Ciudad de México, DF., (El Universal).- Las adolescentes otomíes Rosa y Lucía trabajaban en las calles de la Zona Rosa como vendedoras hasta que fueron obligadas a prostituirse. Ambas solían jugar en sus tiempos libres en un estacionamiento de la colonia Juárez.
Un día, el dueño del estacionamiento les reclamó por los supuestos daños causados a los automóviles y les advirtió que debían pagarle la reparación. Para cubrir la deuda les propuso trabajar para él.
El Centro Interdisciplinario para el Desarrollo Social (Cides), a cargo de Alicia Vargas, documentó que las adolescentes indígenas fueron obligadas a prostituirse, pues todas las noches, por instrucciones del dueño del lugar y bajo amenazas, debían llegar al estacionamiento.
Durante una semana, el hombre llevó a los clientes al estacionamiento y ahí, fueron golpeadas y sometidas a todo tipo de abusos. Los familiares de ambas se dieron cuenta de la situación hasta que descubrieron que Rosa tenía lesiones en su cuerpo.
Alicia Vargas ejemplificó con este caso los riesgos a los que están expuestos niños, niñas y jóvenes trabajadores que en el caso de los indígenas, son además, migrantes.
Explicó que en las comunidades indígenas el trabajo de los menores de 18 años de edad es una forma de aprendizaje que, a decir de los padres de familia, les ayuda a ser responsables y desarrollar su autonomía, además de que contribuyen con los gastos para la supervivencia familiar.
El problema, dijo, es que las niñas y los niños que trabajan en las calles son más vulnerables a vivir problemas como la violencia, la drogadicción y la explotación sexual.
En el país, según estimaciones del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), 16 mil niños, niñas y adolescentes mexicanos son explotados sexualmente.
En el Distrito Federal, por ejemplo, el estudio del gobierno capitalino sobre “Niños, niñas y jóvenes en el DF” —elaborado en 2002— reveló que de los 14 mil 322 niños de entre 12 y 17 años de edad que fueron identificados y encuestados como niños trabajadores, 0.4% aseguró dedicarse a la prostitución.
La Secretaría del Trabajo y Previsión Social reconoce que los niños trabajadores son más susceptibles a ser víctimas de explotación sexual comercial infantil.
La subsecretaria de inserción laboral de esta dependencia, Patricia Espinosa, señaló: Los niños que son orillados y expulsados por sus familias para trabajar en las calles están a un paso de ser víctimas propicias de la explotación sexual”.
Por ello, aseguró que el gobierno federal se propuso en este sexenio reducir la tasa de trabajo en los niños menores de 14 años, garantizar que no sean objeto de explotación y otros delitos como el abuso sexual, vigilar que quienes tienen permiso legal para trabajar —de los 14 a los 18 años— lo hagan en condiciones dignas y sin riesgos y asegurar que asistan a la escuela.
En materia escolar, 1 millón 71 mil niños, niñas y adolescentes que trabajan no asisten a la escuela.
Begoña Leyra, del Instituto Complutense de Estudios Internacionales, en una investigación realizada entre 2002 y 2003 sobre “Trabajo infantil femenino: las niñas en las calles de la ciudad de México”, documentó algunos casos de acoso contra niñas que trabajan en el mercado de La Merced, la Central de Abasto de Iztapalapa y en el tianguis de Tepito de la colonia Morelos.
Una niña de 12 años, comerciante de la Central de Abasto, relató: “Un señor dice que quiere que me case con él, pero yo digo que cómo me voy a casar si tengo 12 años, más aparte cómo se va a ver una niña casada con un señor”.
Otro de los testimonios recabados por la investigadora es el de una niña que habita en la colonia Morelos, al norte del Distrito Federal, quien dijo: “Una vez un señor me persiguió...y ahora siempre lo veo...ya le dije a mi papá, y le dijo: si vuelves a molestar a mi hija o te acercas a ella o la persigues no sabes cómo te va a ir, y entonces ya se para por allá y no me persigue”.
Una niña de La Merced comentó: “Mira, me ha pasado mucho (la situación del acoso), porque paso y me siguen las personas, si me regreso, se regresan y me paro con la patrulla y ya no me siguen, pero eso es lo que me ha pasado”.
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4 feb 2009
Flor, una mexicana que desafía las leyes migratorias de Estados Unidos
Ciudad de México, DF., (El Universal).- En el encierro físico pero "en libertad espiritual" vive Flor Crisóstomo desde hace un año. Fue el 28 de enero de 2008 cuando decidió refugiarse en la iglesia metodista unida para no se deportada de Estados Unidos a México, su país de origen. Los últimos 372 días de su vida los ha dedicado a luchar porque paren las redadas y las deportaciones contra los migrantes indocumentados.
Flor de 29 años es mamá soltera de tres hijos, a quienes no ve desde 2001. Los menores viven con su abuela en un poblado del estado de Guerrero, aunque igual que su madre, nacieron en Santo Tomas Jalieza, Oaxaca. "Somos orgullosamente indígenas zapotecas". Un mes tardó entre cruzar el desierto de Sonora y llegar a la ciudad de Chicago, Illinois, donde trabajó como obrera en la fábrica alemana Ifco System.
"El 19 de abril de 2006 cambió mi vida. Íbamos bajando a desayunar y al tratar de llegar al comedor vimos que la compañía estaba rodeada, había agentes de migración adentro. Nos arrestaron, nos subieron a unas camionetas y nos trasladaron a un centro de detención donde estuvimos 30 horas".
Ese día cerca de mil 200 trabajadores indocumentados fueron arrestados por autoridades migratorias de Estados Unidos en varias sucursales de la misma fábrica. "Así empezó el terrorismo de las redadas que los latinos hemos vivido en estos tres últimos años", denuncia Flor.
Después de dos años de pleito legal, de movilizaciones, de una huelga de hambre y de "mucho apoyo de parte de los organismos pro migrantes, el juez nos dijo a los 26 que no aceptamos la salida voluntaria que el 28 de enero de 2008 teníamos que abandonar el país, mis 25 compañeros se fueron, pero yo decidí quedarme porque no me pareció justo que ahí se terminara toda nuestra lucha".
Desde la iglesia metodista Adalberto, ubicada en el barrio de Humbolt Park en Chicago, Flor organiza, administra, crea, enseña, ora y se comunica con el mundo vía Internet y por teléfono, su afán de seguir en ese país es: "conseguir que el actual gobierno emita una moratoria para que se detengan las redadas y deportaciones y luchar por la integración de las familias de los migrantes".
Hace 372 días, a las 11:30 de la mañana entró y no ha vuelto a salir, sabe que poner un pie en la calle puede significar su deportación, el final de su lucha política o 10 años de cárcel por desobedecer la orden de un juez. "El encierro no es un castigo, es la forma en que Dios me está enseñando a estar orgullosa de mi origen indígena, de mi papel como mujer en esta sociedad y de mi gente que vive en la incertidumbre".
"AHORA ESTOY MÁS ACOMPAÑADA"
Serena y pausada en su plática, vía telefónica, reconoce que si se reabriera su proceso tendría que ser en el ámbito federal, lo cual con la orden de un juez los "US Marshals podrían romper las puertas de la iglesia y entrar por mi, pero por ahora mi caso está en limbo migratorio. No tiene solución más que un perdón presidencial".
En sus horas de soledad y aislamiento, prepara movilizaciones, cartas a senadores y diputados estadounidenses, contesta correos y se mantiene en comunicación con líderes de organizaciones de pro migrantes en todo el país, estudia las leyes de Estados Unidos, escribe en su blog (http://floresiste.wordpress.com/), trabaja con un grupo de jóvenes de diferentes nacionalidades con quienes realiza campañas para difundir el respeto al trabajo de los indocumentados.
"Esos jóvenes son los que me apoyan en la venta de las artesanías que realizo desde aquí". Flor mantiene a su madre y sus tres hijos elaborando collares, pulseras y aretes de conchas, plumas, tejidos y bordados.
Su primer y último pensamiento es el bienestar y la salud de sus hijos, quienes la apoyan para que continúe su movimiento y no se regrese a México. "Para ellos, yo represento a los millones de mexicanos indocumentados en Estados Unidos que temen salir a la calle por miedo a la migra".
Cuando se le cae el ánimo, Flor reconoce que ahora está más acompañada que antes de ser arrestada. Se ha vuelto un icono en su comunidad. "La gente me visita, me traen comida, me hacen el favor de llevar a lavar mi ropa, estoy rodeada de apoyo y cariño".
"A mis hijos los siento a cada momento en mi corazón y eso me fortalece, cuando veo que mi mensaje no está pasando desapercibido, me refugio en el recuerdo, se que yo no estoy haciendo ningún daño a este país, yo estoy diciendo la verdad de lo que nos pasa a nosotros, de porque tenemos que llegar aquí y porque se desintegran las familias en nuestros países de origen".
Flor de 29 años es mamá soltera de tres hijos, a quienes no ve desde 2001. Los menores viven con su abuela en un poblado del estado de Guerrero, aunque igual que su madre, nacieron en Santo Tomas Jalieza, Oaxaca. "Somos orgullosamente indígenas zapotecas". Un mes tardó entre cruzar el desierto de Sonora y llegar a la ciudad de Chicago, Illinois, donde trabajó como obrera en la fábrica alemana Ifco System.
"El 19 de abril de 2006 cambió mi vida. Íbamos bajando a desayunar y al tratar de llegar al comedor vimos que la compañía estaba rodeada, había agentes de migración adentro. Nos arrestaron, nos subieron a unas camionetas y nos trasladaron a un centro de detención donde estuvimos 30 horas".
Ese día cerca de mil 200 trabajadores indocumentados fueron arrestados por autoridades migratorias de Estados Unidos en varias sucursales de la misma fábrica. "Así empezó el terrorismo de las redadas que los latinos hemos vivido en estos tres últimos años", denuncia Flor.
Después de dos años de pleito legal, de movilizaciones, de una huelga de hambre y de "mucho apoyo de parte de los organismos pro migrantes, el juez nos dijo a los 26 que no aceptamos la salida voluntaria que el 28 de enero de 2008 teníamos que abandonar el país, mis 25 compañeros se fueron, pero yo decidí quedarme porque no me pareció justo que ahí se terminara toda nuestra lucha".
Desde la iglesia metodista Adalberto, ubicada en el barrio de Humbolt Park en Chicago, Flor organiza, administra, crea, enseña, ora y se comunica con el mundo vía Internet y por teléfono, su afán de seguir en ese país es: "conseguir que el actual gobierno emita una moratoria para que se detengan las redadas y deportaciones y luchar por la integración de las familias de los migrantes".
Hace 372 días, a las 11:30 de la mañana entró y no ha vuelto a salir, sabe que poner un pie en la calle puede significar su deportación, el final de su lucha política o 10 años de cárcel por desobedecer la orden de un juez. "El encierro no es un castigo, es la forma en que Dios me está enseñando a estar orgullosa de mi origen indígena, de mi papel como mujer en esta sociedad y de mi gente que vive en la incertidumbre".
"AHORA ESTOY MÁS ACOMPAÑADA"
Serena y pausada en su plática, vía telefónica, reconoce que si se reabriera su proceso tendría que ser en el ámbito federal, lo cual con la orden de un juez los "US Marshals podrían romper las puertas de la iglesia y entrar por mi, pero por ahora mi caso está en limbo migratorio. No tiene solución más que un perdón presidencial".
En sus horas de soledad y aislamiento, prepara movilizaciones, cartas a senadores y diputados estadounidenses, contesta correos y se mantiene en comunicación con líderes de organizaciones de pro migrantes en todo el país, estudia las leyes de Estados Unidos, escribe en su blog (http://floresiste.wordpress.com/), trabaja con un grupo de jóvenes de diferentes nacionalidades con quienes realiza campañas para difundir el respeto al trabajo de los indocumentados.
"Esos jóvenes son los que me apoyan en la venta de las artesanías que realizo desde aquí". Flor mantiene a su madre y sus tres hijos elaborando collares, pulseras y aretes de conchas, plumas, tejidos y bordados.
Su primer y último pensamiento es el bienestar y la salud de sus hijos, quienes la apoyan para que continúe su movimiento y no se regrese a México. "Para ellos, yo represento a los millones de mexicanos indocumentados en Estados Unidos que temen salir a la calle por miedo a la migra".
Cuando se le cae el ánimo, Flor reconoce que ahora está más acompañada que antes de ser arrestada. Se ha vuelto un icono en su comunidad. "La gente me visita, me traen comida, me hacen el favor de llevar a lavar mi ropa, estoy rodeada de apoyo y cariño".
"A mis hijos los siento a cada momento en mi corazón y eso me fortalece, cuando veo que mi mensaje no está pasando desapercibido, me refugio en el recuerdo, se que yo no estoy haciendo ningún daño a este país, yo estoy diciendo la verdad de lo que nos pasa a nosotros, de porque tenemos que llegar aquí y porque se desintegran las familias en nuestros países de origen".
3 feb 2009
Recibe Canadá críticas por discriminación a indígenas y mujeres
Ginebra, Suiza (Notimex).- Canadá recibió hoy duras críticas del Consejo de Derechos Humanos (CDH) de Naciones Unidas por sus "insuficientes esfuerzos" para eliminar la discriminación contra la población autóctona y la marginación a la mujer.
Al presentar el Examen Periódico Universal (EPU) ante el Consejo, el viceministro de Justicia canadiense John Simms destacó que "Canadá tiene una larga tradición con respecto a la libertad, la democracia y la defensa de los derechos humanos".
Simms señaló que en su país prevalece el mandato de la ley apegado a su Constitución y subrayó que Canadá es una sociedad multicultural y multiétnica cuya composición ha sido formada con el tiempo por las diferentes olas de inmigrantes y sus descendientes.
Sin embargo, el grupo de trabajo del Consejo externó su preocupación por los "insuficientes esfuerzos" de Canadá para mejorar la calidad de vida de los grupos más vulnerables y para eliminar todas las formas de discriminación de los grupos aborígenes.
Los miembros del Consejo criticaron que Canadá no haya ratificado hasta ahora la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas.
Recomendaron que el gobierno canadiense tome las medidas necesarias para garantizar el goce de los derechos humanos de las minorías, en especial la africana.
Asimismo varias delegaciones reclamaron a Canadá la falta de eficiencia de la ley para penalizar los actos relacionados a la violencia doméstica y el maltrato a la mujer.
Suiza, al abrir el debate, puso en duda las leyes de inmigración canadiense y las antiterroristas a las que consideró "incoherentes" y muy distantes de lo que se espera de una nación desarrollada y formada a partir de sus pueblos originarios.
Durante la intervención de cada una de las 68 delegaciones, destacó la participación de Cuba, cuyo embajador permanente ante Naciones Unidas, Juan Antonio Fernández, señaló que Canadá está a punto de cumplir su mandato en el CDH y dejar su puesto.
El embajador cubano recordó que la elección de Canadá "estuvo arropada por el recuerdo de su vocación tercermundista y sus buenas credenciales internacionales en materia de derechos humanos".
"Añoramos ese pasado de un Canadá comprometido con las causas más nobles y del lado de los más débiles. Abrigamos la esperanza de que esos tiempos vuelvan", enfatizó Fernández.
Chile, Bolivia, Austria, Pakistán, Brasil, India y Bélgica se mostraron por su parte preocupados por la frecuencia de los conflictos raciales, la segregación de los indígenas y de las comunidades autóctonas y en general de la situación de la mujer en Canadá.
México reconoció a su vez la labor de Canadá para la creación del mecanismo del Examen Periódico Universal y sugirió medidas adicionales para combatir la violencia contra mujeres indígenas y tipificar la violencia doméstica como delito.
Además recomendó a Canadá considerar la ratificación de la convención americana sobre derechos humanos y la convención sobre los derechos de los migrantes y sus familias, así como procesar a los responsables de la muerte de mujeres indígenas.
Otras delegaciones instaron al gobierno de Canadá a reconsiderar el recorte de sus programas contra el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) y el Sida y a implementar las recomendaciones hechas por los diversos mecanismos de Naciones Unidas en materia de Derechos Humanos.
Al presentar el Examen Periódico Universal (EPU) ante el Consejo, el viceministro de Justicia canadiense John Simms destacó que "Canadá tiene una larga tradición con respecto a la libertad, la democracia y la defensa de los derechos humanos".
Simms señaló que en su país prevalece el mandato de la ley apegado a su Constitución y subrayó que Canadá es una sociedad multicultural y multiétnica cuya composición ha sido formada con el tiempo por las diferentes olas de inmigrantes y sus descendientes.
Sin embargo, el grupo de trabajo del Consejo externó su preocupación por los "insuficientes esfuerzos" de Canadá para mejorar la calidad de vida de los grupos más vulnerables y para eliminar todas las formas de discriminación de los grupos aborígenes.
Los miembros del Consejo criticaron que Canadá no haya ratificado hasta ahora la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas.
Recomendaron que el gobierno canadiense tome las medidas necesarias para garantizar el goce de los derechos humanos de las minorías, en especial la africana.
Asimismo varias delegaciones reclamaron a Canadá la falta de eficiencia de la ley para penalizar los actos relacionados a la violencia doméstica y el maltrato a la mujer.
Suiza, al abrir el debate, puso en duda las leyes de inmigración canadiense y las antiterroristas a las que consideró "incoherentes" y muy distantes de lo que se espera de una nación desarrollada y formada a partir de sus pueblos originarios.
Durante la intervención de cada una de las 68 delegaciones, destacó la participación de Cuba, cuyo embajador permanente ante Naciones Unidas, Juan Antonio Fernández, señaló que Canadá está a punto de cumplir su mandato en el CDH y dejar su puesto.
El embajador cubano recordó que la elección de Canadá "estuvo arropada por el recuerdo de su vocación tercermundista y sus buenas credenciales internacionales en materia de derechos humanos".
"Añoramos ese pasado de un Canadá comprometido con las causas más nobles y del lado de los más débiles. Abrigamos la esperanza de que esos tiempos vuelvan", enfatizó Fernández.
Chile, Bolivia, Austria, Pakistán, Brasil, India y Bélgica se mostraron por su parte preocupados por la frecuencia de los conflictos raciales, la segregación de los indígenas y de las comunidades autóctonas y en general de la situación de la mujer en Canadá.
México reconoció a su vez la labor de Canadá para la creación del mecanismo del Examen Periódico Universal y sugirió medidas adicionales para combatir la violencia contra mujeres indígenas y tipificar la violencia doméstica como delito.
Además recomendó a Canadá considerar la ratificación de la convención americana sobre derechos humanos y la convención sobre los derechos de los migrantes y sus familias, así como procesar a los responsables de la muerte de mujeres indígenas.
Otras delegaciones instaron al gobierno de Canadá a reconsiderar el recorte de sus programas contra el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) y el Sida y a implementar las recomendaciones hechas por los diversos mecanismos de Naciones Unidas en materia de Derechos Humanos.
Obispos cobijan a indocumentados
Ciudad de México, DF., (La Jornada).- Los obispos de una docena de diócesis fronterizas nacionales y de Estados Unidos –de Tamaulipas, Nuevo León, Coahuila y Texas– señalaron que el acuerdo migratorio y el cese del hostigamiento a los indocumentados debe formar parte de la agenda bilateral de los gobiernos de México y del país vecino.
Luego de realizar durante varios días una jornada –convocada por el papa Benedicto XVI– a favor del migrante y el refugiado en sus respectivas diócesis, que enfrentan problemas comunes, se pronunciaron por un proyecto que permita a los migrantes tener mejores condiciones de vida, así como reformas a las leyes en la materia.
Además, reconocieron que la ayuda que prestan a este sector de la población, por medio de las casas de migrantes que operan en todas las diócesis fronterizas, es insuficiente ante la creciente problemática y el aumento en el número de deportaciones.
En el documento surgido de esta jornada, los prelados de ambos lados de la frontera ofrecen total respaldo a la reciente declaración del presidente de la Comisión Episcopal de Migración de Estados Unidos y obispo de Salt Lake City, Utah, John Wester, quien apremió a los presidentes de ambas naciones a cooperar en una mejora de la situación de los migrantes en los dos países.
“Pedimos una protección especial y humana para estos migrantes, sea cual fuere su procedencia; una legislación más a favor de ellos y el pleno respeto de sus derechos humanos, que no se ven reducidos ni perdidos por su condición de personas sin documentación”, señala la carta de los prelados, reunidos hace unos días en la iglesia de San Juan del Valle, Texas.
Luego de realizar durante varios días una jornada –convocada por el papa Benedicto XVI– a favor del migrante y el refugiado en sus respectivas diócesis, que enfrentan problemas comunes, se pronunciaron por un proyecto que permita a los migrantes tener mejores condiciones de vida, así como reformas a las leyes en la materia.
Además, reconocieron que la ayuda que prestan a este sector de la población, por medio de las casas de migrantes que operan en todas las diócesis fronterizas, es insuficiente ante la creciente problemática y el aumento en el número de deportaciones.
En el documento surgido de esta jornada, los prelados de ambos lados de la frontera ofrecen total respaldo a la reciente declaración del presidente de la Comisión Episcopal de Migración de Estados Unidos y obispo de Salt Lake City, Utah, John Wester, quien apremió a los presidentes de ambas naciones a cooperar en una mejora de la situación de los migrantes en los dos países.
“Pedimos una protección especial y humana para estos migrantes, sea cual fuere su procedencia; una legislación más a favor de ellos y el pleno respeto de sus derechos humanos, que no se ven reducidos ni perdidos por su condición de personas sin documentación”, señala la carta de los prelados, reunidos hace unos días en la iglesia de San Juan del Valle, Texas.
Denuncian caso de intolerancia religiosa
San Cristóbal de las Casas, Chis., (Reforma).- Autoridades de la comunidad 20 de Noviembre, en el Municipio de Las Margaritas, encarcelaron a ocho indígenas por dejar la religión católica y convertirse en evangélicos, denunció la organización "La Voz de los Mártires".
El abogado Óscar Moha, representante en México de la organización, afirmó que los ocho indígenas tojolabales permanecen privados de su libertad y deben pagar una multa, que aún no ha sido especificada, ya que uno de los acuerdos de esa comunidad es que nadie puede cambiar de religión sin el permiso de la autoridad.
El representante legal explicó que en la comunidad 20 de Noviembre todos profesan la religión católica, a pesar de la fuerte presencia evangélica en la zona.
En un comunicado, precisó que los indígenas Arnulfo Jiménez González, Vinicio González López, Elías Jiménez Jiménez, Octavio Vázquez Pérez, Arturo Jiménez Pérez, Santiago Pérez López, Jaime González Luna y Demetrio Jiménez hicieron saber su decisión de profesar la religión evangélica, por lo que de inmediato los católicos de la comunidad los encarcelaron.
Detalló que para dejarlos en libertad, las autoridades de 20 de Noviembre exigen a los nuevos evangélicos firmar un documento en el que renuncian definitivamente a participar en las reuniones cristianas y paguen sus cuotas para las festividades católicas del lugar, que consisten en unos 700 pesos por familia.
De acuerdo con "La Voz de los Mártires", los católicos son obligados por la iglesia a aportar cantidades que pueden elevarse hasta los 2 mil pesos, dependiendo del cargo que les obliguen a desempeñar, para llevar a cabo ritos religiosos y la compra de veladoras y bebidas alcohólicas en las fiestas locales.
En abril pasado, los católicos de 20 de Noviembre destruyeron un templo de la denominación "Asambleas de Dios" y amenazaron de muerte a sus propietarios, sin que hasta el momento haya habido detenidos o sancionados po tales hechos, acusó el abogado.
El abogado Óscar Moha, representante en México de la organización, afirmó que los ocho indígenas tojolabales permanecen privados de su libertad y deben pagar una multa, que aún no ha sido especificada, ya que uno de los acuerdos de esa comunidad es que nadie puede cambiar de religión sin el permiso de la autoridad.
El representante legal explicó que en la comunidad 20 de Noviembre todos profesan la religión católica, a pesar de la fuerte presencia evangélica en la zona.
En un comunicado, precisó que los indígenas Arnulfo Jiménez González, Vinicio González López, Elías Jiménez Jiménez, Octavio Vázquez Pérez, Arturo Jiménez Pérez, Santiago Pérez López, Jaime González Luna y Demetrio Jiménez hicieron saber su decisión de profesar la religión evangélica, por lo que de inmediato los católicos de la comunidad los encarcelaron.
Detalló que para dejarlos en libertad, las autoridades de 20 de Noviembre exigen a los nuevos evangélicos firmar un documento en el que renuncian definitivamente a participar en las reuniones cristianas y paguen sus cuotas para las festividades católicas del lugar, que consisten en unos 700 pesos por familia.
De acuerdo con "La Voz de los Mártires", los católicos son obligados por la iglesia a aportar cantidades que pueden elevarse hasta los 2 mil pesos, dependiendo del cargo que les obliguen a desempeñar, para llevar a cabo ritos religiosos y la compra de veladoras y bebidas alcohólicas en las fiestas locales.
En abril pasado, los católicos de 20 de Noviembre destruyeron un templo de la denominación "Asambleas de Dios" y amenazaron de muerte a sus propietarios, sin que hasta el momento haya habido detenidos o sancionados po tales hechos, acusó el abogado.
Los triquis “se afincan” en el corazón de California
Greenfield, Estados Unidos (La Opinión de Los Ángeles).— El idioma triqui es como una canción melodiosa y suavecita. La pronunciación de las palabras incluye sonidos guturales ligeros, con pausas alegres y con una variedad de tonos que arrullan. Y es este arrullo el que desde hace casi una década, cubre el verde valle de Greenfield.
Cada mañana en este poblado, la familia de Victoria inicia su rutina. Su esposo, Miguel, trabaja en el cultivo del chícharo; seis de sus ocho hijos se van a la escuela y ella se queda cuidando a los más pequeños. Victoria casi no sale. No sabe hablar inglés ni español, así que su comunicación se limita a los que son de su pueblo y también están acá; lo bueno, es que no son pocos.
La ciudad de Greenfield cuenta con una población de 17,300 habitantes, de los cuales cerca del 90% son hispanos; algunas estimaciones apuntan a hasta 10 mil de ellos podrían ser inmigrantes indígenas de la etnia triqui. Agapito Vázquez, concejal de la ciudad, asegura que son dos mil las familias triquis que residen en este poblado; de acuerdo con cifras del censo, hay un promedio de cinco personas por familia.
La comunidad triqui es originaria de la región mixteca del estado de Oaxaca. Conocido como uno de los grupos más fuertes en términos de resistencia cultural, en los años recientes el pueblo triqui ha sido protagonista de violentas confrontaciones con el gobierno del estado y de represión por parte de grupos paramilitares presuntamente financiados por el propio gobierno.
La escalada de violencia en las comunidades y el abandono del campo por parte del gobierno mexicano, han sido el detonador para la migración triqui. Este pueblo ha encontrado un refugio en el corazón del Valle de Salinas, California, conocido como "la ensaladera" del país, donde los campos son sembrados y cosechados por manos de indígenas oaxaqueños.
La mayoría de estos migrantes ha llegado en la última década. Victoria y su marido llegaron hace seis años y poco a poco fueron trayendo a los cinco hijos que ya tenían; aquí nacieron los tres más pequeños.
Con una sonrisa amplia Victoria abre la puerta de su casa y al entrar, el choque cultural que vive su familia cada día salta a la vista. En la estancia sobresale un televisor y un aparato reproductor de video, pero no hay muebles. En cambio, en la pared hay una serie de clavos de los cuales cuelgan bolsas de plástico con algunas de sus pertenencias; tal como las acomodaba cuando vivía en la casita de tablas de madera que dejó en su pueblo.
Con la ayuda de una intérprete empieza a contar su historia: tiene 36 años y cuando vivía en México no tenía dinero; por eso decidió venir a California.
"En México es más difícil. A estas horas tendría que estar poniendo el maíz y hacer la masa; aquí compro las tortillas ya hechas", dice riendo. "Aquí el doctor revisa a tus niños y si no tienes dinero, te ayudan con su comida".
Eso no significa que las cosas hay sido fáciles. Cuando llegó trabajó en los campos de lechuga: casi nueve horas al día agachada, con dolor de cintura. Ahora no porque cuida a los niños, pero para ayudar a su esposo teje bolsas en su telar de cintura: lo amarra a un árbol en la parte trasera de su jardín, justo bajo la antena de televisión satelital, y ahí empieza a trabajar.
El orgullo triqui
Estela Ramírez es la intérprete de Victoria y conoce de cerca a muchas de las familias migrantes en Greenfield. Al llegar a una casa, con toda confianza toma un huipil tradicional triqui y, tan pronto se lo pone, cambia toda su expresión: se para derechita, levanta el mentón y modela con orgullo.
Estela tiene 20 años y llegó hace dos a esta ciudad proveniente de Oaxaca. Aunque al principio trabajó en el campo, su dominio del triqui y el español ha sido una herramienta para convertirse en intérprete del Centro Binacional para el Desarrollo del Indígena Oaxaqueño (CBDIO). Ahí explica a las mujeres cuáles son los servicios que proporciona el gobierno local en materia de salud, de apoyo para los niños, y les ayuda a comunicarse durante sus visitas al médico o ante las autoridades.
Esta es tal vez la parte más difícil. Aunque las agencias de gobierno proporcionan materiales informativos en español, esto no sirve a quienes sólo hablan triqui y además no saben leer. Es entonces cuando llegan los problemas: una práctica que forma parte del régimen de usos y costumbres en Oaxaca, en California puede ser un delito.
"Nosotros hacemos todo lo posible por “correr la voz” sobre las diferencias legales entre México y California. Toma tiempo decir “estas son nuestras reglas, aquí no puedes golpear a tu mujer”", explica Joe Grebmeier, jefe del Departamento de Policía de Greenfield, quien desde hace cinco años organiza reuniones informativas una vez al mes para atender los asuntos que preocupan a la comunidad.
"A pesar de ello sentimos que no hemos hecho lo suficiente", agrega. "Nuestros agentes reciben capacitación sobre cultura de los inmigrantes oaxaqueños, y algunos de ellos hablan español, pero ninguno habla triqui. A veces tenemos un espacio en Radio Bilingüe; damos una presentación en español, pero para la traducción dependemos de los voluntarios".
Mientras los indígenas hablan en su idioma, intercalan algunas palabras en español: computadora, televisión, abogado; son palabras para las cuales no hay un equivalente en triqui. Tampoco lo hay para la palabra "discriminación".
Pero a pesar de la carga cultural, esta generación, la que trabaja los campos y teje en telar, empieza a dar paso a una nueva, formada por los hijos que llegaron pequeños, que hoy van a la escuela y que aspiran a ser maestros, médicos e intérpretes para ayudar a una comunidad en la cual más del 20% de los habitantes aún vive por debajo del nivel de pobreza.
Los migrantes monolingües se apoyan en sus hijos para incorporarse a la vida estadounidense; ellos les leen, les traducen, los acompañan al doctor y llenan sus documentos. Y mientras el arrullo musical del idioma triqui resuena entre los campos, una nueva generación indígena transforma la vida en el valle y combina sus propios valores con los del país que los está viendo crecer.
Cada mañana en este poblado, la familia de Victoria inicia su rutina. Su esposo, Miguel, trabaja en el cultivo del chícharo; seis de sus ocho hijos se van a la escuela y ella se queda cuidando a los más pequeños. Victoria casi no sale. No sabe hablar inglés ni español, así que su comunicación se limita a los que son de su pueblo y también están acá; lo bueno, es que no son pocos.
La ciudad de Greenfield cuenta con una población de 17,300 habitantes, de los cuales cerca del 90% son hispanos; algunas estimaciones apuntan a hasta 10 mil de ellos podrían ser inmigrantes indígenas de la etnia triqui. Agapito Vázquez, concejal de la ciudad, asegura que son dos mil las familias triquis que residen en este poblado; de acuerdo con cifras del censo, hay un promedio de cinco personas por familia.
La comunidad triqui es originaria de la región mixteca del estado de Oaxaca. Conocido como uno de los grupos más fuertes en términos de resistencia cultural, en los años recientes el pueblo triqui ha sido protagonista de violentas confrontaciones con el gobierno del estado y de represión por parte de grupos paramilitares presuntamente financiados por el propio gobierno.
La escalada de violencia en las comunidades y el abandono del campo por parte del gobierno mexicano, han sido el detonador para la migración triqui. Este pueblo ha encontrado un refugio en el corazón del Valle de Salinas, California, conocido como "la ensaladera" del país, donde los campos son sembrados y cosechados por manos de indígenas oaxaqueños.
La mayoría de estos migrantes ha llegado en la última década. Victoria y su marido llegaron hace seis años y poco a poco fueron trayendo a los cinco hijos que ya tenían; aquí nacieron los tres más pequeños.
Con una sonrisa amplia Victoria abre la puerta de su casa y al entrar, el choque cultural que vive su familia cada día salta a la vista. En la estancia sobresale un televisor y un aparato reproductor de video, pero no hay muebles. En cambio, en la pared hay una serie de clavos de los cuales cuelgan bolsas de plástico con algunas de sus pertenencias; tal como las acomodaba cuando vivía en la casita de tablas de madera que dejó en su pueblo.
Con la ayuda de una intérprete empieza a contar su historia: tiene 36 años y cuando vivía en México no tenía dinero; por eso decidió venir a California.
"En México es más difícil. A estas horas tendría que estar poniendo el maíz y hacer la masa; aquí compro las tortillas ya hechas", dice riendo. "Aquí el doctor revisa a tus niños y si no tienes dinero, te ayudan con su comida".
Eso no significa que las cosas hay sido fáciles. Cuando llegó trabajó en los campos de lechuga: casi nueve horas al día agachada, con dolor de cintura. Ahora no porque cuida a los niños, pero para ayudar a su esposo teje bolsas en su telar de cintura: lo amarra a un árbol en la parte trasera de su jardín, justo bajo la antena de televisión satelital, y ahí empieza a trabajar.
El orgullo triqui
Estela Ramírez es la intérprete de Victoria y conoce de cerca a muchas de las familias migrantes en Greenfield. Al llegar a una casa, con toda confianza toma un huipil tradicional triqui y, tan pronto se lo pone, cambia toda su expresión: se para derechita, levanta el mentón y modela con orgullo.
Estela tiene 20 años y llegó hace dos a esta ciudad proveniente de Oaxaca. Aunque al principio trabajó en el campo, su dominio del triqui y el español ha sido una herramienta para convertirse en intérprete del Centro Binacional para el Desarrollo del Indígena Oaxaqueño (CBDIO). Ahí explica a las mujeres cuáles son los servicios que proporciona el gobierno local en materia de salud, de apoyo para los niños, y les ayuda a comunicarse durante sus visitas al médico o ante las autoridades.
Esta es tal vez la parte más difícil. Aunque las agencias de gobierno proporcionan materiales informativos en español, esto no sirve a quienes sólo hablan triqui y además no saben leer. Es entonces cuando llegan los problemas: una práctica que forma parte del régimen de usos y costumbres en Oaxaca, en California puede ser un delito.
"Nosotros hacemos todo lo posible por “correr la voz” sobre las diferencias legales entre México y California. Toma tiempo decir “estas son nuestras reglas, aquí no puedes golpear a tu mujer”", explica Joe Grebmeier, jefe del Departamento de Policía de Greenfield, quien desde hace cinco años organiza reuniones informativas una vez al mes para atender los asuntos que preocupan a la comunidad.
"A pesar de ello sentimos que no hemos hecho lo suficiente", agrega. "Nuestros agentes reciben capacitación sobre cultura de los inmigrantes oaxaqueños, y algunos de ellos hablan español, pero ninguno habla triqui. A veces tenemos un espacio en Radio Bilingüe; damos una presentación en español, pero para la traducción dependemos de los voluntarios".
Mientras los indígenas hablan en su idioma, intercalan algunas palabras en español: computadora, televisión, abogado; son palabras para las cuales no hay un equivalente en triqui. Tampoco lo hay para la palabra "discriminación".
Pero a pesar de la carga cultural, esta generación, la que trabaja los campos y teje en telar, empieza a dar paso a una nueva, formada por los hijos que llegaron pequeños, que hoy van a la escuela y que aspiran a ser maestros, médicos e intérpretes para ayudar a una comunidad en la cual más del 20% de los habitantes aún vive por debajo del nivel de pobreza.
Los migrantes monolingües se apoyan en sus hijos para incorporarse a la vida estadounidense; ellos les leen, les traducen, los acompañan al doctor y llenan sus documentos. Y mientras el arrullo musical del idioma triqui resuena entre los campos, una nueva generación indígena transforma la vida en el valle y combina sus propios valores con los del país que los está viendo crecer.
El paisaje indígena centraliza el Foro Social Mundial
Belem Do Pará, Brasil (Actualidad Étnica).- El panorama que se ha planteado estos días en el marco del Foro Social Mundial (FSM) ha logrado trascender el folclore y la sensibilización coyuntural que hasta esta edición marcaban las conclusiones del evento año tras año.
La crisis financiera mundial, que parece haber construido un espacio conceptual en el que caben opiniones que hasta ahora se consideraban extremistas, le ha permitido a alguien como Hugo Chávez, Presidente de Venezuela, proponer un “cambio de estrategia, de las trincheras a la ofensiva”, aun sin matizar demasiado cómo este tipo de eventos podrían generar grandes paradigmas, mientras al otro lado del mundo, en el Foro Económico de Davos, los presidentes de Colombia y México hacían campaña por el libre mercado y el comercio basado en exportaciones.
Uno de los elementos que más se citó durante el día dedicado a la Pan-Amazonía en Belém fue precisamente el de la necesidad de cambiar el patrón de desarrollo occidental, neoliberal o capitalista (según las voces) por otro que privilegie el multiculturalismo y los Estados Plurinacionales, una idea planteada por el antropólogo peruano Rodrigo Montoya Rojas con algo de pesimismo a corto plazo, a partir de sensibilizar a sectores de intelectualidad jóvenes para crear conciencia de un asunto demasiado peliagudo para que sea aceptado por los grandes estamentos políticos de los estados nacionales en los próximos años.
Las grandes organizaciones indígenas que participaron en las sesiones, como la Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas (CAOI), la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA) y la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Amazonía Brasileña (COIAB) estuvieron de acuerdo en que este es el momento propicio para el cambio, para inculcar valores basados en el Buen Vivir y en esa visión del respeto a la Naturaleza que ahora comparten muchos occidentales preocupados por los desastres que sobrevienen al cambio climático.
Algunos especialistas, como el sociólogo brasileño Cãndido Grzybowski, que forma parte del Consejo Internacional del FSM, iba más allá al proponer un debate sobre cómo sería ese Buen Vivir para alguien que resida en una megalópolis como São Paulo.
Precisamente esta perspectiva es la que dejó fuera de la amplia reunión matutina que mantuvieron una veintena de movimientos sociales vinculados a la izquierda latinoamericana y los presidentes de Bolivia, Ecuador, Venezuela y Paraguay, al Presidente brasileño Lula da Silva, muy criticado en las Carpas de Pueblos Indígenas y Derechos Colectivos por el Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC) que, recordemos, prioriza en inversión de energía y combustibles (el 55%), concretamente en la explotación de hidrocarburos e infraestructura hidroeléctrica.
En este encuentro colectivista se habló de proteccionismo, de nacionalizar la banca y romper con el desarrollo neocapitalista, destacando la intervención de João Pedro Stedile, dirigente del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), que incluso proponía la creación de una moneda regional para frenar la dependencia del dólar, que podría llamarse “maíz”.
Las comunidades y coordinadoras indígenas, muy bien representadas en el Foro, reclamaron en todo momento unas reglas de soberanía energética mucho más eficientes de cara a minimizar el poder de las empresas transnacionales, sean estas energéticas, de transporte o madereras, y algunas aprovecharon para hacer denuncias concretas, como los Ticuna del Trapecio Amazónico, que se quejaron de los desmanes producidos por pescadores y grandes madereras en sus territorios ancestrales.
Por otro lado, una de las demandas más simbólicas y representativas tenía que ver con la institucionalización del Día Mundial de Movilización en Defensa de la Pachamama, también relacionada con este marco de nuevas políticas verdes que parecen haber aceptado casi todos tras la elección de Barack Obama como nuevo Presidente de los Estados Unidos. Un día, el 12 de octubre, que impulsaría la Minga Global de los Pueblos en torno a todos estos temas como son la plurinacionalidad de los estados, el Buen Vivir, los derechos originarios o la descolonización del saber.
La crisis financiera mundial, que parece haber construido un espacio conceptual en el que caben opiniones que hasta ahora se consideraban extremistas, le ha permitido a alguien como Hugo Chávez, Presidente de Venezuela, proponer un “cambio de estrategia, de las trincheras a la ofensiva”, aun sin matizar demasiado cómo este tipo de eventos podrían generar grandes paradigmas, mientras al otro lado del mundo, en el Foro Económico de Davos, los presidentes de Colombia y México hacían campaña por el libre mercado y el comercio basado en exportaciones.
Uno de los elementos que más se citó durante el día dedicado a la Pan-Amazonía en Belém fue precisamente el de la necesidad de cambiar el patrón de desarrollo occidental, neoliberal o capitalista (según las voces) por otro que privilegie el multiculturalismo y los Estados Plurinacionales, una idea planteada por el antropólogo peruano Rodrigo Montoya Rojas con algo de pesimismo a corto plazo, a partir de sensibilizar a sectores de intelectualidad jóvenes para crear conciencia de un asunto demasiado peliagudo para que sea aceptado por los grandes estamentos políticos de los estados nacionales en los próximos años.
Las grandes organizaciones indígenas que participaron en las sesiones, como la Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas (CAOI), la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA) y la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Amazonía Brasileña (COIAB) estuvieron de acuerdo en que este es el momento propicio para el cambio, para inculcar valores basados en el Buen Vivir y en esa visión del respeto a la Naturaleza que ahora comparten muchos occidentales preocupados por los desastres que sobrevienen al cambio climático.
Algunos especialistas, como el sociólogo brasileño Cãndido Grzybowski, que forma parte del Consejo Internacional del FSM, iba más allá al proponer un debate sobre cómo sería ese Buen Vivir para alguien que resida en una megalópolis como São Paulo.
Precisamente esta perspectiva es la que dejó fuera de la amplia reunión matutina que mantuvieron una veintena de movimientos sociales vinculados a la izquierda latinoamericana y los presidentes de Bolivia, Ecuador, Venezuela y Paraguay, al Presidente brasileño Lula da Silva, muy criticado en las Carpas de Pueblos Indígenas y Derechos Colectivos por el Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC) que, recordemos, prioriza en inversión de energía y combustibles (el 55%), concretamente en la explotación de hidrocarburos e infraestructura hidroeléctrica.
En este encuentro colectivista se habló de proteccionismo, de nacionalizar la banca y romper con el desarrollo neocapitalista, destacando la intervención de João Pedro Stedile, dirigente del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), que incluso proponía la creación de una moneda regional para frenar la dependencia del dólar, que podría llamarse “maíz”.
Las comunidades y coordinadoras indígenas, muy bien representadas en el Foro, reclamaron en todo momento unas reglas de soberanía energética mucho más eficientes de cara a minimizar el poder de las empresas transnacionales, sean estas energéticas, de transporte o madereras, y algunas aprovecharon para hacer denuncias concretas, como los Ticuna del Trapecio Amazónico, que se quejaron de los desmanes producidos por pescadores y grandes madereras en sus territorios ancestrales.
Por otro lado, una de las demandas más simbólicas y representativas tenía que ver con la institucionalización del Día Mundial de Movilización en Defensa de la Pachamama, también relacionada con este marco de nuevas políticas verdes que parecen haber aceptado casi todos tras la elección de Barack Obama como nuevo Presidente de los Estados Unidos. Un día, el 12 de octubre, que impulsaría la Minga Global de los Pueblos en torno a todos estos temas como son la plurinacionalidad de los estados, el Buen Vivir, los derechos originarios o la descolonización del saber.
Fotógrafa mexicana retrata la vida de los indígenas totonacas de Veracruz
Madrid, España (EFE).- La vida, cultura y tradiciones de los indígenas totonacas, una comunidad originaria de la región del Totonacapán, situada en el norte del Estado mexicano de Veracruz, fue presentada hoy en Madrid por la fotógrafa Alejandra Cerdeño.
Para la elaboración del libro "El arte de ser totonaca", que hoy presentó en la embajada de México en Madrid, Cerdeño convivió durante diez años, "aunque no de manera permanente", con los miembros de la comunidad indígena, tiempo en el que se ganó su confianza y logró ser "parte de la familia".
"Los indígenas no quieren que se les fotografíe, porque piensan que les robas las almas, pero yo les dije que se las tomaba prestadas para dar a conocer su cultura", aseguró la fotógrafa en una entrevista con EFE.
El libro recopila imágenes de la vida cotidiana de la comunidad totonaca, como sus rituales, ceremonias, danzas y tradiciones en general, aunque "también se les puede ver elaborando artesanías o cocinando".
Junto a las fotografías, los textos de trece autores, algunos autóctonos y otros residentes en la zona, recuperan los aspectos más importantes de una cultura que, según Cerdeño, "todavía está viva".
"En su conjunto, el libro es como un códice contemporáneo, ya que es el único que recoge a nivel global la cultura indígena de la región del Totonacapán", explicó.
La obra está incluida en un proyecto más amplio del que forman parte el Festival de la Identidad "Cumbre Tajín" y el Centro de las Artes Indígenas de Veracruz, en el que se enseña la lengua totonaca y se dan clases de artesanía o de elaboración de textiles, entre otras actividades.
"Incluso los curanderos se reúnen allí para intercambiar experiencias y métodos curativos. El Centro es casi la parte más importante del proyecto, y sería bueno poder exportar la experiencia a otros lugares", apuntó Cerdeño.
La fotógrafa, que reconoce haber ido implicándose cada vez más en el proyecto, recuerda especialmente el día que enseñó el resultado de su trabajo, "casa por casa", a los habitantes de la comunidad.
"Entre ellos se encontraban los nietos de un artesano que ya había fallecido y que yo había fotografiado. Al ver que se le daba valor a lo que su abuelo hacía, decidieron recuperar su forma de trabajar", señaló.
Más allá de una mera recopilación de escenas cotidianas, el libro, según la autora, cumple con el objetivo de "despertar la conciencia de lo importante que es mantener la esencia de nuestras culturas".
"En México esa esencia se está perdiendo. Nos estamos olvidando de lo que es estar en contacto con la naturaleza, con la tierra, con lo sencillo y fundamental de la vida", dijo.
El Gobierno del Estado de Veracruz ha colaborado en la edición de "El arte de ser Totonaca", que ha sido presentado recientemente en Chile y Nueva York.
Para la elaboración del libro "El arte de ser totonaca", que hoy presentó en la embajada de México en Madrid, Cerdeño convivió durante diez años, "aunque no de manera permanente", con los miembros de la comunidad indígena, tiempo en el que se ganó su confianza y logró ser "parte de la familia".
"Los indígenas no quieren que se les fotografíe, porque piensan que les robas las almas, pero yo les dije que se las tomaba prestadas para dar a conocer su cultura", aseguró la fotógrafa en una entrevista con EFE.
El libro recopila imágenes de la vida cotidiana de la comunidad totonaca, como sus rituales, ceremonias, danzas y tradiciones en general, aunque "también se les puede ver elaborando artesanías o cocinando".
Junto a las fotografías, los textos de trece autores, algunos autóctonos y otros residentes en la zona, recuperan los aspectos más importantes de una cultura que, según Cerdeño, "todavía está viva".
"En su conjunto, el libro es como un códice contemporáneo, ya que es el único que recoge a nivel global la cultura indígena de la región del Totonacapán", explicó.
La obra está incluida en un proyecto más amplio del que forman parte el Festival de la Identidad "Cumbre Tajín" y el Centro de las Artes Indígenas de Veracruz, en el que se enseña la lengua totonaca y se dan clases de artesanía o de elaboración de textiles, entre otras actividades.
"Incluso los curanderos se reúnen allí para intercambiar experiencias y métodos curativos. El Centro es casi la parte más importante del proyecto, y sería bueno poder exportar la experiencia a otros lugares", apuntó Cerdeño.
La fotógrafa, que reconoce haber ido implicándose cada vez más en el proyecto, recuerda especialmente el día que enseñó el resultado de su trabajo, "casa por casa", a los habitantes de la comunidad.
"Entre ellos se encontraban los nietos de un artesano que ya había fallecido y que yo había fotografiado. Al ver que se le daba valor a lo que su abuelo hacía, decidieron recuperar su forma de trabajar", señaló.
Más allá de una mera recopilación de escenas cotidianas, el libro, según la autora, cumple con el objetivo de "despertar la conciencia de lo importante que es mantener la esencia de nuestras culturas".
"En México esa esencia se está perdiendo. Nos estamos olvidando de lo que es estar en contacto con la naturaleza, con la tierra, con lo sencillo y fundamental de la vida", dijo.
El Gobierno del Estado de Veracruz ha colaborado en la edición de "El arte de ser Totonaca", que ha sido presentado recientemente en Chile y Nueva York.
Indígenas se suman al café orgánico
Tegucigalpa, Honduras (Inter Press).- El cultivo de café orgánico será impulsado en el municipio hondureño de La Campa, en el occidental departamento indígena de Lempira, que busca comercializar el producto en Europa.
Nery Reyes, alcalde de La Campa, dijo a Tierramérica que actualmente gestionan, con recursos de Italia y Alemania, una planta de beneficio ecológico para procesar el café y garantizar al mercado un producto competitivo de calidad. Según la Central de Cooperativas Cafetaleras, desde hace ocho años unas 600 familias cultivan café orgánico en 12 departamentos de Honduras, en unas 2.000 hectáreas de tierras. El café constituye el principal rubro de exportación, genera divisas por 500 millones de dólares anuales, y su producción se encuentra en manos de pequeños productores. El café orgánico es impulsado con fuerza desde hace una década.
Nery Reyes, alcalde de La Campa, dijo a Tierramérica que actualmente gestionan, con recursos de Italia y Alemania, una planta de beneficio ecológico para procesar el café y garantizar al mercado un producto competitivo de calidad. Según la Central de Cooperativas Cafetaleras, desde hace ocho años unas 600 familias cultivan café orgánico en 12 departamentos de Honduras, en unas 2.000 hectáreas de tierras. El café constituye el principal rubro de exportación, genera divisas por 500 millones de dólares anuales, y su producción se encuentra en manos de pequeños productores. El café orgánico es impulsado con fuerza desde hace una década.
2 feb 2009
Explican derechos del migrante en Oaxaca
Por Élfego Gregorio Jiménez, corresponsal
Santiago Jamiltepec, Oax.- Con el objetivo de orientar a las familias de los migrantes, este fin de semana se llevo a cabo en la biblioteca pública una conferencia sobre los derechos civiles, laborales y migratorios de los mexicanos residentes en los Estados Unidos que fue impartida por Jorge Luna Ortega, representante de la Asociación Civil “Enlace Migrante”.
“Yo emigre al vecino país como la mayoría de los paisanos, primero empecé lavando los platos, luego trabajando en el campo, principales lugares en donde son violados los derechos de los migrantes, por eso me interesa dar a conocer que debemos y que no debemos hacer cuando se presentas problemas con nuestros paisanos”, dijo.
El también locutor y promotor de “Radio Cultural”, ubicada en el estado de Florida, comentó ampliamente y con ejemplos cada uno de los derechos que tiene como residentes o migrantes, y destacó las violaciones a los derechos civiles, laborales y migratorios, ya que por desconocimiento o por ignorancia son presa fácil por parte de las autoridades de ese país.
Bajo una charla amena, los presentes realizaron preguntas que despejaron sus dudas sobre casos muy concretos que vivieron recientemente con algún hijo o familiares cercanos, entre ellos los de un desaparecido, encarcelados injustamente.
Luna Ortega, transmitió a través de la estación local, La Voz de la Costa Chica, perteneciente a la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) esta conferencia, que fue escuchada por el auditorio de los pueblos mixtecos, chatinos y amuzgos; zona predominantemente migrante.
El ponente destaco que en 1997 murieron más de siete mil 500 mexicanos, por ello resalto la importancia de conocer las principales reformas migratorias de 1996, los delitos por portación de drogas, delitos menores, violencia intrafamiliar, sobre las organizaciones civiles que prestan ayuda a los paisanos, los consulados mexicanos, entre otros temas.
El salterio en Santiago Apoala Nochistlán

Por René López, corresponsal
Heroica Ciudad de Tlaxiaco, Oaxaca.- En Santiago Apoala, Nochixtlán, Oaxaca, a sus 87 años de edad, don Tiburcio Hernández, y como lo ha hecho desde 1940, sigue tocando el salterio, instrumento musical de cuerdas que al ser pulsadas con un plectro interpreta canciones del género popular, algunos valses, polcas, mazurca y marchas regionales.
Con el instrumento en las rodillas y al lado de su acompañante, Don Manuel Jiménez, persona que a más de 25 años lo acompaña con la guitarra, interpreta canciones del genero popular como Adelita, las mañanitas, la valentina, canción Mixteca, entre otras.
Al término de cada canción platica con nosotros y nos habla con voz quedita que él aprendió a tocar el instrumento de una manera lirica, primero viendo a algunas personas que en su comunidad lo ejecutaban, después aprendió un poco de un maestro que se dedicaba a enseñar este instrumento en la comunidad, quien al morir le heredó el instrumento.
Cuando el maestro murió este instrumento era la pura caja y ya no tenía las cuerdas, por lo que entre sus nietos e hijos compraron las 70 cuerdas que le faltaban y de ahí fue aprendiendo a ejecutar algunas canciones propias de la comunidad con ayuda de algunas personas que ya tenía conocimiento de cómo se tocaba.
Don Tiburcio Hernández, nos ejecutó dos canciones más, la surianita y la milpa de género ranchero, después nos platicó que ha sido llamado a presentar el repertorio del salterio en tres ocasiones a la ciudad de Oaxaca, por más de siete ocasiones a la ciudad de Tlaxiaco a los aniversarios de la radiodifusora cultural indigenista.
Sus recorridos también han sido muy gratos en cada uno de los eventos que se desarrollan en su pueblo natal, Santiago Apoala, donde ha tocado en bodas, bautizos y en las propias fiestas de la comunidad, llevando esta música casi a todos los rincones de la Mixteca y del distrito de Nochixtlán.
Comenta la gente ya ha ido olvidando que la música del salterio, ya que en su comunidad habían varios jóvenes y personas mayores que formaban círculos de estudios para aprender a tocar el salterio, pero a la muerte de uno de los maestros se pierde toda la motivación, y solo él y algunos otros músicos siguieron tocando, el con el salterio y los demás en el acompañamiento de sus guitarras.
Esta música del salterio aun la gente la sigue solicitando en las bodas y bautizos y alguna otra actividad del pueblo, pero ya es poco.
Hoy solo agradece que el instrumento musical lo haya aprendido a tocar a manos de su papa y de gente que ya lo tocaba en el pueblo.
También nos da a conocer que en repetidas ocasiones les ha querido enseñar a sus hijos y ahora a sus nietos pero ellos se oponen a aprender a tocar el salterio.
Este salterio que a decir de Don Tiburcio le costó 40 pesos en 1943, fecha en que lo arreglo en su totalidad ha ido perdiendo su repertorio y piezas tradicionales como valses, poleas y chotises antiguos, así como con piezas populares de compositores contemporáneos.
El Salterio en México
En un apunte el investigador Fernando Híjar da a conocer que el salterio fue muy popular durante todo el Siglo XIX y gran parte del XX. Todavía en los años 70 de la centuria pasada, era frecuente encontrarse músicos callejeros con sus salterios sobre las rodillas tocando en esquinas, cafés y cantinas.
"Buena parte de la música mexicana de origen europeo (vals, polca, mazurca, marcha, pasodoble y chotis) tenía como voz principal al salterio. Durante el Porfiriato, su sonido dominó en los quioscos de las plazas de pueblos y ciudades y en las fiestas patronales".
El salterio es un instrumento cordófono milenario. Sus remotos ascendientes se ubican en Caldea, Babilonia, Egipto, Persia y otras culturas del Oriente Medio. Es hijo de la cítara. En el siglo XI se le llamó "tzantrini" en Grecia, con el significante "pulsar cuerdas".
De la patria de Homero saltó al resto de Europa, incluida España, y desde sus puertos navegó a México en el siglo XVI, de la mano de los conquistadores. El salterio es una tabla romboidal de madera con cuerdas, las cuales pueden ser desde 10 hasta 36.
Híjar: "Esas cuerdas se distribuyen en forma individual o por grupos de dos, tres y hasta cuatro. Hay salterios pequeños, medianos y grandes hasta de un metro de largo. Las cuerdas son preferentemente de metal y se puntean con los dedos, uñas, plumas de ave y dedales".
En Europa se tocan con martinetes, baquetas o macillas y se disponen sobre mesas, como marimbas. En México, sobre las piernas. Hay salterios con voces de tenores, sopranos y requintos, y su sonido es discernible de otros instrumentos cordófonos como la guitarra, el violín o la mandolina, cuyo sonido es el que más se parece al suyo.
La mayoría de los músicos mexicanos del siglo XIX y de bien entrado el XX compusieron obras para salterio, entre ellos Juventino Rosas, Abundio Martínez, Manuel M. Ponce, José Herrera, Alfonso Esparza Oteo, Salvador Morlett, Cucho Monge y Roberto Montedónico.
Entre otros, también figuran Enrique Mora (autor del vals "Alejandra"), Miguel Lerdo de Tejada, Lorenzo Barcelata e Higinio Ruvalcaba. Algunas piezas de Agustín Lara fueron adaptadas para su interpretación con salterio, como "Silverio Pérez" y "Farolito".
Quedan pocos constructores de salterios en México. Miguel Pacheco, la familia del maestro Eulalio Armas, los lauderos de Altzayanca, Tlaxcala, y Victoria Garduño, de la Casa de la Música Mexicana, están empeñados en mantener viva su voz en este mundo.
Ignora presidente municipal a quienes no son de su partido
Por Élfego Gregorio, corresponsal
Santiago Jamiltepec, Oax.- Autoridades municipales de las agencias de este municipio elegidas bajo el sistema de usos y costumbres, otras bajo las siglas del Partido Revolucionario Institucional, son ignorados por el presidente municipal Prisciliano Ramírez García, no son reconocidos oficialmente a pesar de ser electas en asambleas comunitarias, han sido excluidos de los recursos del ramo 33 y 28 (combate a la pobreza e infraestructura básica).
Lo anterior lo dio a conocer el agente municipal de la comunidad del Paso de la Reyna, Cándido Mendoza Jiménez, quien recientemente fue nombrado por el pueblo y desconocido por el presidente municipal, el perredista Prisciliano Ramírez al no querer otorgarle la toma de protesta, ni las credenciales, nombramiento, ni los sellos de la agencia municipal, consideradas una de las más importantes por su número de población.
Las agencias municipales son representaciones comunitarias de la Alcaldía y su número depende de la cantidad de localidades y población en cada municipio de México. Oaxaca es la única entidad del país donde una aprte de sus autoridades públicas son electas por usos y costumbres.
“No nos ha querido atender ese maestro (Prisciliano), solo nos recibe su secretaria, que es una déspota, nos grita, nos ignora y nos humilla, sólo nos dice que el presidente no se encuentra, cuando yo mismo lo vi subir y entrar a su oficina, solo para tramitar las credenciales nos ponen muchos peros”, dijo.
“En una primera ocasión, pedí platicar con Prisciliano, sólo me ignoro y se puso a hablar con su teléfono, su secretaria casi me sacaba del municipio, me dijo que por citatorio me tenían que llamar para hacer la toma de protesta, pero no me dijo cuándo ni dónde, pero sabemos que a los agentes municipales del PRD los trata muy bien, les da buenos viáticos y recursos para sus agencias”, explicó.
Cándido Mendoza advirtió que de no tener respuestas favorables y de continuar esta situación discriminatoria por parte del edil de Jamiltepec, los cerca de 800 ciudadanos tomarán en asamblea general sus propias medidas de presión, entre ellas la toma del palacio municipal para que reconozca a esta autoridad y que libere los recursos que les corresponden y la priorización de obras para este año.
Continúan transportistas con toma de delegación de transito en Pinotepa
Por Élfego Gregorio, corresponsal
Pinotepa Nacional, Oax.- Los integrantes de la Unión de Campesinos Transportistas de Pinotepa Nacional, mantienen por quinto día consecutivo el plantón frente a las oficinas de la delegación regional de transito, para exigir la sustitución de su titular Ángel Heredia López, ya que se ha encargado de violar los acuerdos, informó Martin Navarrete Martínez, presidente de la mencionada unión.
Detalló que el pasado viernes bloquearon las principales avenidas de la ciudad, como parte de las medidas de presión para que las autoridades correspondientes tomen cartas en el asunto, también exigen un alto al “pirataje” que representan los taxis y camionetas que realizan servicio colectivo en rutas foráneas, como es el caso de San Agustín Chayuco y Santa Catarina Mechoacan, sin permisos de la autoridad.
Más de un centenar de concesionarios de servicio mixto aglutinados a la Unión de Campesinos Transportistas de más de 70 comunidades mantienen desde el pasado miércoles bloqueada la oficina de Tránsito.
“Este movimiento solicita y exige al gobierno del estado una solución inmediata a la problemática de transporte generada por la sobrepoblación de taxis en la Costa, de lo contrario aumentaremos las mediadas de presión, en los próximos días de unirán otras uniones del transporte mixto que funciona en esta región, para unirse a la causa”, dijo Navarrete Martínez.
Como un primer acercamiento, los inconformes dialogaron ampliamente con el delegado regional de gobierno, Conrado Rodríguez Peláez, quien aseguró que el gobierno está interesado en darle solución a este conflicto; que como primer avance sería la sustitución del delegado de Tránsito de Pinotepa, Ángel Heredia López y nombrar para este martes por el propio gobernador a un nuevo responsable.
Expertos en cuestiones indígenas se reunirán esta semana en Madrid para abordar la defensa de estos colectivos
Madrid, España (Europa Press).- Expertos en cuestiones indígenas se reunirán a partir del miércoles en Madrid para abordar el papel de Naciones Unidas en la defensa de los derechos de estos colectivos, informó hoy la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), organizadora del seminario.
La reunión, que tendrá lugar en la sede de la AECID, contará con la participación del relator especial de la ONU sobre los derechos de los pueblos indígenas, el estadounidense James Anaya, así como de miembros del Foro Permanente sobre las Cuestiones Indígenas -- establecido en 2000 y que se reúne cada año durante dos semanas en Nueva York-- como el marroquí Hassan Idn Balkassm, el sueco Lars Anders y el español Bartolomé Clavero.
También asistirán miembros del Mecanismo de Expertos sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, que aconseja al Consejo de Derechos Humanos sobre derechos de los pueblos indígenas. Es el caso del sueco John Henriksen; el costarriceño José Carlos Morales; la malasia Jannie Lasimbang; la congoleña Catherine Odimba, el filipino José Molintas, el antiguo relator de la ONU Rodolfo Stavenhagen y la anterior presidenta del Grupo de Trabajo sobre Poblaciones Indígenas, Irene Erica Daes.
Asimismo, se espera la presencia de expertos indígenas venidos de Australia, Bangladesh, Kenia, México y Noruega, entre otros. El encuentro, que se prolongará hasta el viernes, cuenta con la colaboración del Grupo de Trabajo Intercultural Almáciga, precisó la AECID en un comunicado.
La reunión, que tendrá lugar en la sede de la AECID, contará con la participación del relator especial de la ONU sobre los derechos de los pueblos indígenas, el estadounidense James Anaya, así como de miembros del Foro Permanente sobre las Cuestiones Indígenas -- establecido en 2000 y que se reúne cada año durante dos semanas en Nueva York-- como el marroquí Hassan Idn Balkassm, el sueco Lars Anders y el español Bartolomé Clavero.
También asistirán miembros del Mecanismo de Expertos sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, que aconseja al Consejo de Derechos Humanos sobre derechos de los pueblos indígenas. Es el caso del sueco John Henriksen; el costarriceño José Carlos Morales; la malasia Jannie Lasimbang; la congoleña Catherine Odimba, el filipino José Molintas, el antiguo relator de la ONU Rodolfo Stavenhagen y la anterior presidenta del Grupo de Trabajo sobre Poblaciones Indígenas, Irene Erica Daes.
Asimismo, se espera la presencia de expertos indígenas venidos de Australia, Bangladesh, Kenia, México y Noruega, entre otros. El encuentro, que se prolongará hasta el viernes, cuenta con la colaboración del Grupo de Trabajo Intercultural Almáciga, precisó la AECID en un comunicado.
El Convenio 169 de la OIT
Morelia, Mich., (Cambio).- Un instrumento jurídico de carácter internacional, que ha servido como invaluable soporte para reconocer que en los países de América sus naciones tienen conformación pluriétnica, es el llamado Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre Pueblos Indígenas y Tribales en países independientes, aprobado en 1989.
Siendo la principal labor de la OIT promover la justicia social para los trabajadores en todo el mundo, desde el inicio de sus trabajos la organización expresó preocupación por la situación rural, reconociendo que aún habiendo fenómenos sociales en el campo muy parecidos entre el campesinado, no resultaban iguales de región a región y menos aún donde existían poblaciones autóctonas.
En 1957 se aprobó el primer convenio sobre poblaciones indígenas y tribales, conocido como el Convenio 107, y fue la primera vez que un organismo internacional planteaba lineamientos respecto a los indígenas, utilizando el concepto de colectividad, sólo que dicho convenio reflejaba la política de integracionismo y paternalismo que en aquellos años se estaba aplicando a algunos países latinoamericanos.
A medida que se fue cuestionando el enfoque integracionista, los pueblos indígenas, a través de sus organizaciones y las demandas de respeto y participación, se generó un consenso en la OIT en torno a la necesidad de revisar el Convenio 107, y durante su LXXV reunión, en 1988, se discutió y afinó un nuevo proyecto de convenio, manteniendo los aspectos positivos y la filosofía del 107.
Como resultado de las opiniones de organizaciones indígenas y de representantes y especialistas de los países miembros, durante la Conferencia número 76, del 27 de junio de 1989, con 328 votos a favor, uno en contra y 49 abstenciones, fue aprobado el texto del Convenio 169 de la OIT sobre Pueblos Indígenas y Tribales, siendo las dos primeras ratificaciones para su puesta en vigor, las de Noruega y México.
Los principios básicos contenidos en el Convenio 169 son:
-El respeto a las culturas, formas de vida y de organización e instituciones tradicionales de los pueblos indígenas y tribales.
-La participación efectiva de estos pueblos en las decisiones que les afecten.
-El establecimiento de mecanismos adecuados y procedimientos para dar cumplimiento al convenio, de acuerdo a las condiciones de cada país.
La estructura del Convenio 169 contiene, en primer lugar, un preámbulo que resume la explicación sobre las consideraciones más importantes que se tuvieron presentes al elaborar el convenio. Enseguida, se integran ocho partes de contenido y dos de disposiciones generales y finales: 1) Política general. 2) Tierras. 3) Contratación y condiciones de empleo. 4) Formación profesional. 5) Seguridad social y salud. 6) Educación y medios de comunicación. 7) Contactos y cooperación a través de las fronteras. 8) Administración. 9) Disposiciones generales. 10) Disposiciones finales.
Para el convenio, “pueblo” significa consolidar el reconocimiento del derecho de esos grupos a mantener su identidad étnica, diferenciada de la de los demás componentes de la sociedad en la que están insertos, así como el derecho a poseer el sustento territorial y ecológico que precisan.
Las características de los pueblos indígenas es que están formados por comunidades que, teniendo una continuidad histórica con las sociedades anteriores a la invasión, se consideran distintas de otros sectores de las sociedades que ahora prevalecen en lo que fueron sus territorios, o en parte de ellos. Se indica que son diferentes porque tienen una lengua, tradiciones, formas de organización social y cultura propias. Muchas de estas comunidades han permanecido aisladas geográficamente del resto de la sociedad.
La conciencia de identidad indígena o tribal debe considerarse un criterio fundamental para determinar los grupos a los que se aplica el convenio. Sólo aquellos pueblos que aún mantengan y practiquen los rasgos culturales que los distinguen del resto de la sociedad son sujetos del convenio, aunque muchas organizaciones indígenas actualmente plantean que es indígena el (o la) que así lo reivindique (autoadscripción), aún cuando, por diversas situaciones, no resida en su comunidad de origen.
Algunos otros resultados del Convenio 169 son que, por ejemplo:
-Se puede exigir intérprete o traductor cuando una persona monolingüe es acusada o detenida por algún delito, e igual en todos los procedimientos o gestiones legales que la persona realice, sea agrario, administrativo o cualquier otro problema que se refiera a los derechos ciudadanos (artículo 12 del Convenio 169).
-Los pueblos indígenas pueden participar en la utilización, administración y conservación de los recursos naturales existentes en sus tierras. También deben ser consultados por los gobiernos “antes” de emprender o autorizar cualquier programa sobre dichos recursos. Y por otra parte, se establece la posibilidad de participar en los beneficios sobre la explotación de recursos naturales, o de percibir indemnización equitativa por cualquier daño que puedan sufrir como resultado de esas actividades (artículo 15).
-El artículo 17 obliga al Estado a respetar las modalidades tradicionales de tenencia de la tierra y a impedir que se abuse de los pueblos indígenas. A esos pueblos corresponde insistir en que se cumpla. El artículo 21 insiste en el principio de la “consulta”, a partir del reconocimiento de que la mayor parte de los programas han ignorado la especificidad de los pueblos indígenas y sus posibilidades de aportar con tecnologías alternativas que preserven el medio ambiente.
En lo referente a salud, los artículos 24 y 25 del convenio insisten en tomar en cuenta los métodos de prevención, prácticas curativas y medicamentos tradicionales, lo que ha ofrecido la posibilidad de reconocimiento institucional a la medicina tradicional indígena.
En materia educativa, los principios que sugiere el convenio son: 1) el reconocimiento del derecho a la educación, 2) la utilización del idioma materno y 3) los aspectos participativos en la administración y diseño de programas.
El Convenio 169 de la OIT fue sometido en nuestro país al procedimiento constitucional establecido para los tratados internacionales y por lo tanto es parte de la “ley suprema” de la nación, siendo parte de la legislación internacional, cuya obligatoriedad aceptó México.
El doctor Arturo Warman Gryj, siendo director general del Instituto Nacional Indigenista (INI), al prologar la edición del libro Derechos indígenas y el Convenio 169 de la OIT, afirmaba: “En nuestros países la historia de los pueblos indígenas está muy relacionada con el despojo a sus derechos originales. La lucha por recuperarlos ha sido muy difícil y el mejor de sus triunfos es que siguen existiendo”.
Siendo la principal labor de la OIT promover la justicia social para los trabajadores en todo el mundo, desde el inicio de sus trabajos la organización expresó preocupación por la situación rural, reconociendo que aún habiendo fenómenos sociales en el campo muy parecidos entre el campesinado, no resultaban iguales de región a región y menos aún donde existían poblaciones autóctonas.
En 1957 se aprobó el primer convenio sobre poblaciones indígenas y tribales, conocido como el Convenio 107, y fue la primera vez que un organismo internacional planteaba lineamientos respecto a los indígenas, utilizando el concepto de colectividad, sólo que dicho convenio reflejaba la política de integracionismo y paternalismo que en aquellos años se estaba aplicando a algunos países latinoamericanos.
A medida que se fue cuestionando el enfoque integracionista, los pueblos indígenas, a través de sus organizaciones y las demandas de respeto y participación, se generó un consenso en la OIT en torno a la necesidad de revisar el Convenio 107, y durante su LXXV reunión, en 1988, se discutió y afinó un nuevo proyecto de convenio, manteniendo los aspectos positivos y la filosofía del 107.
Como resultado de las opiniones de organizaciones indígenas y de representantes y especialistas de los países miembros, durante la Conferencia número 76, del 27 de junio de 1989, con 328 votos a favor, uno en contra y 49 abstenciones, fue aprobado el texto del Convenio 169 de la OIT sobre Pueblos Indígenas y Tribales, siendo las dos primeras ratificaciones para su puesta en vigor, las de Noruega y México.
Los principios básicos contenidos en el Convenio 169 son:
-El respeto a las culturas, formas de vida y de organización e instituciones tradicionales de los pueblos indígenas y tribales.
-La participación efectiva de estos pueblos en las decisiones que les afecten.
-El establecimiento de mecanismos adecuados y procedimientos para dar cumplimiento al convenio, de acuerdo a las condiciones de cada país.
La estructura del Convenio 169 contiene, en primer lugar, un preámbulo que resume la explicación sobre las consideraciones más importantes que se tuvieron presentes al elaborar el convenio. Enseguida, se integran ocho partes de contenido y dos de disposiciones generales y finales: 1) Política general. 2) Tierras. 3) Contratación y condiciones de empleo. 4) Formación profesional. 5) Seguridad social y salud. 6) Educación y medios de comunicación. 7) Contactos y cooperación a través de las fronteras. 8) Administración. 9) Disposiciones generales. 10) Disposiciones finales.
Para el convenio, “pueblo” significa consolidar el reconocimiento del derecho de esos grupos a mantener su identidad étnica, diferenciada de la de los demás componentes de la sociedad en la que están insertos, así como el derecho a poseer el sustento territorial y ecológico que precisan.
Las características de los pueblos indígenas es que están formados por comunidades que, teniendo una continuidad histórica con las sociedades anteriores a la invasión, se consideran distintas de otros sectores de las sociedades que ahora prevalecen en lo que fueron sus territorios, o en parte de ellos. Se indica que son diferentes porque tienen una lengua, tradiciones, formas de organización social y cultura propias. Muchas de estas comunidades han permanecido aisladas geográficamente del resto de la sociedad.
La conciencia de identidad indígena o tribal debe considerarse un criterio fundamental para determinar los grupos a los que se aplica el convenio. Sólo aquellos pueblos que aún mantengan y practiquen los rasgos culturales que los distinguen del resto de la sociedad son sujetos del convenio, aunque muchas organizaciones indígenas actualmente plantean que es indígena el (o la) que así lo reivindique (autoadscripción), aún cuando, por diversas situaciones, no resida en su comunidad de origen.
Algunos otros resultados del Convenio 169 son que, por ejemplo:
-Se puede exigir intérprete o traductor cuando una persona monolingüe es acusada o detenida por algún delito, e igual en todos los procedimientos o gestiones legales que la persona realice, sea agrario, administrativo o cualquier otro problema que se refiera a los derechos ciudadanos (artículo 12 del Convenio 169).
-Los pueblos indígenas pueden participar en la utilización, administración y conservación de los recursos naturales existentes en sus tierras. También deben ser consultados por los gobiernos “antes” de emprender o autorizar cualquier programa sobre dichos recursos. Y por otra parte, se establece la posibilidad de participar en los beneficios sobre la explotación de recursos naturales, o de percibir indemnización equitativa por cualquier daño que puedan sufrir como resultado de esas actividades (artículo 15).
-El artículo 17 obliga al Estado a respetar las modalidades tradicionales de tenencia de la tierra y a impedir que se abuse de los pueblos indígenas. A esos pueblos corresponde insistir en que se cumpla. El artículo 21 insiste en el principio de la “consulta”, a partir del reconocimiento de que la mayor parte de los programas han ignorado la especificidad de los pueblos indígenas y sus posibilidades de aportar con tecnologías alternativas que preserven el medio ambiente.
En lo referente a salud, los artículos 24 y 25 del convenio insisten en tomar en cuenta los métodos de prevención, prácticas curativas y medicamentos tradicionales, lo que ha ofrecido la posibilidad de reconocimiento institucional a la medicina tradicional indígena.
En materia educativa, los principios que sugiere el convenio son: 1) el reconocimiento del derecho a la educación, 2) la utilización del idioma materno y 3) los aspectos participativos en la administración y diseño de programas.
El Convenio 169 de la OIT fue sometido en nuestro país al procedimiento constitucional establecido para los tratados internacionales y por lo tanto es parte de la “ley suprema” de la nación, siendo parte de la legislación internacional, cuya obligatoriedad aceptó México.
El doctor Arturo Warman Gryj, siendo director general del Instituto Nacional Indigenista (INI), al prologar la edición del libro Derechos indígenas y el Convenio 169 de la OIT, afirmaba: “En nuestros países la historia de los pueblos indígenas está muy relacionada con el despojo a sus derechos originales. La lucha por recuperarlos ha sido muy difícil y el mejor de sus triunfos es que siguen existiendo”.
Geopiratería en Oaxaca… y mucho más
Autora Silvia Ribeiro, investigadora del Grupo ETC
Ciudad de México, DF., (La Jornada).- Según denunció la Unión de Organización de la Sierra Juárez de Oaxaca (Unosjo, 15/1/09), han sido víctimas de un nuevo tipo de apropiación en sus comunidades: la “geopiratería”. Se trata de usar (y abusar) los saberes locales de comunidades indígenas y campesinas, para hacer mapas digitales altamente detallados sobre su geografía, recursos (hidrológicos, de biodiversidad natural y cultivada, arqueológicos, sociales, culturales) para colocar todo esto en páginas electrónicas de acceso abierto, a disposición de quien lo quiera usar. Por ejemplo, corporaciones, instituciones, o el ejército de Estados Unidos, que es quién financió el proyecto en Oaxaca. Que por cierto, antes se realizó en 9 comunidades de la Huasteca Potosina y sigue en la Sierra Tarahumara.
Las implicaciones de este tipo de actividad son tan vastas, que es difícil resumirlas. El mapeo detallado y exacto de los territorios sólo es posible si se extrae el conocimiento local de quienes viven allí. Al procesar estos saberes con nuevas tecnologías, como sistemas de información geográfica digitales, superpuestos a mapas satelitales de acceso libre en Google, se logra un volumen enorme información que no se conocía o no se podía apreciar. Estos mapas son de gran utilidad para fines militares y de contrainsurgencia, pero también para fines industriales (explotación de recursos minerales, vegetales, animales y de biodiversidad, mapeo de accesos carreteros construidos o “necesarios”, fuentes de agua, poblados, mapeo social de la posible resistencia o aceptación a proyectos, etcétera).
El paralelo con la biopiratería es sorprendente: ambas se basan en acceder a los conocimientos –y potencialmente sus recursos– de las comunidades, a partir de los saberes ricos y detallados de su ambiente, para obtener beneficios que en nada favorecen a las comunidades e incluso las pueden perjudicar seriamente. En ambos casos, la entrega voluntaria de datos por parte de las comunidades se consigue gracias a la intermediación de gente local y de universidades o institutos académicos nacionales (con acuerdos internacionales), con aparición puntual de algún gringo, que son quienes realmente dirigen los proyectos. Por detrás, financiaciones oscuras, que constituyen los realmente beneficiados de los proyectos, por ejemplo empresas trasnacionales, o en el caso de la geopiratería, las fuerzas armadas de los Estados Unidos.
Según cuenta la Unosjo, un equipo liderado por el geógrafo estadunidense Peter Herlihy, llegó a la Sierra Juárez en el 2006, para informar y pedir apoyo para un proyecto de mapeo “participativo” titulado “México Indígena”. Herlihy presentó el proyecto como una forma de mapeo digitalizado hecho con y al servicio de las propias comunidades, en el marco de un estudio sobre el impacto del Procede.
Aunque mencionó otros colaboradores del proyecto, como la Sociedad Geográfica Americana (a través de Jerome Dobson, su presidente), la Universidad de Kansas, la Universidad de Carleton, la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (Dr. Miguel Aguilar Robledo) y la Semanart, no mencionó la activa participación de la empresa de tecnología militar Radiante Technologies ni que la financiación provenía de la Oficina de Estudios Militares Foráneos (Foreign Military Studies Office (FMSO por sus siglas en inglés).
No fue olvido. La FMSO se describe como “un centro de investigación y análisis de Actividades de Apoyo de Inteligencia, bajo el Comando de Entrenamiento y Doctrina del Ejército de Estados Unidos (…) que administra y opera el Centro de Inteligencia Conjunto de Reserva de Fort Leavenworth.”
Fort Leavenworth fue el centro militar de comando desde durante la expansión de Estados Unidos sobre territorios indígenas desde 1800 (el genocidio televisivamente llamado “conquista del Oeste”). También el centro de vigilancia y control de poblaciones nativas desde la guerra civil en ese país. Actualmente se enfoca en “ amenazas emergentes y asimétricas a la seguridad nacional de Estados Unidos”, obviamente a partir de su visión del peligro que representan los pueblos indígenas. De ahí su apoyo a este proyecto de geopiratería enfocado en áreas indígenas.
El director de Ft. Leavenworth es David Petraeus, que comandó la División 101 de asalto áreo durante la Operación “Iraqi Freedom” contra el pueblo de Iraq, siendo luego el primer comandante del Comando Multinacional de Seguridad y Transición en Iraq.
Los informes de los “desinteresados” geógrafos del proyecto “México Indígena”, se presentan mensualmente a la FMSO de Fort Leavenworth. Entre muchos otros datos que aparecen en esos informes, que de una simple ojeada erizan los pelos de la nuca, se relata una conversación de los líderes de México Indígena con Petraeus, donde éste afirma que basado en su experiencia en Iraq, “el conocimiento de las culturas es un multiplicador de fuerzas [militares] …el conocimiento del ´terreno´ cultural puede ser tan importante, y a veces más, que el conocimiento del terreno geográfico”. Los líderes de México Indígena agregan orgullosamente que “la cultura y pobladores locales son entonces el ´terreno decisivo´” y que su proyecto logrará completar la descripción digitalizada del ´terreno cultural´ del México indígena. Salvo que ahora están advertidas.
Ciudad de México, DF., (La Jornada).- Según denunció la Unión de Organización de la Sierra Juárez de Oaxaca (Unosjo, 15/1/09), han sido víctimas de un nuevo tipo de apropiación en sus comunidades: la “geopiratería”. Se trata de usar (y abusar) los saberes locales de comunidades indígenas y campesinas, para hacer mapas digitales altamente detallados sobre su geografía, recursos (hidrológicos, de biodiversidad natural y cultivada, arqueológicos, sociales, culturales) para colocar todo esto en páginas electrónicas de acceso abierto, a disposición de quien lo quiera usar. Por ejemplo, corporaciones, instituciones, o el ejército de Estados Unidos, que es quién financió el proyecto en Oaxaca. Que por cierto, antes se realizó en 9 comunidades de la Huasteca Potosina y sigue en la Sierra Tarahumara.
Las implicaciones de este tipo de actividad son tan vastas, que es difícil resumirlas. El mapeo detallado y exacto de los territorios sólo es posible si se extrae el conocimiento local de quienes viven allí. Al procesar estos saberes con nuevas tecnologías, como sistemas de información geográfica digitales, superpuestos a mapas satelitales de acceso libre en Google, se logra un volumen enorme información que no se conocía o no se podía apreciar. Estos mapas son de gran utilidad para fines militares y de contrainsurgencia, pero también para fines industriales (explotación de recursos minerales, vegetales, animales y de biodiversidad, mapeo de accesos carreteros construidos o “necesarios”, fuentes de agua, poblados, mapeo social de la posible resistencia o aceptación a proyectos, etcétera).
El paralelo con la biopiratería es sorprendente: ambas se basan en acceder a los conocimientos –y potencialmente sus recursos– de las comunidades, a partir de los saberes ricos y detallados de su ambiente, para obtener beneficios que en nada favorecen a las comunidades e incluso las pueden perjudicar seriamente. En ambos casos, la entrega voluntaria de datos por parte de las comunidades se consigue gracias a la intermediación de gente local y de universidades o institutos académicos nacionales (con acuerdos internacionales), con aparición puntual de algún gringo, que son quienes realmente dirigen los proyectos. Por detrás, financiaciones oscuras, que constituyen los realmente beneficiados de los proyectos, por ejemplo empresas trasnacionales, o en el caso de la geopiratería, las fuerzas armadas de los Estados Unidos.
Según cuenta la Unosjo, un equipo liderado por el geógrafo estadunidense Peter Herlihy, llegó a la Sierra Juárez en el 2006, para informar y pedir apoyo para un proyecto de mapeo “participativo” titulado “México Indígena”. Herlihy presentó el proyecto como una forma de mapeo digitalizado hecho con y al servicio de las propias comunidades, en el marco de un estudio sobre el impacto del Procede.
Aunque mencionó otros colaboradores del proyecto, como la Sociedad Geográfica Americana (a través de Jerome Dobson, su presidente), la Universidad de Kansas, la Universidad de Carleton, la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (Dr. Miguel Aguilar Robledo) y la Semanart, no mencionó la activa participación de la empresa de tecnología militar Radiante Technologies ni que la financiación provenía de la Oficina de Estudios Militares Foráneos (Foreign Military Studies Office (FMSO por sus siglas en inglés).
No fue olvido. La FMSO se describe como “un centro de investigación y análisis de Actividades de Apoyo de Inteligencia, bajo el Comando de Entrenamiento y Doctrina del Ejército de Estados Unidos (…) que administra y opera el Centro de Inteligencia Conjunto de Reserva de Fort Leavenworth.”
Fort Leavenworth fue el centro militar de comando desde durante la expansión de Estados Unidos sobre territorios indígenas desde 1800 (el genocidio televisivamente llamado “conquista del Oeste”). También el centro de vigilancia y control de poblaciones nativas desde la guerra civil en ese país. Actualmente se enfoca en “ amenazas emergentes y asimétricas a la seguridad nacional de Estados Unidos”, obviamente a partir de su visión del peligro que representan los pueblos indígenas. De ahí su apoyo a este proyecto de geopiratería enfocado en áreas indígenas.
El director de Ft. Leavenworth es David Petraeus, que comandó la División 101 de asalto áreo durante la Operación “Iraqi Freedom” contra el pueblo de Iraq, siendo luego el primer comandante del Comando Multinacional de Seguridad y Transición en Iraq.
Los informes de los “desinteresados” geógrafos del proyecto “México Indígena”, se presentan mensualmente a la FMSO de Fort Leavenworth. Entre muchos otros datos que aparecen en esos informes, que de una simple ojeada erizan los pelos de la nuca, se relata una conversación de los líderes de México Indígena con Petraeus, donde éste afirma que basado en su experiencia en Iraq, “el conocimiento de las culturas es un multiplicador de fuerzas [militares] …el conocimiento del ´terreno´ cultural puede ser tan importante, y a veces más, que el conocimiento del terreno geográfico”. Los líderes de México Indígena agregan orgullosamente que “la cultura y pobladores locales son entonces el ´terreno decisivo´” y que su proyecto logrará completar la descripción digitalizada del ´terreno cultural´ del México indígena. Salvo que ahora están advertidas.
31 ene 2009
Exigirán maestros mayor atención del ISSSTE en Tlaxiaco
Por René López, corresponsal
Tlaxiaco, Oax.- Ante las irregularidades del ISSSTE de la ciudad de Tlaxiaco, la falta de especialidades y medicamentos, la sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) en la región Mixteca de Oaxaca, propone una mesa social en demanda de una atención eficaz y oportuna a estas carencias que sufren los derechos habientes.
El hospital del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los trabajadores de la educación que funciona en este distrito, en la actualidad no cuenta con servicios que son necesarios para la comunidad, aquellos que son elementales para la mujer y los niños, como lo es la Ginecología, medicina preventiva y familiar, falta de laboratorio, Pediatría y otras; ante esta situación los trabajadores de la educación, pedirán a los administradores de la salud mayor atención a este descuido, dio a conocer Raúl Hernández Hernández, representante de este sector.
Los maestros ya han puesto en mesa de discusión esta falta de servicios y será en fechas próximas que los trabajadores de la educación discutan esta problemática, ya que no puede ser posible que siendo los mismos impuestos que se paguen; este centro de salud no tenga las condiciones para atender a una mujer que viene de cualquiera de los 36 municipios que pertenecen a este distrito y que luego de caminar más de 50 kilómetros se encuentre con la situación de que no existe ninguna especialidad.
Muchas de las enfermedades y casos de urgencia tan solo son tratadas con un sinfín de trámites y papeleos para que finalmente sean enviados a la ciudad de Huajuapan y de ahí a la ciudad de Oaxaca, situación que hace que los pacientes ya llega en estado de gravedad e incluso en peligro de muerte.
Sólo exigirán que la atención en la salud sea menos burocrática y que los médicos regresen a fin de que la comunidad derechohabientes tengan los mismos derechos que los que viven en zonas más grandes, ya que en la población de la ciudad de Tlaxiaco, los médicos se han yendo después de que piden su cambio y con ello el abandono de estas especialidades.
Esta exigencia primero se planteará a través de una mesa de diálogo pero de manera contundente con el fin de tomar algunos acuerdos en esta demanda sentida de todos los trabajadores del estado.
Raúl Hernández agregó que el caso de este hospital es una tarea y un asunto de prioridad ya que en fechas próximas será retomado para exigir de manera contundente y tomando medidas de presión para que las especialidades regresen y con ello se dé una atención oportuna a las enfermedades de la comunidad.
Respeto a los indígenas
California, Estados Unidos (Oaxacalifornia).- Es muy penoso lo que ha ocurrido en las últimas semanas con el caso del oaxaqueño Triqui, Marcelino de Jesús Martínez al ser acusado de vender a su hija, pero más penoso es la reacción que varios medios, sobre todo en español, tuvieron con respecto a esta historia.
Los indígenas en México siempre hemos sido objeto de burlas, de malos tratos y de discriminación. Mucho trabajo y años de lucha, nos ha llevado en defender nuestra dignidad y ganarnos el respeto de la población en general.
Situaciones como la de Marcelino, nos dejan ver que todavía no se ha avanzado en gran medida y que el trabajo de muchas organizaciones, tanto aquí en Estados Unidos como en México, debe ser doble.
No sólo deben educar a los que, a juzgar por muchos, somos los ignorantes, sino también a los que con su preparación ignoran la historia y las costumbres de su país.
México, como muchos otros países, tiene un régimen patriarcal en donde el hombre ejerce su poder por ser la cabeza de la familia, sin embargo con el paso de tiempo eso se ha transformado porque la mujer cada vez recorre camino en el aspecto de lograr el respeto y la igualdad de derechos. Todavía falta trabajar más.
En Oaxaca existen prácticas ancestrales que prevalecen entre las comunidades y que claro, ante la sociedad actual son vistas como opresivas – porque lo son en muchos casos –. En la comunidad Triqui, en donde los padres hacen acuerdos matrimoniales a través de la dote monetaria para el compromiso de sus hijos. Lo alarmante para quienes ya vivimos en una sociedad más globalizada, es que los acuerdos matrimoniales son con adolescentes entre los 13, 14 o 15 años de edad.
Esto se presta a muchas malas interepretaciones si no se conoce el aspecto cultural que hay de fondo. Esta práctica no es meramente de los indígenas oaxaqueños, en otras culturas como la china, la indú o la arábica se dan casos como este, aunque en forma distinta.
Es claro que cuando uno emigra a otro país debe respetar las leyes que ahí se rigen y tratar de adaptarse a ellas, eso es indiscutible. Aquí en Estados Unidos, aunque las comunidades de indígenas sean grandes no funcionan las leyes de Usos y Costumbres que en muchos pueblos de Oaxaca aún se implementan, y es de entender que “desaparecer” ciertas actitudes de un momento a otro porque hemos cambiado de residencia, no es una tarea fácil.
El caso de Marcelino no sólo ha sido objeto de “exhibición” de los medios de comunicación amarillistas y sensacionalistas. Se puede entender esa reacción de los medios en inglés que no conocen mucho a nuestra comunidad, pero de los medios en español no tanto porque diversas organizaciones han estado, constantemente explicando los aspectos culturales de estos grupos.
Aprovechando el tan sonado caso que acaparó la atención nacional e internacional, el programa de Eddie Sotelo “El Piolín”, quien se dice defensor de la comunidad inmigrante y que está hombro con hombro con los inmigrantes, no podía pasar por desapercibido tal hecho.
“El Piolín”, locutor con más audiencia en toda la nación, utilizó el caso sólo para burlarse de la situación.
Con engaños, el equipo de producción del elogiado locutor logró hablar con la familia. La hija de 14 años de Marcelino, que apenas habla el español porque su primer lengua es Triqui, tomó la llamada para responder a las preguntas de “El Piolín”.
Mientras la pequeña contestaba a las interrogantes, las burlas tanto de la audiencia como de la cabina, no se hicieron esperar.
Es indignante que un locutor como “El Piolín”, quien defiende a la comunidad inmigrante, utilice su poder para humillar y burlarse de la tragedia como la que está viviendo la familia Martínez.
Lo más lamentable es que ni siquiera por equivocación, se le ocurrió llamar alguna organización de oaxaqueños – que bien conoce – para hablar del caso y tratar de informar a su audiencia sobre esta situación.
Mucho más hubiera enriquecido a su público si en lugar de sólo burlarse de la joven, hubiera explicado lo que hay detrás de toda esa situación.
Sin importar cuál sea el formato de su programa, claro que el locutor puede decir lo que quiera o lo que sus ejecutivos le permitan, hay una palabra que define a quienes trabajamos en un medio de comunicación y se llama, ética.
Para conseguir información y entrevistas, hay que utilizar con frecuencia esta palabra y nunca engañar a nuestros entrevistados. No importa que “El Piolín” no sea periodista y nunca haya estudiado en una universidad, con sus años de experiencia, esto debió aprenderlo en el oficio.
Que pena que su programa sólo lo utilice para darse fama de benefactor y de defensor de los migrantes, y no para informar a la audiencia sobre temas que realmente merecen explicación.
Los indígenas en México siempre hemos sido objeto de burlas, de malos tratos y de discriminación. Mucho trabajo y años de lucha, nos ha llevado en defender nuestra dignidad y ganarnos el respeto de la población en general.
Situaciones como la de Marcelino, nos dejan ver que todavía no se ha avanzado en gran medida y que el trabajo de muchas organizaciones, tanto aquí en Estados Unidos como en México, debe ser doble.
No sólo deben educar a los que, a juzgar por muchos, somos los ignorantes, sino también a los que con su preparación ignoran la historia y las costumbres de su país.
México, como muchos otros países, tiene un régimen patriarcal en donde el hombre ejerce su poder por ser la cabeza de la familia, sin embargo con el paso de tiempo eso se ha transformado porque la mujer cada vez recorre camino en el aspecto de lograr el respeto y la igualdad de derechos. Todavía falta trabajar más.
En Oaxaca existen prácticas ancestrales que prevalecen entre las comunidades y que claro, ante la sociedad actual son vistas como opresivas – porque lo son en muchos casos –. En la comunidad Triqui, en donde los padres hacen acuerdos matrimoniales a través de la dote monetaria para el compromiso de sus hijos. Lo alarmante para quienes ya vivimos en una sociedad más globalizada, es que los acuerdos matrimoniales son con adolescentes entre los 13, 14 o 15 años de edad.
Esto se presta a muchas malas interepretaciones si no se conoce el aspecto cultural que hay de fondo. Esta práctica no es meramente de los indígenas oaxaqueños, en otras culturas como la china, la indú o la arábica se dan casos como este, aunque en forma distinta.
Es claro que cuando uno emigra a otro país debe respetar las leyes que ahí se rigen y tratar de adaptarse a ellas, eso es indiscutible. Aquí en Estados Unidos, aunque las comunidades de indígenas sean grandes no funcionan las leyes de Usos y Costumbres que en muchos pueblos de Oaxaca aún se implementan, y es de entender que “desaparecer” ciertas actitudes de un momento a otro porque hemos cambiado de residencia, no es una tarea fácil.
El caso de Marcelino no sólo ha sido objeto de “exhibición” de los medios de comunicación amarillistas y sensacionalistas. Se puede entender esa reacción de los medios en inglés que no conocen mucho a nuestra comunidad, pero de los medios en español no tanto porque diversas organizaciones han estado, constantemente explicando los aspectos culturales de estos grupos.
Aprovechando el tan sonado caso que acaparó la atención nacional e internacional, el programa de Eddie Sotelo “El Piolín”, quien se dice defensor de la comunidad inmigrante y que está hombro con hombro con los inmigrantes, no podía pasar por desapercibido tal hecho.
“El Piolín”, locutor con más audiencia en toda la nación, utilizó el caso sólo para burlarse de la situación.
Con engaños, el equipo de producción del elogiado locutor logró hablar con la familia. La hija de 14 años de Marcelino, que apenas habla el español porque su primer lengua es Triqui, tomó la llamada para responder a las preguntas de “El Piolín”.
Mientras la pequeña contestaba a las interrogantes, las burlas tanto de la audiencia como de la cabina, no se hicieron esperar.
Es indignante que un locutor como “El Piolín”, quien defiende a la comunidad inmigrante, utilice su poder para humillar y burlarse de la tragedia como la que está viviendo la familia Martínez.
Lo más lamentable es que ni siquiera por equivocación, se le ocurrió llamar alguna organización de oaxaqueños – que bien conoce – para hablar del caso y tratar de informar a su audiencia sobre esta situación.
Mucho más hubiera enriquecido a su público si en lugar de sólo burlarse de la joven, hubiera explicado lo que hay detrás de toda esa situación.
Sin importar cuál sea el formato de su programa, claro que el locutor puede decir lo que quiera o lo que sus ejecutivos le permitan, hay una palabra que define a quienes trabajamos en un medio de comunicación y se llama, ética.
Para conseguir información y entrevistas, hay que utilizar con frecuencia esta palabra y nunca engañar a nuestros entrevistados. No importa que “El Piolín” no sea periodista y nunca haya estudiado en una universidad, con sus años de experiencia, esto debió aprenderlo en el oficio.
Que pena que su programa sólo lo utilice para darse fama de benefactor y de defensor de los migrantes, y no para informar a la audiencia sobre temas que realmente merecen explicación.
Biotecnología apoya comunidades indígenas
Ciudad de México, DF., (ID).- A pesar de la milenaria riqueza cultural con la que cuentan, las comunidades indígenas han sobrevivido con el lastre de la pobreza. La deficiencia de los programas gubernamentales puede ser una de las razones del estancamiento de esta población, que representa más del 10 por ciento del total del país, pero antes que señalar las causas, un grupo de investigadores se han empeñado en buscar las posibles soluciones, y han encontrado en la biotecnología una opción de desarrollo.
La doctora Rosa Martínez Ruiz encabeza este esfuerzo en la Universidad Autónoma Indígena de México (UAIM), en El Fuerte, Sinaloa, donde desde el 2002 se estableció la carrera de Ingeniería Forestal con especialidad en Biotecnología Forestal y Silvicultura, y hace tres años cuentan con la carrera y posgrado en Desarrollo Sustentable, que entre otros objetivos pretenden impulsar el desarrollo de las comunidades indígenas a través de la ciencia y la tecnología.
“Si bien la mejora genética, en su forma más básica, ha sido utilizada por este grupo social desde hace siglos para mejorar los cultivos o en la producción de alimentos, la biotecnología moderna dista de ser un factor de desarrollo en esta población. Los esfuerzos de la UAIM están enfocados en revertir esa situación", comentó en entrevista la investigadora.
Para ello cuentan con un par de estrategias. La primera es la inclusión de jóvenes indígenas en carreras y posgrados orientados en el aprovechamiento de los recursos con importancia económica o ambiental, del que destacan proyectos de investigación como la propagación in vitro de la orquídea conocida como “zapatilla de color dorado” (Cyperidium irapeanum), la producción de biocombustible a partir de la higuera y jatrofa, así como los protocolos de micropropagación de cedro rojo, teca, caoba y eucalipto, entre otros proyectos.
La segunda estrategia está orientada a la información de los beneficios que conlleva el empleo de la biotecnología por parte de los campesinos, pues de acuerdo con la investigadora, en ocasiones son ellos mismos los que rechazan el uso de nuevas tecnologías como parte de una deficiencia en términos informativos. De manera que se pretende involucrar a los estudiantes en la difusión de las investigaciones en su comunidad, además de acercarse a otros niveles educativos para hablar al respecto.
A decir de la doctora Martínez Ruiz, el modelo de desarrollo sustentable por medio de la biotecnología que se pretende implementar en las comunidades indígenas estará basado en investigaciones realizadas por los estudiantes de la propia población, a través de mecanismos de transferencia específicos.
Además, se realizará de tal forma que no represente amenaza para la sobrevivencia de las comunidades, salvaguarde los cultivos alimenticios que actualmente poseen y promuevan la defensa de los saberes ancestrales indígenas, la cultura popular y los derechos de los agricultores.
Finalmente, recordó que la línea de desarrollo por la que se debe optar para las comunidades indígenas de México, debe combinar el fortalecimiento cultural con estrategias modernas de crecimiento.
“La reivindicación de las etnias sobre sus territorios adquiere otro aspecto si se considera que muchos de ellos se encuentran en zonas de alta biodiversidad, por ello, es importante que los beneficios de su aprovechamiento lleguen a sus habitantes, y ese es un reto no sólo científico-tecnológico, sino legal y político”, puntualizó.
La doctora Rosa Martínez Ruiz encabeza este esfuerzo en la Universidad Autónoma Indígena de México (UAIM), en El Fuerte, Sinaloa, donde desde el 2002 se estableció la carrera de Ingeniería Forestal con especialidad en Biotecnología Forestal y Silvicultura, y hace tres años cuentan con la carrera y posgrado en Desarrollo Sustentable, que entre otros objetivos pretenden impulsar el desarrollo de las comunidades indígenas a través de la ciencia y la tecnología.
“Si bien la mejora genética, en su forma más básica, ha sido utilizada por este grupo social desde hace siglos para mejorar los cultivos o en la producción de alimentos, la biotecnología moderna dista de ser un factor de desarrollo en esta población. Los esfuerzos de la UAIM están enfocados en revertir esa situación", comentó en entrevista la investigadora.
Para ello cuentan con un par de estrategias. La primera es la inclusión de jóvenes indígenas en carreras y posgrados orientados en el aprovechamiento de los recursos con importancia económica o ambiental, del que destacan proyectos de investigación como la propagación in vitro de la orquídea conocida como “zapatilla de color dorado” (Cyperidium irapeanum), la producción de biocombustible a partir de la higuera y jatrofa, así como los protocolos de micropropagación de cedro rojo, teca, caoba y eucalipto, entre otros proyectos.
La segunda estrategia está orientada a la información de los beneficios que conlleva el empleo de la biotecnología por parte de los campesinos, pues de acuerdo con la investigadora, en ocasiones son ellos mismos los que rechazan el uso de nuevas tecnologías como parte de una deficiencia en términos informativos. De manera que se pretende involucrar a los estudiantes en la difusión de las investigaciones en su comunidad, además de acercarse a otros niveles educativos para hablar al respecto.
A decir de la doctora Martínez Ruiz, el modelo de desarrollo sustentable por medio de la biotecnología que se pretende implementar en las comunidades indígenas estará basado en investigaciones realizadas por los estudiantes de la propia población, a través de mecanismos de transferencia específicos.
Además, se realizará de tal forma que no represente amenaza para la sobrevivencia de las comunidades, salvaguarde los cultivos alimenticios que actualmente poseen y promuevan la defensa de los saberes ancestrales indígenas, la cultura popular y los derechos de los agricultores.
Finalmente, recordó que la línea de desarrollo por la que se debe optar para las comunidades indígenas de México, debe combinar el fortalecimiento cultural con estrategias modernas de crecimiento.
“La reivindicación de las etnias sobre sus territorios adquiere otro aspecto si se considera que muchos de ellos se encuentran en zonas de alta biodiversidad, por ello, es importante que los beneficios de su aprovechamiento lleguen a sus habitantes, y ese es un reto no sólo científico-tecnológico, sino legal y político”, puntualizó.
Yo’o intandoso, La flor que habla bonito, vínculo de los na’savi con lo sagrado
Taxco, Gro., (La Jornada Guerrero).- Para los indígenas na’savi no es necesario ser chamán, curandero oficial o un erudito en la ciencia del conocimiento de las plantas y la curandería. Tienen como parte de su vida a la planta sagrada yo’o itandoso, un bejuco con propiedades enteógenas que los indígenas de aquella zona utilizan para conocer cual es su mal y las causas del mismo.
La yo’o itandoso es una planta sagrada a la cual hay que pedirle permiso antes de preguntarle y llevar a cabo un ritual específico. Estos datos los expusieron etnólogos investigadores en Guerrero, en la décima reunión nacional del proyecto Etnografía de las regiones indígenas de México en el nuevo milenio.
Dentro de los avances de los trabajos de investigación del equipo de Guerrero constituido por Samuel Villela, Valentina Glockner Fragetti, Esmeralda Belén Hernández Rodríguez y Natalia Gabayet González, se presentó el que se refiere a la capacidad de establecer “comunicación con lo sagrado”, la cual, dijeron los ponentes, “no es exclusiva de los chamanes o na’tuva.
Una fotografía de la planta en mención muestra que tiene una forma parecida a un higo, de hecho, seccionado a la mitad tiene una estructura parecida a éste pero con menos semillas.
La tradición de utilizar la flor que habla bonito no sólo es exclusiva de los na’savi –especificaron–, sino también la utilizan los habitantes del Alto Balsas.
La finalidad de utilizarla, según expusieron los investigadores “es revelar el futuro, la naturaleza y causa de la enfermedad, desgracias y otras dificultades”.
Para poder acceder al mundo del yo’ o itandoso “se solicita permiso poniendo una ofrenda al pie del bejuco, la cual consiste en una tortilla partida en siete pedazos, y siete chiles; después se platica con la planta y se le explica para qué se busca su auxilio”.
La planta también se usa en baño de temazacal para auxiliar en problemas de dolor de huesos, enfriamientos y para desinchamiento de las mujeres puérperas.
Para acceder a los secretos de la flor que habla bonito el bejuco se muele en el metate y “se le platica qué es lo que se quiere saber. El polvo se disuelve en agua y se ingiere solamente después de haberle preguntado, todo en un lugar silencioso, y quien lo bebe debe estar acompañado solamente de dos testigos quienes recojerán las palabras que diga quien está en trance y los movimientos que haga, porque después no recordará nada”.
Según los investigadores, los testimonios de quienes han usado la planta apuntan a que “se tienen visiones y se ve al responsable del robo o la enfermedad en cuestión”.
Asismismo, las mujeres na’savi que fueron entrevistadas tienen la creencia que el yo’o itandoso tiene una esencia “anímica y se refiere al paciente en tercera persona. Una de las mujeres explicó que “la flor habla como nosotras las mujeres”.
Un indígena na’tuva, refirió, según lo expuesto, que al estar bajo los efectos de la planta “se aperecen niñitos cachetones y rosados, para decirte que son parte de la planta, que son el aroma de ella”.
Un hecho que los indígenas reportan es que con el bejuco se puede ver a los muertos , en las fiestas en su honor, ya sea bailando o conviviendo entre sí, pero “cuando se ve un vivo conviviendo con los fallecidos, significa que su muerte está cerca”.
Para conrarrestar los efectos de la yo’o itandoso quienes la usen deberán bañarse cuatro días seguidos con flor de Italanco, “se debe fortar los ojos con ella para limpiarlos y volver a abrirlos ya sin el efectos del yo’ o itandoso.
Através de esta planta los pueblos mixtecos “acceden a ese mundo; es una actividad que no es dificil de manejar”.
La yo’o itandoso es una planta sagrada a la cual hay que pedirle permiso antes de preguntarle y llevar a cabo un ritual específico. Estos datos los expusieron etnólogos investigadores en Guerrero, en la décima reunión nacional del proyecto Etnografía de las regiones indígenas de México en el nuevo milenio.
Dentro de los avances de los trabajos de investigación del equipo de Guerrero constituido por Samuel Villela, Valentina Glockner Fragetti, Esmeralda Belén Hernández Rodríguez y Natalia Gabayet González, se presentó el que se refiere a la capacidad de establecer “comunicación con lo sagrado”, la cual, dijeron los ponentes, “no es exclusiva de los chamanes o na’tuva.
Una fotografía de la planta en mención muestra que tiene una forma parecida a un higo, de hecho, seccionado a la mitad tiene una estructura parecida a éste pero con menos semillas.
La tradición de utilizar la flor que habla bonito no sólo es exclusiva de los na’savi –especificaron–, sino también la utilizan los habitantes del Alto Balsas.
La finalidad de utilizarla, según expusieron los investigadores “es revelar el futuro, la naturaleza y causa de la enfermedad, desgracias y otras dificultades”.
Para poder acceder al mundo del yo’ o itandoso “se solicita permiso poniendo una ofrenda al pie del bejuco, la cual consiste en una tortilla partida en siete pedazos, y siete chiles; después se platica con la planta y se le explica para qué se busca su auxilio”.
La planta también se usa en baño de temazacal para auxiliar en problemas de dolor de huesos, enfriamientos y para desinchamiento de las mujeres puérperas.
Para acceder a los secretos de la flor que habla bonito el bejuco se muele en el metate y “se le platica qué es lo que se quiere saber. El polvo se disuelve en agua y se ingiere solamente después de haberle preguntado, todo en un lugar silencioso, y quien lo bebe debe estar acompañado solamente de dos testigos quienes recojerán las palabras que diga quien está en trance y los movimientos que haga, porque después no recordará nada”.
Según los investigadores, los testimonios de quienes han usado la planta apuntan a que “se tienen visiones y se ve al responsable del robo o la enfermedad en cuestión”.
Asismismo, las mujeres na’savi que fueron entrevistadas tienen la creencia que el yo’o itandoso tiene una esencia “anímica y se refiere al paciente en tercera persona. Una de las mujeres explicó que “la flor habla como nosotras las mujeres”.
Un indígena na’tuva, refirió, según lo expuesto, que al estar bajo los efectos de la planta “se aperecen niñitos cachetones y rosados, para decirte que son parte de la planta, que son el aroma de ella”.
Un hecho que los indígenas reportan es que con el bejuco se puede ver a los muertos , en las fiestas en su honor, ya sea bailando o conviviendo entre sí, pero “cuando se ve un vivo conviviendo con los fallecidos, significa que su muerte está cerca”.
Para conrarrestar los efectos de la yo’o itandoso quienes la usen deberán bañarse cuatro días seguidos con flor de Italanco, “se debe fortar los ojos con ella para limpiarlos y volver a abrirlos ya sin el efectos del yo’ o itandoso.
Através de esta planta los pueblos mixtecos “acceden a ese mundo; es una actividad que no es dificil de manejar”.
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