrícolas y de aflicción), de lo contrario sufren enfermedades o la muerte.
Una vez completado el aprendizaje, el miedo desaparece y los Jmeno’ob reciben tanto conocimiento que muchas veces les resulta inexplicable, pues una amplia variedad de adivinaciones, ofrendas, oraciones y rezos, son asimilados por los hechiceros”, concluyó Patricia Balam.
En el sito de Xcambó, en la costa del estado de Yucatán, se encontraron ofrendas contemporáneas que podrían aludir al culto de estos pequeños seres, los que pueden ser representados mediante figuritas de 5 a 20 centímetros de altura, hechas de barro, cera, piedra, madera, tela u hoja de elote, además de nueve gotas de sangre del dedo pequeño del campesino, quien se convertirá en su amo.
De acuerdo con la antropóloga Ella Quintal Avilés, coordinadora del equipo Península de Yucatán del Proyecto Etnografía de las Regiones Indígenas de México, del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), algunos de estos depósitos contenían (dentro de frascos) tres muñecos de cera.
“La pregunta está ahí, es posible que sean aluxes, aunque cabe mencionar que dos de esas figuras estaban juntas y bien podría tratarse de un ‘amarre’ de tipo amoroso. Lo cierto es que los aluxes son considerados habitantes de las zonas arqueológicas del área”.
Estas ofrendas fueron presentadas en el marco de la Décima Reunión Nacional del Proyecto Etnografía de las Regiones Indígenas de México, que se realiza esta semana en la ciudad de Taxco, Guerrero, con el tema: Chamanismo y nagualismo.
Quintal Avilés detalló que dichas ofrendas se localizaron en 1996, año en que se emprendió el proyecto arqueológico de Xcambó y en el que participó como antropóloga social, toda vez que este sitio es motivo de peregrinación pues allí se ubica una capilla dedicada, precisamente, a la Virgen de Xcambó.
El equipo Península de Yucatán, registró como parte de la línea de investigación dedicada a Chamanismo y Nagualismo, las funciones que se les atribuyen a estos “duendecitos” y los territorios que habitan. Para los mayas contemporáneos estas entidades representan los hombres primigenios, aquellos que construyeron las grandes ciudades como Uxmal.
“Para los mayas de hoy, la primera humanidad estuvo constituida por enanos que fueron destruidos por un diluvio. La creencia es que la humanidad actual está en su cuarto ciclo pues, la raza primitiva de Yucatán, fue de pequeños hombres sabios que construyeron las grandes ciudades, ahora en ruinas.”
“Estos enanos trabajaban con gran rapidez y hacían su trabajo en la oscuridad porque aún no había aparecido el sol, cuando esto sucedió se volvieron de piedra. Según otro mito, durante este ciclo, las piedras no tenían peso y estos seres diminutos podían moverlas con sólo silbar”, explicó Ella Quintal, investigadora del INAH.
El equipo Península de Yucatán está constituido, a su vez, por los antropólogos y etnógrafos, Patricia Balam, Fidencio Briceño, María Jesús Cen, Jorge Gómez, Martha Medina, Teresa Quiñones, Lourdes Rejón, Alejandro Cabrera e Iván Solís, quienes detallaron que los aluxes protegen las fincas, las quintas, los montes, las milpas, los sembradíos y los pocos henequenales distribuidos en el área.
Sea en una parte recóndita del monte o de la milpa —detalló Patricia Balam—, un Jmeen o “brujo”, es el encargado de la hechura del alux, arux o alux k’ a t, normalmente bajo la petición de algún campesino que necesita de los servicios de cuidador de ese pequeño ser.
“En el proceso de elaboración se le ponen los ojos, las uñas y los dientes (de frijoles), así como un vestido de hoja de maíz, aunque también puede ir desnudo. Después, el Jmeen quema hierbas, prende algunas velas y presenta la figurilla al sol y al dios de la lluvia. Se le agrega sangre y se le vierte un soplido en su espalda, el cual emula el viento, luego el hechicero menciona el nombre del amo”.
De esa manera, el alux asustará con silbidos y pedradas a los ladrones de los productos de la tierra, atacará y castigará a quienes cometen actos “indebidos” en el terreno agrícola, y enviará enfermedades no sólo a los rateros sino también al campesino que se olvida de presentarles ofrendas.
Este “duende” trabaja generalmente en la tarde (cuando el milpero regresa a su casa), lleva encima un sombrero y una escopeta, y se hace acompañar de un perro. No obstante, también descansa martes y viernes, días que se aprovechan para ofrendarle saka (atole de maíz), pues el viento o esencia que el alux lleva en su interior, no afecta a las personas.
En opinión de Patricia Balam, “los mayas pues, piensan al aluxo’ob como un ser consciente, capaz de cumplir sus promesas al milpero, pero también de castigar a los incumplidos y a los transgresores. Se dice de ellos que su espíritu no muere, regresa al lugar de donde vino (monte, gruta, cenote, ruinas)”.
Cuando la relación entre el campesino y el alux debe terminar, en vista de alguna enfermedad, término de la milpa, cambio de dueño del terreno o descontento de su amo por las travesuras que el arux comete, es prudente recurrir al Jmeen para que él le explique las causas de su “despido” y así evitar un daño mayor, ya que estos seres son enviados o creados por las divinidades cristianas.
“Con menor frecuencia, se le considera aliado del diablo, por ello, el campesino debe decidir la conveniencia de tener un alux, si bien éste le dará siete años de buenas cosechas, al término del periodo corre el riesgo de que el “duende” mismo se lo lleve”, relató la antropóloga del INAH.
Una de las particularidades de los aluxo’ob, que merece especial atención, es la facultad de mostrar a los Jmeno’ob a desarrollar el trabajo como especialistas rituales. Los “elegidos” deben aceptar las enseñanzas (diferentes rituales agrícolas y de aflicción), de lo contrario sufren enfermedades o la muerte.
Una vez completado el aprendizaje, el miedo desaparece y los Jmeno’ob reciben tanto conocimiento que muchas veces les resulta inexplicable, pues una amplia variedad de adivinaciones, ofrendas, oraciones y rezos, son asimilados por los hechiceros”, concluyó Patricia Balam.
30 ene 2009
Arqueólogos hacen ofrendas a duendes mayas antes de explorar sus ruinas
Mérida, Yuc., (EFE).- Los antiguos mayas tenían duendes en su panteón fantástico y aún hoy se les pide permiso con ofrendas para explorar las ruinas de esta civilización, señaló hoy el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de México.
A los duendes o 'aluxes', residentes de las zonas arqueológicas de la península de Yucatán, cuna de los mayas, todavía se les realizan ceremonias por parte de arqueólogos y trabajadores para solicitar su aprobación.
Los investigadores han encontrado en algunos sitios arqueológicos antiguas ofrendas realizadas a estos pequeños seres, figuras de 5 a 20 centímetros de altura, hechas de barro, cera, piedra, madera, tela u hoja de maíz.
El antiguo ritual incluía además nueve gotas de sangre del dedo meñique del campesino que lo realizaba para convertirse en el amo del 'aluxe'.
Algunas de estas ofrendas fueron presentadas hoy en la X Reunión Nacional del Proyecto Etnografía de las Regiones Indígenas de México, que tiene lugar esta semana en Taxco (sur del país) con el tema 'Chamanismo y Nagualismo'.
El nagual, figura prehispánica, era según la tradición un brujo capaz de transformarse en animal.
Algunas de las ofrendas contemporáneas presentadas hoy, tres muñecos de cera en el interior de frascos, fueron encontrados entre las ruinas de Xcambó, en la costa del sureño estado de Yucatán, que podrían aludir a este culto.
'Es posible que sean aluxes, aunque cabe mencionar que dos de esas figuras estaban juntas y bien podría tratarse de un 'amarre' de tipo amoroso', afirmó la antropóloga Ella Quintal coordinadora del proyecto etnográfico del INAH en la zona.
'Lo cierto es que los aluxes son considerados habitantes de las zonas arqueológicas del área', añadió.
Las ofrendas fueron localizadas en 1996, año en que se emprendió el proyecto arqueológico de Xcambó, lugar de peregrinación por su capilla dedicada a la Virgen del mismo nombre.
Los 'aluxes' eran creados para proteger fincas, quintas, montes, milpas y sembradíos, a través de la petición de un campesino a un brujo o 'Jmeen'.
'En el proceso de elaboración se le ponen los ojos, las uñas y los dientes (de fríjoles), así como un vestido de hoja de maíz, aunque también puede ir desnudo', indicó Quintal.
'Después, el Jmeen quema hierbas, prende algunas velas y presenta la figurilla al sol y al dios de la lluvia. Se le agrega sangre y se le vierte un soplido en su espalda, el cual emula el viento, luego el hechicero menciona el nombre del amo', apuntó.
El aluxe asustará con silbidos y pedradas a los ladrones, atacará y castigará a quienes cometen actos 'indebidos' en el terreno agrícola y enviará enfermedades a los rateros y también al campesino que se olvida de presentarles ofrendas, de acuerdo a la leyenda.
Cuando la relación entre campesino y el aluxe debe acabar, es prudente recurrir al Jmeen para que él explique al ser las causas de su 'despido' y así evitar un daño mayor.
'Con menor frecuencia, se le considera aliado del diablo, por ello, el campesino debe decidir la conveniencia de tener un aluxe, si bien éste le dará siete años de buenas cosechas, al término del periodo corre el riesgo de que el 'duende' mismo se lo lleve', relató la antropóloga del INAH.
A los duendes o 'aluxes', residentes de las zonas arqueológicas de la península de Yucatán, cuna de los mayas, todavía se les realizan ceremonias por parte de arqueólogos y trabajadores para solicitar su aprobación.
Los investigadores han encontrado en algunos sitios arqueológicos antiguas ofrendas realizadas a estos pequeños seres, figuras de 5 a 20 centímetros de altura, hechas de barro, cera, piedra, madera, tela u hoja de maíz.
El antiguo ritual incluía además nueve gotas de sangre del dedo meñique del campesino que lo realizaba para convertirse en el amo del 'aluxe'.
Algunas de estas ofrendas fueron presentadas hoy en la X Reunión Nacional del Proyecto Etnografía de las Regiones Indígenas de México, que tiene lugar esta semana en Taxco (sur del país) con el tema 'Chamanismo y Nagualismo'.
El nagual, figura prehispánica, era según la tradición un brujo capaz de transformarse en animal.
Algunas de las ofrendas contemporáneas presentadas hoy, tres muñecos de cera en el interior de frascos, fueron encontrados entre las ruinas de Xcambó, en la costa del sureño estado de Yucatán, que podrían aludir a este culto.
'Es posible que sean aluxes, aunque cabe mencionar que dos de esas figuras estaban juntas y bien podría tratarse de un 'amarre' de tipo amoroso', afirmó la antropóloga Ella Quintal coordinadora del proyecto etnográfico del INAH en la zona.
'Lo cierto es que los aluxes son considerados habitantes de las zonas arqueológicas del área', añadió.
Las ofrendas fueron localizadas en 1996, año en que se emprendió el proyecto arqueológico de Xcambó, lugar de peregrinación por su capilla dedicada a la Virgen del mismo nombre.
Los 'aluxes' eran creados para proteger fincas, quintas, montes, milpas y sembradíos, a través de la petición de un campesino a un brujo o 'Jmeen'.
'En el proceso de elaboración se le ponen los ojos, las uñas y los dientes (de fríjoles), así como un vestido de hoja de maíz, aunque también puede ir desnudo', indicó Quintal.
'Después, el Jmeen quema hierbas, prende algunas velas y presenta la figurilla al sol y al dios de la lluvia. Se le agrega sangre y se le vierte un soplido en su espalda, el cual emula el viento, luego el hechicero menciona el nombre del amo', apuntó.
El aluxe asustará con silbidos y pedradas a los ladrones, atacará y castigará a quienes cometen actos 'indebidos' en el terreno agrícola y enviará enfermedades a los rateros y también al campesino que se olvida de presentarles ofrendas, de acuerdo a la leyenda.
Cuando la relación entre campesino y el aluxe debe acabar, es prudente recurrir al Jmeen para que él explique al ser las causas de su 'despido' y así evitar un daño mayor.
'Con menor frecuencia, se le considera aliado del diablo, por ello, el campesino debe decidir la conveniencia de tener un aluxe, si bien éste le dará siete años de buenas cosechas, al término del periodo corre el riesgo de que el 'duende' mismo se lo lleve', relató la antropóloga del INAH.
29 ene 2009
Respeto a los usos y costumbres de los indígenas en Michoacán prioritario: Lucas Angel
Morelia, Mich., (Mi Morelia).- A fin de atender al sector nativo de Michoacán, el cual está conformado por casi 500 mil habitantes, mediante la Comisión de Cultura Indígena, en la LXXI Legislatura en el Congreso del Estado, se trabaja en la iniciativa de ley que mejore las condiciones de vida de este sector, afirmó el diputado Jesús Lucas Angel.
El diputado presidente de la Comisión, resaltó "durante el año 2008 se realizaron reuniones de la comisión en las cuales participó la Secretaria de los Pueblos Indígenas del Gobierno del Estado, con la finalidad de trabajar en conjunto y en las que se comprometió a trabajar de manera coordinada en una iniciativa para la reforma Constitucional y la ley reglamentaria en materia indígena para Michoacán".
En ese sentido, el legislador perredista abundó: "se nombró un equipo de trabajo conjunto entre la Secretaría de los pueblos indígenas del Gobierno del Estado y la Comisión de Cultura Indígena del Congreso del Estado, esto con la finalidad de unificar criterios y trabajar sobre una propuesta única, así como para la realización de foros de consulta regionales y estatales sobre los derechos de los pueblos indígenas en Michoacán".
Destacó que en el mes de mayo de 2008 se realizaron a cabo reuniones de trabajo con la finalidad de discutir, analizar y dictaminar el sexto informe de Gobierno 2007, en lo relativo a los pueblos indios y derechos y cultura indígena, presentado por el gobernador del Estado el C. Antropólogo Lázaro Cárdenas Batel.
"Se analizó lo relacionado al Estado de Derecho y Gobernabilidad Democrática; Política Social; Reconstruir los tejidos sociales, en lo relativo a derechos y cultura indígena y pueblos indios."
Agregó que del análisis y discusión hecho por la comisión al sexto informe del estado que guarda la administración pública estatal, la comisión dictaminó el informe, el cual fue aprobado por el pleno en sesión del día 5 de julio del 2008.
Además, en el mes de julio de 2008 se realizaron foros a los que se invitó a secretarios técnicos de la comisión de pueblos indígenas de los Estados de San Luis Potosí y de Chiapas, para que expusieran sus experiencias en esta materia, ya que son entidades que cuentan con una ley estatal en materia de derechos indígenas.
En el Encuentro por los Derechos Lingüísticos se firmó por los presidentes de las comisiones de pueblos indígenas de las entidades federativas el "Acuerdo por los Derechos Lingüísticos en la Legislación Nacional" en los que se acordó: Impulsar Leyes para reconocer los Derechos Lingüísticos de los pueblos indígenas, para proteger, preservar, fortalecer y desarrollar las lenguas indígenas de México.
Así como también, participar en la campaña por una cultura de respeto los Derechos Lingüísticos de los pueblos indígenas; participar en una filmación de un documental para promover los Derechos Lingüísticos de los pueblos indígenas del país y programar reuniones de sensibilización con diputados locales, académicos y líderes de organizaciones indígenas para impulsar el respeto a los Derechos Lingüísticos de los pueblos indígenas, entre otros puntos importantes.
Resaltó que los trabajos realizados por la comisión durante el año 2008, están encaminados a mejorar el desarrollo de los pueblos indígenas de Michoacán y sirven de referencia para continuar los trabajos en el año 2009, ya que en este año uno de los objetivos de la comisión es lograr la reforma constitucional para el reconocimiento de los derechos de este sector poblacional.
Por tal razón, Lucas Angel, adelantó, se realizará un trabajo intenso y buscando el consenso de la población involucrada, en lo relacionado a la iniciativa de ley de derechos y cultura indígena, con el objetivo de que este sector poblacional sea tratado con justicia y salga del retraso en el que se encuentra, al contar con todos los servicios.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), en el Conteo de Población y Vivienda 2005 se establece que en Michoacán hay 113 mil 166 personas que hablan lengua indígena; sin embargo, este número podría ser superior, si se toma en cuenta que la población nativa que habita en el Estado es aproximada a los 500 mil.
De la misma forma, agregó el legislador, especialistas señalan que en la historia de Michoacán, a lo largo de los años se han perdido cerca de 16 dialectos, de los 20 existentes en la entidad desde la época prehispánica.
Factores como la modificación de culturas, han ocasionado que este sector solo tenga entre sus dialectos autóctonos el otomí, náhuatl, purépecha y mazahua, los cuales se conservan, pero están en riesgo.
Cabe señalar, que al menos el cinco por ciento de la población indígena del Estado es monolingüe, mientras que el 80 por ciento habla el español y el purépecha.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Geografía e Informática (INEGI), Michoacán es una de las 12 entidades de México que cuenta con más de 100 mil hablantes de lengua indígena, ello representa un 3.6 por ciento de la población total del Estado.
La mayoría de estos indígenas son purépechas (82.5 por ciento), quienes habitan en la región Centro-Norte del Estado; también hay nahuas (2.7 por ciento), que están en el sur del territorio michoacano; pueblos mazahuas y otomíes (0.5 por ciento), que viven en los municipios colindantes con el Estado de México (Hidalgo, Maravatío, Ocampo, Senguio y Zitácuaro), así como otros grupos indígenas minoritarios que, en conjunto, representan un 11.5 por ciento.
Por ello, en el Poder Legislativo, ya se trabaja para lograr un marco legal integral que atienda a este sector poblacional, por lo que se conformará una propuesta de ley consensada con la participación de los ciudadanos que viven en municipios indígenas de la entidad.
El diputado presidente de la Comisión, resaltó "durante el año 2008 se realizaron reuniones de la comisión en las cuales participó la Secretaria de los Pueblos Indígenas del Gobierno del Estado, con la finalidad de trabajar en conjunto y en las que se comprometió a trabajar de manera coordinada en una iniciativa para la reforma Constitucional y la ley reglamentaria en materia indígena para Michoacán".
En ese sentido, el legislador perredista abundó: "se nombró un equipo de trabajo conjunto entre la Secretaría de los pueblos indígenas del Gobierno del Estado y la Comisión de Cultura Indígena del Congreso del Estado, esto con la finalidad de unificar criterios y trabajar sobre una propuesta única, así como para la realización de foros de consulta regionales y estatales sobre los derechos de los pueblos indígenas en Michoacán".
Destacó que en el mes de mayo de 2008 se realizaron a cabo reuniones de trabajo con la finalidad de discutir, analizar y dictaminar el sexto informe de Gobierno 2007, en lo relativo a los pueblos indios y derechos y cultura indígena, presentado por el gobernador del Estado el C. Antropólogo Lázaro Cárdenas Batel.
"Se analizó lo relacionado al Estado de Derecho y Gobernabilidad Democrática; Política Social; Reconstruir los tejidos sociales, en lo relativo a derechos y cultura indígena y pueblos indios."
Agregó que del análisis y discusión hecho por la comisión al sexto informe del estado que guarda la administración pública estatal, la comisión dictaminó el informe, el cual fue aprobado por el pleno en sesión del día 5 de julio del 2008.
Además, en el mes de julio de 2008 se realizaron foros a los que se invitó a secretarios técnicos de la comisión de pueblos indígenas de los Estados de San Luis Potosí y de Chiapas, para que expusieran sus experiencias en esta materia, ya que son entidades que cuentan con una ley estatal en materia de derechos indígenas.
En el Encuentro por los Derechos Lingüísticos se firmó por los presidentes de las comisiones de pueblos indígenas de las entidades federativas el "Acuerdo por los Derechos Lingüísticos en la Legislación Nacional" en los que se acordó: Impulsar Leyes para reconocer los Derechos Lingüísticos de los pueblos indígenas, para proteger, preservar, fortalecer y desarrollar las lenguas indígenas de México.
Así como también, participar en la campaña por una cultura de respeto los Derechos Lingüísticos de los pueblos indígenas; participar en una filmación de un documental para promover los Derechos Lingüísticos de los pueblos indígenas del país y programar reuniones de sensibilización con diputados locales, académicos y líderes de organizaciones indígenas para impulsar el respeto a los Derechos Lingüísticos de los pueblos indígenas, entre otros puntos importantes.
Resaltó que los trabajos realizados por la comisión durante el año 2008, están encaminados a mejorar el desarrollo de los pueblos indígenas de Michoacán y sirven de referencia para continuar los trabajos en el año 2009, ya que en este año uno de los objetivos de la comisión es lograr la reforma constitucional para el reconocimiento de los derechos de este sector poblacional.
Por tal razón, Lucas Angel, adelantó, se realizará un trabajo intenso y buscando el consenso de la población involucrada, en lo relacionado a la iniciativa de ley de derechos y cultura indígena, con el objetivo de que este sector poblacional sea tratado con justicia y salga del retraso en el que se encuentra, al contar con todos los servicios.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), en el Conteo de Población y Vivienda 2005 se establece que en Michoacán hay 113 mil 166 personas que hablan lengua indígena; sin embargo, este número podría ser superior, si se toma en cuenta que la población nativa que habita en el Estado es aproximada a los 500 mil.
De la misma forma, agregó el legislador, especialistas señalan que en la historia de Michoacán, a lo largo de los años se han perdido cerca de 16 dialectos, de los 20 existentes en la entidad desde la época prehispánica.
Factores como la modificación de culturas, han ocasionado que este sector solo tenga entre sus dialectos autóctonos el otomí, náhuatl, purépecha y mazahua, los cuales se conservan, pero están en riesgo.
Cabe señalar, que al menos el cinco por ciento de la población indígena del Estado es monolingüe, mientras que el 80 por ciento habla el español y el purépecha.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Geografía e Informática (INEGI), Michoacán es una de las 12 entidades de México que cuenta con más de 100 mil hablantes de lengua indígena, ello representa un 3.6 por ciento de la población total del Estado.
La mayoría de estos indígenas son purépechas (82.5 por ciento), quienes habitan en la región Centro-Norte del Estado; también hay nahuas (2.7 por ciento), que están en el sur del territorio michoacano; pueblos mazahuas y otomíes (0.5 por ciento), que viven en los municipios colindantes con el Estado de México (Hidalgo, Maravatío, Ocampo, Senguio y Zitácuaro), así como otros grupos indígenas minoritarios que, en conjunto, representan un 11.5 por ciento.
Por ello, en el Poder Legislativo, ya se trabaja para lograr un marco legal integral que atienda a este sector poblacional, por lo que se conformará una propuesta de ley consensada con la participación de los ciudadanos que viven en municipios indígenas de la entidad.
Son chamanes diplomáticos cósmicos
Taxco, Gro., (EFE).- Expertos mexicanos reunidos en el décimo congreso anual del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) reivindicaron hoy la figura de los chamanes como "diplomáticos cósmicos" que median entre las diferentes realidades existentes en el universo.
Bajo el título "Chamanismo y nagualismo", cerca de 80 antropólogos analizan desde ayer y hasta el próximo viernes las prácticas mágicas, curativas y rituales de los indígenas de diversas zonas de México en el congreso celebrado en la ciudad colonial de Taxco.
Los participantes son miembros de algunos de los 20 equipos de investigación distribuidos por distintas regiones indígenas del país, pertenecientes al proyecto nacional Etnografía de las Regiones Indígenas de México.
Saúl Millán, de la Escuela Nacional de Antropología e Historia y coordinador del grupo de la Sierra Norte de Puebla, en el centro de México, explicó que la creencia en esa zona es que el alma de los humanos está dividida en varias partes que deben permanecer unidas.
Cuando no lo están, estos curanderos que practican la medicina tradicional deben recuperar la parte perdida para volver a juntarlas, indicó el especialista, que acuñó el término de "diplomático cósmico".
En su opinión, el tema del chamanismo y del nagualismo es "muy complejo", ya que se trata de "poner en relación los vínculos entre hombres y animales, entre cuerpo y alma, entre objetos y sujetos".
El chamanismo es la capacidad de una persona de relacionarse con objetos de la naturaleza y espíritus en un estado alterado, recurriendo a sustancias psicotrópicas o a través del sueño.
Por su parte, el nagualismo es la capacidad de convertirse en animal o en un objeto de la naturaleza, y de actuar sobre el mundo humano y practicar curaciones.
Ambas son prácticas de medicina tradicional, una práctica usada por "el 40 por ciento de la población", señaló.
El foro pretende destacar más que nunca las diferencias entre los ritos de las distintas regiones mexicanas ya que, como indica la coordinadora de la zona de Michoacán (oeste mexicano), Aída Castilleja, "es importante atender a las particularidades culturales de cada pueblo para poder entender bien el todo".
Para los curanderos de Michoacán, "el diagnóstico de una enfermedad no es una suma de relaciones de causalidad (si tomas tal cosa te va a dar tal efecto), sino que tiene que ver con muchas otras cosas, con relaciones complejas como dónde enfermaste, con quién estabas...", añadió.
La coordinadora de la zona que abarcan los estados norteños Chihuahua-Sonora-Sinaloa, Claudia Harris, dijo, por su parte, que los curanderos de allí tienen una gran dependencia de la botánica para curar y manejan la creencia de que las plantas tienen una especie de fuerza o alma que actúa sobre el cuerpo.
Javier Gutiérrez Sánchez coordina la zona sur de Chiapas, donde abundan diversos grupos mayas, que ven tras la enfermedad la mano del diablo, que sustituye el espíritu de la persona por el mal.
Así, explicó, en Chiapas hay diferentes curanderos para cada uno de los males, algunos tan curiosos como el "mal de la vergüenza de pollo o cerdo".
Este se produce cuando se hace una fiesta en casa y no hay suficiente comida, lo que lleva a la familia a "enfermar de vergüenza".
Bajo el título "Chamanismo y nagualismo", cerca de 80 antropólogos analizan desde ayer y hasta el próximo viernes las prácticas mágicas, curativas y rituales de los indígenas de diversas zonas de México en el congreso celebrado en la ciudad colonial de Taxco.
Los participantes son miembros de algunos de los 20 equipos de investigación distribuidos por distintas regiones indígenas del país, pertenecientes al proyecto nacional Etnografía de las Regiones Indígenas de México.
Saúl Millán, de la Escuela Nacional de Antropología e Historia y coordinador del grupo de la Sierra Norte de Puebla, en el centro de México, explicó que la creencia en esa zona es que el alma de los humanos está dividida en varias partes que deben permanecer unidas.
Cuando no lo están, estos curanderos que practican la medicina tradicional deben recuperar la parte perdida para volver a juntarlas, indicó el especialista, que acuñó el término de "diplomático cósmico".
En su opinión, el tema del chamanismo y del nagualismo es "muy complejo", ya que se trata de "poner en relación los vínculos entre hombres y animales, entre cuerpo y alma, entre objetos y sujetos".
El chamanismo es la capacidad de una persona de relacionarse con objetos de la naturaleza y espíritus en un estado alterado, recurriendo a sustancias psicotrópicas o a través del sueño.
Por su parte, el nagualismo es la capacidad de convertirse en animal o en un objeto de la naturaleza, y de actuar sobre el mundo humano y practicar curaciones.
Ambas son prácticas de medicina tradicional, una práctica usada por "el 40 por ciento de la población", señaló.
El foro pretende destacar más que nunca las diferencias entre los ritos de las distintas regiones mexicanas ya que, como indica la coordinadora de la zona de Michoacán (oeste mexicano), Aída Castilleja, "es importante atender a las particularidades culturales de cada pueblo para poder entender bien el todo".
Para los curanderos de Michoacán, "el diagnóstico de una enfermedad no es una suma de relaciones de causalidad (si tomas tal cosa te va a dar tal efecto), sino que tiene que ver con muchas otras cosas, con relaciones complejas como dónde enfermaste, con quién estabas...", añadió.
La coordinadora de la zona que abarcan los estados norteños Chihuahua-Sonora-Sinaloa, Claudia Harris, dijo, por su parte, que los curanderos de allí tienen una gran dependencia de la botánica para curar y manejan la creencia de que las plantas tienen una especie de fuerza o alma que actúa sobre el cuerpo.
Javier Gutiérrez Sánchez coordina la zona sur de Chiapas, donde abundan diversos grupos mayas, que ven tras la enfermedad la mano del diablo, que sustituye el espíritu de la persona por el mal.
Así, explicó, en Chiapas hay diferentes curanderos para cada uno de los males, algunos tan curiosos como el "mal de la vergüenza de pollo o cerdo".
Este se produce cuando se hace una fiesta en casa y no hay suficiente comida, lo que lleva a la familia a "enfermar de vergüenza".
Destacan calidad humana de investigadora musical Henrietta Yurchenco
Músicos tradicionales tsotsiles de San Juan Chamula, Chiapas. Foto de Andrés A. Solis
Ciudad de México, DF., (Notimex).- Aunque se reconocen sus enormes aportaciones a la etnomusicología, diversos investigadores destacaron anoche la calidad humana de la investigadora musical y pianista estadounidense Henrietta Yurchenco (1916-2007), cuyo acervo resguarda desde ahora la Biblioteca de las Artes.
Peter D. Yurchenco donó oficialmente cerca de 40 cajas con la historia personal y los últimos trabajos de su madre, con más de 500 documentos entre grabaciones, partituras, fotografías, cartas, ponencias, discos y documentales que ahora forman parte de los Fondos Especiales de la Biblioteca de las Artes, del Centro Nacional de las Artes.
Como marco a esta donación, se llevó a cabo una mesa de reflexión en la que participaron el investigador estadounidense, Thomas Stanford; el etnomusicólogo, Guillermo Contreras; el director honorario del Instituto Indigenista Interamericano, Guillermo Espinoza; el músico y director de orquesta, Armando Zayas, y la investigadora, Sol Rubín de la Borbolla.
Los ponentes coincidieron en resaltar la calidad humana de Henrietta, quien, dijeron, deja a los investigadores de hoy la tarea del tratamiento del trabajo que ella realizó con el levantamiento fonográfico de los pueblos indígenas.
"Ahora toca la investigación de la propia música y los instrumentos que fueron el objeto de estudio de la especialista, así como la traducción y recuperación de las lenguas indígenas que nos deja en su enorme legado", señalaron.
En su ponencia "Los acervos etnomusicales en México y el legado de Henrietta Yurchenco", Guillermo Contreras se refirió al coraje y carisma de la investigadora, quien gozó de lo que se llama la quinta esencia en la aplicación de su método y trabajo.
Destacó que cautivó a músicos y autoridades, y "en las nuevas tecnologías encontró los procesos de recuperación de la música, fue una mujer con enorme capacidad para renovarse. Se ha hablado poco de su trabajo como maestra", alertó.
Armando Zayas consideró que Yurchenco aportó una manera de acercarse a las tradiciones musicales y dancísticas de los pueblos indígenas.
Mientras que Thomas Stanford destacó que su contribución principal fue su interés por los informantes y la formación-capacitación a una nueva generación de investigadores de la música folclórica.
"Fue una mujer frágil en apariencia, pero con gran determinación y valor personal. Yurchenco luchó por su lugar en el mundo de los hombres", indicó en su ponencia "La presencia de Henrietta Yurchenco en México".
Guillermo Espinoza la bautizó como la "cazadora de cantos indígenas", y recordó que "lo que decía era tan relevante como lo que callaba o sugería".
A su vez, Sol Rubín de la Borbolla destacó que era una mujer que pensaba en los proyectos que había que concluir y los que había que comenzar; "ella no sólo era la parte técnica, sino el encuentro humano y amoroso con sus informantes".
La colección donada a la Biblioteca de las Artes comprende un total de 119 partituras, más de 100 discos compactos con música de géneros como el blues, el jazz y el soul; y música religiosa, instrumental, folclórica perteneciente a diversos países, así como grabaciones de la propia Henrrieta Yurchenco.
También hay una colección de fotografías que contiene imágenes personales y fotos de sus últimas incursiones como investigadora de campo en la provincia mexicana, además de un expediente personal de la propia investigadora.
Otra institución que resguarda una parte del archivo de la etnomusicóloga es la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de México (antes Instituto Nacional Indigenista), que posee la Fonoteca Henrietta Yurchenco.
También, la Biblioteca del Congreso, la entidad cultural más antigua en Estados Unidos, y el Museo Smithsoniano, en Washington.
Entre otras cosas, Yurchenco es recordada por ser la creadora de un programa de música folclórica, el primero en su tipo en la historia de la radio estadounidense.
Para 1942 inició sus investigaciones sobre música folclórica y tradicional, grabando en material magnetofónico interpretaciones de músicos de 16 grupos indígenas de México y Guatemala.
Buscan impulsar en comunidades el orgullo indígena
Oaxaca, Oax., (El Imparcial).- Al igual que en México, comunidades autóctonas de Canadá por mucho tiempo han sido afectadas por el racismo, la desigualdad social y el desinterés del Gobierno por coadyuvar la permanencia de estas culturas, por tal motivo, Anita Tenasco, directora del Centro de Educación Cultural Kitigan Zibi, comunidad aborigen de Anishinabeg, Canadá, señaló que el principal trabajo de esta institución es generar el orgullo indígena entre los habitantes de esta comunidad.
Tenasco explica, que lamentablemente durante muchos años, la mayoría de las comunidades autóctonas del mundo siempre han sido blanco de discriminación y abandono, “sin importar que hayan sido ellas las que más aportan a la cultura mundial, este desprecio ha logrado que los habitantes renieguen sus raíces y se llegue al borde de la desaparición de etnias; por tal motivo y para que esto no suceda, es importante crear en las personas un sentimiento de orgullo que fortalezca su cultura”.
En el caso particular de su país, la especialista canadiense comento: “En este centro queremos demostrar qué es la historia para la misma comunidad Algonquin, cuál fue y cuál es la situación de la comunidad, hacerlos sentir orgullosos de sus orígenes, ya que durante muchos años han estado relegados por el Gobierno y la misma sociedad canadiense, han sufrido mucha represión, han sido oprimidos y han tratado de ser desaparecidos. Ahora que han resistido, es importante demostrar que es un orgullo formar parte de comunidades indígenas como ésta”.
El centro comunitario que dirige, fue creado por los habitantes de la comunidad de Algonquin, quienes a través de este lugar, demuestran su cultura, y al mismo tiempo, buscan impulsar la educación y así reforzar sus raíces ancestrales para que su gente y los del exterior, la conozcan y la valoren.
Al igual que en nuestro país, en Canadá existe un gran número de comunidades autóctonas, en total 640, que a través de proyectos impulsados a través de estos centros y museos comunitarios, ha enfrentado al tiempo. Por tal motivo, para Tenasco, una de las cosas que el gobierno Canadiense debe de hacer es aceptar que existen estas comunidades autóctonas y que tienen en sus tradiciones su forma de trabajar y vivir, “ellos deben de abrir sus mentes para que estas comunidades puedan sobrevivir, pues tienen un importancia histórica y cultural. Lo importante es que se respete su identidad”.
Anita Tenasco, quien es partícipe del Tercer Taller de Facilitadores de Museos Comunitarios de América, que se realiza en Oaxaca, ha señalado que este tipo de encuentros facilitan el intercambio y conocimiento de ideas entre los representantes de museos de este tipo.
Por lo anterior, y debido a la importancia que estos encuentros arraigan, pretende integrarse a la Unión de Museos Comunitarios de Oaxaca, A.C. (UMCO), unión que permite este taller.
Tenasco explica, que lamentablemente durante muchos años, la mayoría de las comunidades autóctonas del mundo siempre han sido blanco de discriminación y abandono, “sin importar que hayan sido ellas las que más aportan a la cultura mundial, este desprecio ha logrado que los habitantes renieguen sus raíces y se llegue al borde de la desaparición de etnias; por tal motivo y para que esto no suceda, es importante crear en las personas un sentimiento de orgullo que fortalezca su cultura”.
En el caso particular de su país, la especialista canadiense comento: “En este centro queremos demostrar qué es la historia para la misma comunidad Algonquin, cuál fue y cuál es la situación de la comunidad, hacerlos sentir orgullosos de sus orígenes, ya que durante muchos años han estado relegados por el Gobierno y la misma sociedad canadiense, han sufrido mucha represión, han sido oprimidos y han tratado de ser desaparecidos. Ahora que han resistido, es importante demostrar que es un orgullo formar parte de comunidades indígenas como ésta”.
El centro comunitario que dirige, fue creado por los habitantes de la comunidad de Algonquin, quienes a través de este lugar, demuestran su cultura, y al mismo tiempo, buscan impulsar la educación y así reforzar sus raíces ancestrales para que su gente y los del exterior, la conozcan y la valoren.
Al igual que en nuestro país, en Canadá existe un gran número de comunidades autóctonas, en total 640, que a través de proyectos impulsados a través de estos centros y museos comunitarios, ha enfrentado al tiempo. Por tal motivo, para Tenasco, una de las cosas que el gobierno Canadiense debe de hacer es aceptar que existen estas comunidades autóctonas y que tienen en sus tradiciones su forma de trabajar y vivir, “ellos deben de abrir sus mentes para que estas comunidades puedan sobrevivir, pues tienen un importancia histórica y cultural. Lo importante es que se respete su identidad”.
Anita Tenasco, quien es partícipe del Tercer Taller de Facilitadores de Museos Comunitarios de América, que se realiza en Oaxaca, ha señalado que este tipo de encuentros facilitan el intercambio y conocimiento de ideas entre los representantes de museos de este tipo.
Por lo anterior, y debido a la importancia que estos encuentros arraigan, pretende integrarse a la Unión de Museos Comunitarios de Oaxaca, A.C. (UMCO), unión que permite este taller.
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