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25 dic. 2009

Mujeres indígenas, olvidadas en Navidad

San Juan del Río, Qro., (Rotativo).- En la víspera de la Navidad, cientos de personas salen a las calles de San Juan del Río en busca de los regalos que entregarán esta noche a sus amigos y familiares, así como a ultimar los detalles para la cena, sin embargo no todos tendrán una “Noche buena”, ya que existen personas que no cuentan ni con el dinero, ni con la familia para pasar esta fecha.

Es el caso de las llamadas "Marías", mujeres que se dedican a pedir limosna en las calles; algunas aseguran que han hecho de esta actividad una forma de vida al no poder acceder a algún trabajo, mientras que otras, las más viejas dicen pedir "el peso", al haber sido olvidadas por sus familias.

"Vine a buscar mi Navidad, pero ya nada más pasando me voy a mi rancho... nadie me ocupa en un trabajo por eso ando pidiendo mi limosna", señaló Marcelina Pedro, indígena del poblado de Santiago Mexquititlán, que alrededor de cada mes viene a San Juan del Río a pedir limosna.

Y aunque asegura que es muy poco lo que gana así como el tiempo que le dedica a esta actividad, lo que recauda le alcanza para pagar los 60 pesos que cobra el camión de ida y vuelta a Amealco y de ahí al pueblo en donde vive, "vengo en camión, en el micro de Amealco".

"No dan ya nada, la gente pasa en la calle pero ni da un peso... ya que pasa un rato me voy a comprar tortillas para comer, no me estoy todo el día".

Sin embargo, Juana García de 75 años, proviene del mismo municipio y manifestó que decidió pedir limosna debido a que las servilletas y muñecas que elaboraban ya no le dejaban ganancias.

Además, señaló que comenzó a realizar esta actividad luego de la muerte de su esposo "yo vendía servilleta o muñeca pero la gente no compra, voy a pedir limosna a ver si la gente me da para algo de comer... También iba a Querétaro pero no dejan vender, no nos dejan por eso me vine para acá".

Por otra parte, "María" una mujer de aproximadamente 80 años dijo ser de un poblado cercano a Atlacomulco, en el Estado de México y al igual que Juana, comenzó a pedir limosna, apenas murió su marido.

Comentó que no gana mucho dinero, pero que se trasladó desde su pueblo junto con otros "vecinos" que vienen a San Juan del Río a realizar la misma actividad.

"Vengo de vez en cuando, con unos vecinos ellos están más pa allá... como soy viuda tengo que pedir limosna para comprar algo que comer... Tengo hijos pero ya todos están casados, ellos ven por su familia a veces me llevan algo, un jabón pero ya no se ocupan de mi", indicó.

La situación de estas mujeres se repite en las decenas de personas que durante la noche pernoctan bajo los portales y en el Portal del Diezmo en el centro de esta ciudad y para quienes la Navidad no es una fecha especial, pues no hay ni regalos, ni felicitaciones, ni siquiera algo para cenar.

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